La «mota», de la mano con la historia de Baja California

Zona de consumo, paso y cultivo de marihuana, Baja California recibió la decisión de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de permitir a cuatro ciudadanos mexicanos el consumo, producción y transporte lúdico y recreativo de la marihuana, con una larga historia asociada a la droga que arrancó en los años 30 del siglo pasado con las mafias chinas que controlaban el tráfico del opio y el estupefaciente.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

La entidad ocupa el segundo lugar nacional con la mayor tasa de adictos al estupefaciente por cada 100 mil habitantes (el 2.8 por ciento), y es una de las cinco entidades con mayor superficie sembrada de yerba, actividad que incluye desde 2011 la utilización de especies modificadas genéticamente para competir con las de muy alta calidad que se producen en California, como la que el ejército decomisó en 2012 en la delegación El Mármol, de 140 hectáreas de superficie bajo invernadero, y que se presume como el más grande en la historia de México.

De acuerdo con cifras de la II Región Militar de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) que dirige el general Moisés García Ochoa, en 2014 el ejército decomisó 97 toneladas 649 kilos de marihuana en Baja California, cifra que este año será superada porque al terminar junio de 2015 el total que se confiscó en bodegas, frutas, trailers, avionetas, automóviles y hasta cajas de pollo congelado ascendió a 80 toneladas.

Pero la cifra se convierte en casi nada cuando se consulta la estadística de la Patrulla Fronteriza en la frontera de San Diego con Tijuana. En 2014, elementos de la institución decomisaron 871.08  toneladas de marihuana provenientes de Baja California.

Tan solo la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Tijuana confiscó el año pasado 3.8  toneladas de marihuana  y cinco mil 623 envoltorios de la droga, y puso a disposición del ejército 40 toneladas de cannabis.

Mientras tanto, la Unidad Estatal de Combate al Narcomenudeo de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) destacó que tan sólo en febrero de 2015, en los municipios de Mexicali, Tijuana y Ensenada, incautó seis mil dosis de la yerba, de la cual el 71 por ciento se confiscó en Tijuana.

El evidente crecimiento en la siembra, producción, tráfico y consumo del estupefaciente lo describe Raúl Rafael Palacios Lazos, director de los Centros de Integración Juvenil (CIJ), asociación civil no lucrativa incorporada al Sector Salud que se fundó en 1969 con el objetivo de atender el consumo de drogas entre los jóvenes.

El consumo de mariguana en Baja California ha mostrado un incremento de más de 11 puntos porcentuales a partir del primer semestre de 2008, llegando a ubicarse por encima del tabaco y el alcohol desde el primer semestre de 2014”.

MARIHUANA QUEMAN PLANTAS SOLDADOS

Con estadísticas que arrojó un estudio de los CIJ, Palacios reveló que en 2014 el consumo de marihuana en Baja California fue de 93.5 contra el alcohol, que fue de 92.3, y el tabaco, que fue de 89.3. Esto por lo que se refiere a pacientes de primera vez atendidos tan sólo en Unidades de Hospitalización y Centros de Prevención y Tratamiento en Tijuana y Mexicali.

El tamaño del problema de la dependencia a la marihuana que existe en los jóvenes de 17 a 29 años en Baja California, lo identificó cuando dijo que el total de pacientes atendido en los cinco centros y módulos de los CIJ (cuatro en Tijuana y uno en Mexicali) en 2014 fue de 286 mil 833, de los cuales cinco mil 292 fueron de tratamiento y rehabilitación, y el resto (281 mil 541) de prevención.

De acuerdo con la misma fuente, las drogas ilícitas de mayor consumo entre los pacientes de primer ingreso a tratamiento en el estado de Baja California son: marihuana, con 93.5 por ciento de casos, metanfetaminas con 54.2 y cocaína con 43.8.

Y por lo que corresponde a los grupos de edad de inicio del consumo de drogas ilícitas que concentraron mayores porcentajes en Baja California, el estudio revela datos que preocupan: de 15 a 19 años, 48.5 por ciento, seguido por niños de 10 a 14 años, con el 35.5.

Destaca el inicio con inhalables (thinner, cemento, acetona y otros)  en un 69.1 por ciento de los casos, seguido de la mariguana con 55.2 por ciento.

La cifra la consolida la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA, 2012), que indica que en Baja California la droga de mayor consumo por los hombres es la mariguana (10.8%), seguida de la cocaína (6.0%) y los estimulantes de tipo anfetamínico (4.2%); mientras que el consumo de mariguana en las mujeres es el 4.2%, la cocaína el 1.8%, y los estimulantes de tipo anfetamínico el 1.2%.

Otro estudio, hecho por la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y la Facultad Internacional de Ciencias de la Educación, en coordinación con la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), muestra que el 80 por ciento de los 17 mil 400 internos que había en febrero en los cinco Centros de Readaptación Social (CERESOS) del estado, purga condenas relacionadas con drogas.

MARIHUANA DECOMISO

La investigación arrojó que los adictos consumían tres dosis al día de sus drogas, que en orden de importancia fueron marihuana, cocaína y heroína. Tan solo en el caso de la marihuana el valor de la dosis en promedio fue de 50 pesos, lo que arrojó que el gasto promedio diario en tan sólo mil 902 reos adictos que ingresaron al programa oficial “Una Segunda Oportunidad”, llegara a 285 mil 300 pesos, cantidad que al año se situó en 104 millones 134 mil 500 pesos.

El recuento de algunas propuestas de solución al problema de la marihuana en Baja California lo enumera la Encuesta Nacional de Adicciones desde 2012.

La particularidad de Baja California en cuanto a que presenta un alto índice de migración, población flotante, deportación de migrantes, tráfico de droga hacia Estados Unidos, y al tener un alto porcentaje (70.6%) de población sin consumo, le hace requerir programas de prevención universal ya que los que existen en la actualidad son insuficientes para cubrir las necesidades de la población”.

Agrega que bajo el mismo criterio deben ampliarse los programas de prevención selectiva, debido a que existe un alto porcentaje de población que está expuesta a drogas y que no consumen, pero no se cuenta con el recurso humano suficiente para atender la demanda.

Y cierra diciendo que, para el caso de la prevención, “resulta evidente que se requiere ampliar los programas de atención e incrementar la capacidad instalada tanto en personal como en instalaciones”.

La otra es aceptar la realidad tal y como lo concibe el abogado Juan Saldaña, asesor legal del clúster médico de Baja California, quien en julio propuso la legalización de la marihuana como estrategia para que Tijuana se consolide nuevamente como la capital del turismo médico a nivel mundial.

“Hoy, con la legalización de la marihuana en San Diego, Tijuana se está rezagando. Que se dejen de cosas y que ya se legalice la marihuana.”