La entrevista de la polémica

El pasado viernes 8 de enero la Marina Armada de México recapturó al que era considerado el delincuente más buscado del mundo, a Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como “El Chapo” Guzmán. Todo transcurría como una nota de gran impacto, pero nada que no fuera diferente a las capturas anteriores.

Álvaro de Lachica y Bonilla* / A los Cuatro Vientos

No pasó mucho tiempo para que saliera a la luz pública que el actor estadounidense, Sean Penn y la actriz mexicana Kate del Castillo, ambos con antecedentes de tener simpatía fílmica por temas controversiales, ligados a la política y al narcotráfico, respectivamente, estuvieron en contacto con él, vía mensajes cifrados e intermediarios para realizarle una entrevista. La actriz y empresaria tequilera, entró en comunicación con Joaquín “El Chapo” Guzmán y, tras su más reciente fuga, logró involucrar al actor Penn, para entrevistar al capo en su escondite en la sierra.

Se publicó la tan llevada y traída entrevista publicada por la revista Rolling Stone al día siguiente de la recaptura, que vino a darle un giro totalmente inesperado al tema de “El Chapo” Guzmán, pues se involucraron elementos de discusión pública como la ética, libertad de expresión, y se comienza a tejer una parafernalia al más puro estilo de película de conspiración de Hollywood.

¿Tiene valor periodístico una entrevista con un fugitivo de la justicia? Yo creo que depende de quién sea el fugitivo y qué relevancia tenga su voz para los hechos relatados, que en principio deberán tener importancia pública. El periodismo tiene la misión esencial de interpretar la realidad para, a través de los medios de comunicación, contribuir al entendimiento de la sociedad. Es una profesión basada en el ejercicio de un derecho, la libertad de expresión, que contiene dos dimensiones claras: la de poder difundir información y la de poder conseguirla. Sin ambas dimensiones, el derecho está incompleto.

CHAPO PENN CASTILLO

Pero, ¿por qué medimos con parámetros de ética periodística algo que a todas luces no es periodismo? ¿Acaso un periodista serio y responsable podría aceptar una entrevista entregándole el veto al entrevistado? ¿Qué periodista acepta plantarse frente a alguien que hace un monólogo y no permite ni siquiera elaborar sobre las respuestas?

¿Acceder a información sobre un narcotraficante, ayuda al mejor entendimiento de la lucha contra las drogas? ¿Es importante conocer el entramado político-criminal que permite la existencia de sujetos como Guzmán Loera? En un país desangrado por la guerra contra el narcotráfico, el periodismo no ha ofrecido grandes respuestas para el mejor entendimiento del fenómeno: en parte porque los periodistas de investigación están fuera de las redacciones de los medios nacionales, en parte porque los periodistas locales que cubrían el narco han sido asesinados

El problema no radica en que Penn le haya ganado la exclusiva a todos los periodistas que soñaban con entrevista al sanguinario narcotraficante. Lo cuestionable aquí es que Penn se haya dejado deslumbrar por un personaje al que, por cierto, había que hacerle muchas preguntas. El cuestionario que logró enviarle es demasiado ingenuo. Es posible deducir que al actor – activista le falta informarse en serio sobre el narco en México y claro, entrevistar a los que más saben: los periodistas locales. Si hubiera hecho la tarea posiblemente el material periodístico -que es atractivo en sí– tendría mucho más valor, más valor que este show mediático que actualmente rodea al gran encuentro con El Chapo.

Difícilmente toda esta escandalosa trama mediática tendrá trascendencia judicial, porque ni las leyes de Estados Unidos, ni las de México tienen una figura por la cual incriminar a los actores, pero sí debe sentar un precedente en el campo de las comunicaciones de lo que puede pasar cuando se deja que un tema tan crítico, como el del mayor narcotraficante del mundo, se banaliza y saca de la esfera criminal para posicionarse entre los temas de espectáculos, llamando así periodismo a cualquier negocio de Hollywood.

ALVARO DE LACHICA* Integrante de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C.