Ansiedad y depresión afectan a más de 380 mil personas en BC

Hasta el 11 por ciento de la población de Baja California, es decir 383 mil 256 mil personas de acuerdo con cifras del Consejo Nacional de Población (CONAPO), puede desarrollar una repuesta patológica que se manifiesta con síntomas de ansiedad, depresión o conductuales.

A los Cuatro Vientos

Ensenada, B.C., a 13 de noviembre de 2015.- Ello lo manifestó el doctor Fernando López Orrantia, director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) número 39 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que agregó que el estrés puede actuar como un factor de riesgo para el inicio de la mayoría de los trastornos psiquiátricos, así como de otros trastornos médicos  que dificultan su control e incrementan las complicaciones.

Consideró que las consecuencias provocadas por el estrés y la ansiedad normalmente son minimizadas por la población que padece los males.

– “Debido a ideas equivocadas, las personas afectadas pueden vivir con esa carga emocional por años antes de recibir atención adecuada, lo que eventualmente los orilla a recurrir a diversas alternativas poco eficaces que les permitan continuar sin contratiempos con sus actividades cotidianas”.

Respecto a qué porción de la población padece las enfermedades, contestó que ambos trastornos son más frecuentes en la mujer y que su edad de inicio por lo regular es en adultos jóvenes, con una mayor incidencia entre 25 y 34 años de edad.

HOMBRE ANSIEDAD

– “Esta gente puede tener una predisposición familiar y su inicio puede estar relacionado con la presencia de ambientes estresantes y situaciones fuera de lo habitual que desencadenan cambios tanto orgánicos como psicológicos, los cuales pueden variar de intensidad y duración dependiendo de factores personales, ambientales y del mismo estresor”.

Explico que la ansiedad es una anticipación involuntaria de un daño presente o futuro. Se acompaña de un sentimiento desagradable o de síntomas somáticos de tensión.

“Se trata de una señal de alerta sobre un peligro inminente y permite a la persona adoptar las medidas necesarias para enfrentarse a una amenaza”, completó.

El doctor subrayó que la atención de estos padecimientos requiere acciones médicas en las que se incluyen medicamentos y psicoterapia, pero también acciones sociales como la educación para la salud que permitan identificar de manera oportuna y brindar tratamiento adecuado.