Falta firma de Obama para iniciar desalinizadora en Rosarito

A unos meses de que en Carlsbad inicie operaciones la más grande planta desalinzadora del hemisferio norte continental que surtirá 50 millones de galones diarios de agua potable a San Diego, la desalinizadora de Playas de Rosarito sigue en espera de que el presidente Barack Obama autorice al Distrito de Agua de Otay importar entre 20 y 40 millones de galones para la ciudad surcaliforniana.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Ensenada, B.C., a 10 de septiembre de 2015.-  En un comunicado de la trasnacional Consolidated Water Company (CWCO), dueña de la concesión de la desalinizadora Rosarito y con sede en Islas Caimán, se informa que altas autoridades del gobierno esstadounidense revisan la petición  que desde el 25 de noviembre de 2013 hizo el Distrito de Agua de Otay, en San Diego, al Departamento de Estado de la Unión Americana.

Esto para obtener el permiso presidencial para construir, conectar, operar e importar agua potable desalinizada en la línea fronteriza México-Estados Unidos en el condado de San Diego, California.

Rick McTaggart, gerente general de CWCO informó que en noviembre de 2012 la filial mexicana de la compañía, NSC Agua, firmó una carta de intención con el Distrito de Agua de Otay, en el Sur de California, para entregarle no menos de 20 millones y hasta 40 millones de galones diarios de agua potable en la frontera mexicana con San Diego.

Por ello, el Distrito solicitó al Departamento de Estado de los Estados Unidos la autorización del presidente Barack Obama para construir, conectar y operar toda la infraestructura necesaria en el condado de San Diego para importar el agua que le entregará NSC Agua.

En estos años de silencio del gobierno estadounidense, NSC Agua obtuvo importantes avances en su programa para instalarse en las inmediaciones de la planta de energía eléctrica en Playas de Rosarito.

PLAYAS ROSARITO DESCARGA AGUA PEMEX
Zona de descarga de aguas residuales de la planta de la CFE en Playas de Rosarito, en donde se pretende instalar la segunda desalinizadora más grande del continente americano (Foto: CFE)

En enero de este año obtuvo el apoyo a su proyecto, por escrito y público, de la Secretaría de Infraestructura y Desarrollo Urbano del Estado (SIDUE), que dijo estar interesada en respaldar la idea mediante el nuevo programa de inversión conocido como Asociación Pública-Privada, que permite a las empresas obtener el respaldo financiero de las entidades públicas asentadas en Baja California.

Finalmente, en febrero, antes de que se publicara oficialmente en la Gaceta Ecológica de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), CWCO informó en su portal en internet que fue notificada “por las autoridades regulatorias mexicanas” de que el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) de su filial NSC Agua, para la planta desalinizadora en Rosarito, había sido aprobado.

Mientras tanto, la trasnacional israelí que compite con CWCO por el mercado de agua potable en el Sur de California,  Poseidon Resources, anunció el septiembre que será en los primeros meses de 2016 cuando pondrá en operación su planta desalinizadora en Carlsbad, California.

Esta planta, que inició su construcción en diciembre de 2012 tras siete años de conflictos legales contra organizaciones ambientales de los Estados Unidos, producirá 50 millones de galones por día a partir del 2016. Para el 2020, generará suficiente agua para cumplir con el siete por ciento de la demanda de la región sureña de California.

En noviembre de 2013 la Junta Directiva de la Water Authority de California, aprobó un Acuerdo de Compra de Agua con Poseidon Resources, que invierte mil millones de dólares en la obra, para recibir 189 millones 250 mil litros diarios de agua potable.

De acuerdo con la misma Junta Directiva, Carlsbad es uno de 15 proyectos de desalinización que existen en la costa californiana que va de Los Ángeles a la Bahía de San Francisco.