Profanos y Extraños: ¿Por qué ciencia?

Amigos, conocidos y parientes, a excepción los científicos, preguntan siempre, ¿qué hace un científico? Es una pregunta válida y pertinente, principalmente porque casi toda la ciencia en México se hace con dinero público y quienes pagan impuestos quieren saber en qué se está gastando su dinero.

Horacio de la Cueva / A los Cuatro Vientos

Nosotros respondemos a que nos dedicamos, aunque nos cuesta trabajo explicar sin usar lenguaje técnico qué estamos haciendo y, más difícil, por qué lo estamos haciendo.

La simpatía y admiración de tu trabajo depende de tu especialidad.  Son buenas si estudias sismología y ayudas a la mejora de edificios y caminos para prevenir desastres a consecuencia de los temblores.

La investigación biomédica es aún más querida. La cura para el cáncer o la diabetes siempre están a la vuelta de la esquina. Siempre podemos gastar más para encontrar la cura universal.

Salvar a las especies carismáticas de un ambiente contaminado, de las redes de pesca o de los rifles de cazadores avorazados también es una actividad loable, aunque el precio muchas veces no es tan agradable al ciudadano como cuando siente que el beneficio es más directo.

Para los que hacemos ciencia con menor conexión directa con la vida diaria es más difícil explicar a nuestros amigos y a extraños el porqué de nuestra labor.

EINSTEIN Y LA TECNIOLOGIA

¿Por qué pagar a alguien por alimentar su curiosidad sin resolver problemas de la vida diaria? No todo este trabajo se convertirá en solución a un problema más aquejante. Ni siquiera podemos garantizar que resolveremos el problema planteado. Sin embargo, entenderemos un poco mejor nuestro mundo y formaremos colegas que nos ayudarán a resolver todo tipo de problemas. Todo esto hace un mundo mejor para todos.

Sin científicos que sólo buscan satisfacer su curiosidad no tendríamos los avances en tecnología, ingeniería, textiles, alimentación, medicina y tantas cosas más que hoy disfrutamos.

No impulsar la ciencia en México nos hace más dependientes de ciencia y tecnología extranjeras que sólo aumentarán su costo y nuestra dependencia.

A los científicos se nos tiene por un grupo honesto; nuestro trabajo busca explicaciones verdaderas a cómo funciona la naturaleza. Además, nuestros colegas revisan nuestros trabajos para confirmar o mejorar su veracidad. Puedes esperar una respuesta honesta de un científico.

Se vale preguntar a los científicos qué hacen, pero también debemos hacer las mismas preguntas a nuestros gobernantes sobre su apoyo a la ciencia. ¡Demandemos respuestas honestas y apoyo a la ciencia en México!

En sus golpes de ciego la Procuraduría General de la República ha transferido internamente el caso de los Cuarenta y Tres desaparecidos de Ayotzinapa, de los especialistas en crimen organizado a los de derechos humanos. Estos últimos trabajarán junto con el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Sólo el Ministerio Público podrá entrevistar a los miembros del ejército. Todo se mueve para que siga igual. Queremos saber pronto la verdad y encontrar a los culpables. La película «La Noche de Iguala» debe pasar a la historia como la mentira menos taquillera de México.

HORACIO DE LA CUECA* Investigador titular del Departamento de Biología de la Conservación de la División de Biología Experimental y Aplicada del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE). Directivo del grupo civil ambientalista Terra Peninsular, de Baja California. Correo electrónico: cohevolution@gmail.com cuevas@cicese.mx