La carretera escénica Tijuana-Ensenada sigue siendo un peligro

Con siete zonas activas a movimiento de tierra en el tramo Salsipuedes-San Miguel de la carretera escénica, la aceleración de áreas inestables con rocas en el libramiento de la ciudad, y la posible presencia de una falla geológica en una franja densamente poblada de la metrópoli, Ensenada vuelve a ser motivo de atención para los científicos.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Pero a diferencia de otros momentos en que las autoridades ignoraron sus advertencias para después llamarlos para que hagan el “análisis forense”  de los daños provocados por sismos, hundimientos y desplazamientos de tierra o derrumbes de rocas, los especialistas del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) ahora optan por alertar abiertamente los riesgos que observan en la geología municipal.

Esto lo hizo el doctor Luis Alberto Delgado Argote, investigador titular del Departamento de Geología de la División de Ciencias de la Tierra del CICESE, quien denunció que la carretera escénica Tijuana-Ensenada sigue siendo de alto riesgo por la presencia de zonas activas de desplazamiento de tierra que de no atenderse por Caminos y Puentes Federales de Ingresos (CAPUFE), provocarán daños como los que ocasionó el hundimiento del 28 de diciembre de 2013.

También que en el inconcluso libramiento de la ciudad, infraestructura del gobierno estatal del cual “no hay evidencias de que se hayan hecho estudios geológicos antes de su construcción” hace más de seis años, puede generar este invierno derrumbes de rocas por los fuertes lluvias y el efecto de los malos trabajos de corte de cerros y taludes en su trayecto.

Y que en la colonia Piedras Negras de la ciudad, justo debajo de la escuela primaria Milton Castellanos y a un costado de un importante centro industrial, tras analizar la presencia de un agujero que alertó a la dirección del plantel escolar, geofísicos del CICESE observaron una estructura de fractura a mayor profundidad que aparentemente está asociada con una falla que pasa por la mancha urbana de Ensenada “y que ya estamos monitoreando de manera constante”.

En la carretera escénica, ya en 2006 las áreas de riesgo activas, incluido el tramo que colapsó en 2013, los científicos las reportaron a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y fueron ignorados.

La historia parece repetir cuando el 26 de septiembre la delegada de CAPUFE en Baja California, Rosa María Castañeda Guadiana, dijo que no espera afectaciones mayores en la autopista por las lluvias que se pronostican para la región por El Niño Oscilación del Sur (ENOS) luego de que científicos del CICESE alertaron posibles consecuencias de fuertes lluvias en las fallas geológicas activas de la carretera.

Por eso Delgado fue más allá en su denuncia y precisó dos cosas:

1.- Es un grave error de la SCT cerrar la carretera Tecate-Ensenada al tránsito de camiones de carga con el argumento de que “no es segura” para los usuarios; 2.- es otro error construir una carretera alterna a la escénica en la misma zona geológica de Salsipuedes ya que al compartir el mismo tipo de suelo inestable, puede sufrir hundimientos similares a la que ocurrió en diciembre de 2013.

Cuando la SCT rechaza la recategorización de la carretera Tijuana-Ensenada provoca que todo el tráfico pasado de camiones se concentre en la escénica, en el tramo Salsipuedes, en donde una de las recomendaciones iniciales hechas por los ingenieros de la misma SCT es que a esa carretera no se le puede meter demasiada carga. Se construyó en los 70 (del siglo pasado) con objetivos turísticos de bajo impacto. Es como cuando alguien tiene 20 años y puede cargar mucho peso sin que pase nada, pero no es lo mismo después de 40 y aquí hablamos de una carretera vieja y maltratada, a la que no puedes cargarle más; al contrario, ¡cargarle menos!”

 

HUNDIMIENTO REPARACION CARRETERA ESCENICA 2

– ¿Por qué lo hacen?

“¡Por ignorantes! Pongamos el ejemplo de la carretera costera de California que va a San Francisco -la Pacific Coast Highway-. Está construida en terrenos iguales a los de Salsipuedes pero solo la usan vehículos pequeños. Prohibieron a los camiones circular por ella y construyeron otra carretera para los vehículos pesados con otra enorme diferencia a lo que está haciendo la SCT en Salsipuedes: ellos sí la alejaron realmente de la zona inestable del acantilado”.

Recordó que como se ha documentado en trabajos técnicos realizados desde que se construyó la carretera de cuota Tijuana-Ensenada en su tramo de Salsipuedes (CTES), la zona se caracteriza por la existencia de deslizamientos rotacionales dominados por la acción de la gravedad.

“La formación de estos deslizamientos, independientemente de sus dimensiones, se debe a varios factores, como fallas de gran longitud y planos de contacto entre unidades de roca con propiedades físicas distintas e inclinadas, entre otras”, explicó.

Destacó como una condición necesaria para que el deslizamiento se produzca, el que exista una pendiente pronunciada que favorezca el movimiento de la masa que se encuentra en desequilibrio.

También existen –dijo- agentes disparadores naturales del movimiento, como los sismos y la saturación de agua en los poros de los sedimentos que en algunas zonas presentan acumulación por hasta 200 años, así como disparadores antrópicos, relacionados con la acción humana, como el corte de las pendientes o la carga excesiva por obras civiles.

Así, cuando ocurre la combinación de vibración (como el producido por el movimiento de vehículos pesados), saturación por agua (principalmente lluvia), inclinación de capas en el sentido de la pendiente y la existencia de capas que pueden actuar como lubricantes, el movimiento de la tierra es altamente probable.

Destacó: “Es pertinente observar que el diseño de la autopista obedece a las proyecciones hechas a finales de la década de los sesenta, cuando el aforo vehicular era bastante menor que el actual y, sobre todo, el peso de los vehículos que ahí circulaban era mucho menor”.

Recordó que el vehículo que quedó atrapado en la zona de deslizamiento era un camión de doble remolque que transportaba cemento y cuyo peso superaba las 35 toneladas.

– “Cada uno de estos vehículos significa masas que entran en vibración al circular por esa zona, y más luego de que Caminos y Puentes instaló ahí reductores de velocidad que a su vez provocan un efecto de aceleración en las capas de arcilla que pudieron y pueden generar desplazamientos masivos del terreno”.

Y concretó: “Salsipuedes es una zona de materiales saturados de agua, de materiales arenosos y arcillosos no bien consolidados, con una pendiente pronunciada con ángulos de hasta 45 grados. Además, se ubica en una falla sísmica descendente con muchas fallas geológicas superficiales de un rápido deslizamiento natural”.

HUNDIMIENTO CARRETERA ESCENICA 2 2013

El resultado es la presencia de “seis o siete fallas importantes que deforman los bloques con rocas pobremente consolidadas”, por lo que es necesario saber dónde hay mayor acumulación de agua y mayores pendientes que aceleren los deslizamientos.

Los geólogos del CICESE conocen los lugares de riesgo en Salsipuedes y saben dónde se registran nuevos deslizamientos de los taludes en donde pueden ocurrir nuevos deslizamientos acelerados hacia la costa. Es un conocimiento que ya compartieron con funcionarios de CAPUFE y la SCT.

Rosa María Castañeda conoce desde septiembre de 2014 que existen problemas evidentes en los kilómetros 88.500 y 96 de la autopista, pero se limitó a declarar: “Toda la Bahía de Salsipuedes es una zona inestable. Hay alrededor de ocho fallas y ya hemos trabajado con el CICESE en el tema del monitoreo de otras fallas vulnerables de manera preventiva”.

– ¿Qué va a hacer Caminos y Puentes?

“Dar monitoreo y mantenimiento en esta zona de fallas. Si no tuviéramos la seguridad que esto puede ser una solución no lo estuviéramos haciendo; nunca arriesgaríamos la seguridad del usuario. Pero la solución óptima y única que hay es cambiar el trazo, pero podemos seguir conviviendo con esta zona de fallas, como lo hicimos durante 40 años”.

Esta forma de razonar de las autoridades federales no es nueva para los científicos. El maestro en ciencias Luis Humberto Mendoza Garcilazo, investigador asociado del Departamento de Sismología, División Ciencias de la Tierra del CICESE, narró que en 2005 Carlos Thomas Torreslanda, entonces delegado de CAPUFE en el estado, se acercó al centro de investigación para conocer quése  podía hacer con las fallas en Salsipuedes.

Primero, se recopiló toda la información técnica y científica que existía de la zona. La compilación abrió el panorama del problema y se localizaron al menos siete zonas de fallas geológicas activas.

La información se entregó a Torreslanda con la propuesta de que durante 10 años CAPUFE debía invertir en la compra e instalación de instrumentos de medición como inclinómetros y extensómetros, para conocer la dinámica del movimiento de la tierra.

– “Torreslanda mandó un informe muy detallado de la investigación y la propuesta de comprar el equipo. Nunca tuvo respuesta”.

HUNDIMIENTO CARRETERA ESCENICA 2013

En 2011, cuando el problema se hacía más evidente en el kilómetro 93 (punto que se hundió en diciembre de 2013), el CICESE acudió a la Dirección estatal de Protección Civil para reportar el riesgo y juntos acudieron a Caminos y Puentes en Tijuana para informar lo que sucedía. La respuesta fue un rechazo total a la oferta de ayuda técnica porque la empresa Geomax, que representa el arquitecto Luis Cristian Paz Mejía, se haría cargo de los estudios geológicos y del monitoreo de las fallas.

Lo que sucedió después, es una historia que se conoció a nivel mundial sin que se castigara a los responsables del hundimiento.

Hoy, Luis Delgado comentó irónico: “En agosto leí que de acuerdo con CAPUFE, el pedacito de 300 metros que se hundió nos iba a costar casi mil millones de pesos. Para el momento en que entregaron la carretera escénica ya se habían gastado 1.8 millones de pesos por metro lineal, y al término de la obra tendremos que pagar 3.3 millones de pesos por metro lineal. ¡Es carísimo! ¡Y se tardaron un año para entregar la obra!”

LOS COSTOS DEL HUNDIMIENTO DE LA ESCÉNICA

La posibilidad de que siete fallas geológicas activas en la zona de Salsipuedes-San Miguel afecten nuevos tramos de la autopista Tijuana-Ensenada, refrescan los daños que el colapso del 28 de diciembre de 2013 provocó al patrimonio de las familias y a la economía de Ensenada.

De acuerdo con datos de la Policía Federal de Caminos y Puertos, y la Dirección de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE), murieron 15 personas, 97 resultaron lesionadas y los perjuicios materiales que arrojaron los 460 accidentes vehiculares ocurridos en la carretera libre Tijuana-Ensenada durante los 353 días que duró la reparación, se ubicaron en 650 mil pesos.

En ese lapso de tiempo, el flujo de vehículos en la carretera libre que se abrió al público en los 50 del siglo pasado creció 17 veces. De acuerdo con la Policía Federal de Caminos, de mil 750 automotores diarios que transitaban por la ruta la afluencia subió a 30 mil vehículos, incluidos camiones de carga y autobuses de pasajeros. Además, registraba en promedio cinco accidentes vehiculares y dos personas muertas al año.

Por otra parte, el no haber atendido de manera oportuna las alertas de los especialistas de la División de la Tierra del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), de lo que sucedía en el inestable subsuelo de la región, costó al erario, con cargo a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), cifras que son contradictorias.

Por un lado el delegado de la SCT en Baja California, arquitecto Alfonso Padrés Pesqueira, afirmó que fueron entre 450 a 500 millones de pesos. Documentos de CAPUFE y el diputado local Armando Reyes Ledesma dicen que fueron 950 millones, pero el geólogo del CICESE Luis Delgado Argote reveló que de acuerdo con diversas fuentes que consultó, el costo fue de 3.3 millones de pesos por cada uno de los 300 metros lineales que se hundieron.

Cuando el 16 de diciembre de 2014 el Secretario de Comunicaciones y Transportes,licenciado Gerardo Ruiz Esparza, inauguró la reapertura de la carretera, de plano evadió dar una cifra del costo de reparación. Mejor habló de los dos mil millones de pesos que la dependencia ejercía y realizaría en Baja California.

HUNDIMIENTO REPARACION CARRETERA ESCENICA 1

Sin embargo sí existe un informe de lo que Caminos y Puentes dejó de percibir por el hundimiento del kilómetro 93 de la escénica. La Confederación Nacional de Transportes Mexicanos (CONATRAM), delegación Ensenada, informó que durante la reparación dejaron de circular por el tramo dañado alrededor de 183 mil camiones de carga pesada –aparte las unidades de pasajeros foráneos, motocicletas y camiones repartidores- que representaBAn un ingreso anual de 15 millones de pesos para la CAPUFE.

A su vez la dependencia federal aceptó que por el cierre de la autopista dejó de percibir 495 millones en las casetas de San Miguel y Playas de Rosarito.

En cuanto a las pérdidas económicas, los sectores productivos de Ensenada calcularon que ascendieron a mil 500 millones de pesos.

Sólo las cámaras de Comercio y de la Industria de la Transformación estimaron daños por 100 millones de dólares a sus agremiados, y la Asociación de Hoteles y Moteles dijo que la ocupación hotelera de la ciudad de Ensenada cayó a un promedio anual de 20 por ciento durante la crisis.

Finalmente Wenceslao Martínez Santos, actual diputado federal por Ensenada y ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada (CCEE), organismo que aglutina 14 organizaciones del sector patronal, calculó las mermas económicas en 750 mil pesos diarios tan sólo por el encarecimiento del traslado de las mercancías.

Cabe destacar que el 22 de septiembre de 2014, tras dos retrasos en la entrega de la obra, 20 organismos empresariales y profesionales de Ensenada, dos diputados (uno federal y otro local) y el senador Ernesto Ruffo Appel, entregaron una carta al presidente Enrique Peña Nieto manifestando su inconformidad por la manera en que la SCT y Caminos y Puentes enfrentaron el hundimiento carretero,. Solicitaron la construcción inmediata de una “ruta alterna y segura” y castiguo a los responsables de que la carretera se hundiera y no se rehabilitara en el plazo establecido.

Mario Zepeda Jacobo, entonces presidente de la CANACINTRA-Ensenada, reveló que la respuesta de la Oficina de la Presidencia fue la tradicional: “un acuse de recibo de nuestra carta y el traslado del asunto a las instancias respectivas, es decir la SCT y CAPUFE”. Nada más sucedió hasta hoy.