Jardines y bibliotecas

Existe un déficit de jardines y bibliotecas en la ciudad y municipio de Ensenada. Ambos deberían ser prioridades para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y fomentar la cultura y la comunidad.

Horacio de la Cueva / Profanos y Extraños / A los Cuatro Vientos

La calidad de vida y los índices de pobreza no sólo se miden por los ingresos y los subsidios. Sin lugares públicos de recreación, esparcimiento, descanso y reflexión una comunidad no tiene buena calidad de vida. En El Sauzal de Rodríguez hay suficiente espacio para crear bibliotecas y jardines. No parece haber razón para que exista un conflicto entre un jardín y una biblioteca.

Este conflicto inexplicable se está dando en El Sauzal en el camino a Cuatro Milpas.

En un terreno, no lejos de escuelas y hogares se ha ido desarrollando por mas de cuatro años el Jardín Vecinal 4 Milpas. La vocación exclusiva como jardín del predio es innegable. Se encuentra entre un arroyo y una loma, es altamente susceptible a inundaciones y poco apto para la construcción de vivienda o edificios de uso público. Mantener el terreno ocioso invitaría a la existencia de un basurero irregular con riesgos para la salud.

El Jardín Vecinal 4 Milpas es una realidad gracias al esfuerzo comunitario. Muchos vecinos pasaron muchas horas planeando, cercando, construyendo y cultivando un jardín para todos. La Fundación Aportemos AC ha impulsado y financiado este esfuerzo comunitario, logrando un comodato con el gobierno municipal para garantizar la viabilidad y permanencia del jardín y un título de concesión federal del arroyo adyacente.

PARQUE BOTANICO 4 MILPAS

En últimas fechas la delegada de El Sauzal, Bertha Martínez Villalobos, quiere utilizar este mismo predio para crear una biblioteca. Ni el terreno es apto para este tipo de construcción, ni la localización es ideal para un edificio comunitario. Si fuera apto el terreno, la biblioteca «sólo» requeriría mil metros cuadrados que le robaría al jardín. Hay muchos otros lugares mucho más aptos en El Sauzal con esa superficie. Si la construcción financiada por CONACULTA requiere de predios libres de gravamen, en El Sauzal hay muchos terrenos ociosos, mucho mejor localizados.

En estos terrenos se instalaron las otrora abundantes factorías de atún, tienen la vocación y aptitud necesarias para una biblioteca. Estoy seguro que los dueños de los terrenos apoyarían este uso y negociarían la tenencia a favor de El Sauzal.

¿Por qué quiere Bertha Martínez crear un conflicto en la delegación a su cargo? ¿Qué gana al confrontar a ciudadanos qué han probado su compromiso con la comunidad? ¿Quién se beneficia de una construcción tan controversial?

Las compañías constructoras que han desarrollado El Sauzal bien harían en abstenerse de involucrarse en la misión política y publicitariamente suicida de la delegada Bertha Martínez Villalobos.

Los Cuarenta y Tres de Ayotzinapa son protagonistas ausentes de un estire y afloja entre la Procuraduría General de la República (PGR) que parece tener miedo de que se conozca la verdad y las exigencias de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para que se sigan recomendaciones y procesos para resolver el caso. La presión pública nacional e internacional continuará hasta que sepamos el destino de los Cuarenta y Tres.

HORACIO DE LA CUECA* Investigador titular del Departamento de Biología de la Conservación de la División de Biología Experimental y Aplicada del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE). Directivo del grupo civil ambientalista Terra Peninsular, de Baja California. Correo electrónico: cohevolution@gmail.com cuevas@cicese.mx