El hartazgo de Ensenada con el pésimo transporte y el gobierno complaciente

Cuando el martes 22 de diciembre se discuta en el cabildo la solicitud de aumentar 20 por ciento la tarifa del servicio de transporte público que prestan las cinco empresas que paralizaron por 34 horas la vida económica y social de Ensenada, un bloque de regidores y el síndico social intentarán revocar las concesiones a los paristas y aplicar sanciones a quienes desquiciaron el sistema laboral y educativo de la metrópoli porteña.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / Foto principal: Edgar Lima-La Jornada BC

Ensenada, B.C., a 21 de diciembre de 2015.- La justificación jurídica que presentarán quienes reiniciaron el proceso de revocación de las concesiones, es la violación de al menos cuatro artículos –el 59, 30, 32 y 5- del Reglamento de Transporte Público para el Municipio de Ensenada, y dos más -2 y 34, fracción II y III- de la Ley General del Transporte Público del Estado relativas a la interrupción del servicio público, total o parcialmente, sin causa justificada o sin autorización previa.

Según el síndico social Félix Ojeda Ortega, los nueve ediles -mayoría simple en el cabildo- que plantean sanción y revocación de concesión, también presentarán una lista de empresas del Estado de México, Jalisco y Sonora que desde 2014 mostraron interés en ser concesionarios del servicio de transporte público.

Estas compañías, explicó el edil, se acercaron al cabildo luego de que en septiembre del año pasado los transportistas aumentaron la tarifa de manera ilegal de 10 a 13.50 pesos. “Todo estaba listo para cancelar la concesión a los infractores pero el Ayuntamiento ni sancionó a los rebeldes ni revocó las concesiones”.

Las empresas foráneas, dijo, siguen interesadas en “entrar” a Ensenada pero es el cabildo quien tiene que tomar la decisión.

Ojeda recordó que dos organizaciones civiles, y miles de porteños “hartos de los desplantes ilegales de los concesionarios, de su pésimo servicio y la actitud complaciente del gobierno municipal”, hicieron de la revocación de las concesiones su principal reclamo al maestro Hirata que se ausentó en medio de una de las peores crisis laborales y sociales de la ciudad.

El trance lo resumió en cifras el presidente de la Cámara de Comercio (CANACO) de Ensenada, Rafael Chávez Montaño: En las 34 horas de paro, el 60 por ciento de los comercios de la ciudad y su zona conurbada cerraron por ausentismo laboral de los empleados.

TRANSPORTE CALLE SIN MICROS NI CAMIONES
Imagen inusual en las calles de Ensenada: sin los destartalados y contaminantes camiones y micros del sistema público de transporte (Foto: Edgar Lima-La Jornada BC):

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada (CCEE), Adrián Olea Mendivil, amplió los efectos negativos al sector industrial y de servicios, y dijo sin dar cifras que la protesta “afectó en forma grave la actividad económica de Ensenada”.

Pero la respuesta de la ciudadanía a la acción de los transportistas fue directa y por primera vez en años, generalizada. Repuestos de la sorpresa y la irritación inicial al enterarse del paro en la parada del micro y/o el camión que no llegó, o en la frustrante espera de horas en el embotellamiento vial porque 400 camiones y microbuses “estrangularon” las avenidas Reforma y Zeruche a la altura del Centro de Gobierno, lanzaron todo tipo de insultos a los transportistas “y a su socios” en el gobierno.

“¡Qué vergüenza! Ensenada sin presidente municipal”. “Es el pago que hacen Hirata y el PRI por tres meses de publicidad electoral que les hicieron los transportistas en 2013”. “Hirata, ¡eres un inútil!”, fueron algunos de los mensajes de texto que los radioecuchas de la estación 92.9 FM enviaron a sus programas de noticias.

Otros mensajes decían: “Es completamente indignante lo que hicieron los transportistas, pero lo es más que el gobierno lo permita”. “Por enésima vez seremos traicionados por un gobierno que no defiende al pueblo y no ejerce acción legal contra los concesionarios del transporte público”. “Si van a llegar a un acuerdo, ¡por qué no lo resuelven ya cualquiera que sea, y dejen de afectar a los ciudadanos!”

En las redes sociales, donde la organización civil Ensenada Ciudadana promocionó desde el mediodía del 16 de diciembre  la petición que hizo al alcalde Gilberto Hirata para revocar las concesiones y sancionar a los paristas, usando el portal change.org, otros ciudadanos convocaron a los automovilistas “a dar raite gratuito” a los miles de usuarios del transporte que se quedaron varados en las paradas de  los camiones y micros, o caminaban y corrían desesperados tratando de llegar a tiempo a sus trabajos o a la escuela.

La respuesta fue evidente. Incluso el síndico social Félix Ojeda Ortega y tres ciudadanos pagaron la renta de un camión y tres camionetas tipo Van con varios asientos, que el jueves 17 ofrecieron transporte gratuito a quien se movilizara sobre la avenida Reforma, apoyo que concluyó ese día cuando a las 15.00 horas se repuso el servicio.

Mientras tanto ciudadanos como María Zamora Reyes, residente del Ex Ejido Chapultepec, narró que el miércoles 16 caminó de su casa hasta la carretera «porque no había micros ni camiones». En la avenida Reforma tomó un taxi al centro de Ensenada y en él viajaban otras cuatro personas.

MICRO CHOCA CON CAMION PARADO
En agosto de 2013, la combinación de excesos de velocidad del chofer y las pésimas condiciones mecánicas de este microbus de la empresa El Vigía, aunado a la tolerancia y complicidad de las autoridades municipales, provocó el accidente que dejó al conductor muerto y a varios pasajeros heridos. Es el riesgo que asumen todos los días los 110 mil usuarios del transporte público concesionado de Ensenada (Foto: La Crónica)

Al bajarnos en un sitio de la ciudad luego de tres horas de viaje, nos cobró de manera individual: 130 pesos a un señor que venía de la colonia Cañón de Buenavista, 100 a una señora de Maneadero, 80 a otra que se subió en el puente de San Carlos y 50 pesos a mí y otros 50 a un joven que nos subimos en Chapultepec. ¡Fue un robo!”

Otro usuario –Fernando Castillo-, molesto por la suspensión del servicio, contó que hace un mes llegó de la ciudad de Chihuahua en donde hace tres años se inauguró el servicio público de transporte “Vivebus”, el cual utiliza camiones de primera calidad que parten de rutas alimentadoras que se ubican en las colonias de la periferia.

– “El primer boleto te cuesta seis pesos y llegas al centro en donde transbordas en líneas troncales que valen dos pesos. Si requieres hacer un tercer transbordo para llegar a tu destino, ya no pagas nada. Lo mismo es de regreso, con la ventaja de que si eres estudiante o persona de la tercera edad te dan gratis una credencial, con todo y fotografía, para que recibas un descuento del 50 por ciento en el pasaje. Y a los estudiantes se les reconoce sin problema la credencial de su escuela”.

En Ensenada los concesionarios cobran a los estudiantes por una credencial que ellos expiden a fin de reconocer su calidad de alumnos y darles un descuento del 50 por ciento.

La Unión de Transportistas Independientes de la Ciudad de Ensenada que integran los cinco concesionarios y preside Armando González, explicó que su propuesta se basa en “la irresponsabilidad del Ayuntamiento” para reconocer que el sector está “muy afectado por la exagerada elevación de los costos de operación” (diesel, gasolina, refacciones, impuestos, paridad del dólar, entre otros) que sufren desde hace cuatro años, fecha en que se les dio el último incremento en la tarifa (de 8 a 10 pesos).

Finalmente reveló que pidió amparos contra la revocación de concesiones y que solicitó al ayuntamiento: aumento del 20 por ciento a la tarifa (de 10 a 12 pesos); aplicación del Plan Maestro de Vialidad y Transporte de la ciudad, listo desde hace 11 años; y  subsidio federal al combustible.

Si el cabildo concede el aumento, los transportistas obtendrán alrededor de un millón 350 mil pesos diarios de los 110 mil usuarios que reconoce el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP) de Ensenada.