Semarnat permite sobreexplotación de almeja pismo en BC

Pescadores ribereños de almeja pismo en la costa del Valle de San Quintín denunciaron que la delegación estatal de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNET) protege a un concesionario que acapara el molusco e impide a otros grupos interesados en explotar el recurso marino, obtener permisos federales para realizar legalmente la actividad.

A los Cuatro Vientos

Ensenada, B.C., a 9 de noviembre de 2015.- La “negligencia” y «la corrupción de los funcionarios de la SEMARNAT provocaron que en los últimos 15 años la especie esté sobreexplotada por la pesca excesiva a la que se la ha sometido por parte del concesionario y los pescadores piratas que operan en la región, así como violencia e inseguridad en cuatro comunidades rurales del municipio de Ensenada.

Los pescadores, que integran las Sociedades de Producción Rural Pescadores del Pabellón, Tomás Villa Beltrán y Juan Vargas Gastelúm, así como la Cooperativa de Producción Pesquera Los Sureños, asentadas en los Ejidos Nueva Odisea, General Leandro Valle, Padre Kino y Zarahembla, del Valle de San Quintín, identifican al titular de la SEMARNAT en el estado, Alfonso Blancafort, como el funcionario que protege a la Cooperativa Vicente Guerrero.

Una veintena de representantes de las cuatro organizaciones sureñas, representadas por el oceanólogo Carlos Torres Peña, representante de la CNPA Baja California y asesor general de Pescadores del Pabellón, S.P.R. de R.L. y de Tomás Villa Beltrán, S.P.R. de R.L., hicieron la denuncia luego de posesionarse de las oficinas de la SEMARNAT en Ensenada y posteriormente realizar una reunión con Blancafort y el secretario estatal de Pesca y Acuacultura, Matías Arjona.

El funcionario estatal comentó que el problema parte del empalme de un polígono en donde dos concesionarios y los pescadores ribereños ejercen la captura de almeja pismo, “algunos de manera legal y otros ilegal”, sin que la autoridad federal defina nuevas zonas de captura que permita un reparto equitativo de las cuotas de pesca del molusco.

Carlos Torres informó que sus representados tienen dos meses y medio que firmaron un acuerdo con uno de los concesionarios –la Sociedad de Producción Rural Juan Cota- que les permite acceder a los frentes de playa en disputa –una extensión de 10.5 kilómetros de longitud- y realizar de manera legal las capturas.

ALMEJA PISMO

Sin embargo, agregó, Blancafort no envía el acuerdo a las oficinas centrales en México para que los solicitantes puedan obtener los permisos de captura de la almeja.

Esta situación afecta a 200 familias que dependen de la actividad pesquera en las cuatro localidades donde operan las sociedades que representa, además de permitir que la pesca ilegal de almeja continúe impune y que el otro concesionario, la cooperativa Vicente Guerrero, sobreexplote el producto pese a que inspectores de la dependencia federal constataron recientemente ese problema pero no lo notificaron oficialmente a sus jefes en el Distrito Federal.

Por su parte, Alfonso Blancafort dijo que el tema lo ha tratado constantemente con los concesionarios y los solicitantes de permiso ante la Dirección General de Vida Silvestre de la SEMARNAT, y que aún no se llega a un acuerdo en virtud de que los concesionarios de la cooperativa Vicente Guerrero no reconocen derechos de terceros en su concesión.

“Ahora, siempre por la vía del diálogo, buscaremos resolver este conflicto. Primero se debe hacer un estudio para determinar cuál es la cuota máxima de pesca que se puede hacer en la región y posteriormente concertar una capacidad de carga a repartir entre los solicitantes y las cooperativas que ya trabajan la zona. El dialogo es la mejor forma de resolver el conflicto”, afirmó.

De acuerdo con datos del oceanólogo Carlos Torres, la cooperativa Vicente Guerrero extrae hasta 200 mil docenas al añode almeja pismo y la otra concesionaria puede estar capturando una cantidad similar. Esto en las playas de San Ramón y Camalú, a lo que se sumaría la extracción en Los Pabellones, en donde existe el acuerdo con uno de los concesionarios pero éste no se registra en las oficinas de Vida Silvestre en México por “la negligencia de las oficinas de la SEMARNAT en Baja California”.