Y ahora, por “El Niño”, probabilidad médica: puede regresar a BC el paludismo

Por la presencia de un evento climático El Niño “fuerte”, es probable un incremento en la presencia de enfermedades pulmonares, dengue,  chikungunya e incluso el retorno del paludismo en la población de Baja California.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / CICESE

Ensenada, B.C., a 9 de septiembre de 2015.- Esto como efecto de la proliferación de mosquitos y roedores ocasionado por el incremento en la temperatura y en la precipitación pluvial que se pronostica para la entidad por la presencia de El Niño similar o mayor al de 1997-1998, que ha sido, históricamente, uno de los de mayor importancia.

El doctor Marcial Leonardo Lizárraga-Partida, investigador del Departamento de Biotecnología Marina de la División de Biología Experimental y Aplicada del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), hizo el pronóstico al evaluar los posibles impactos del evento climático en la salud humana, con énfasis en Baja California.

Recordó que El Niño se manifiesta normalmente en el estado con un incremento de la temperatura y la precipitación, y que para el presente evento, en California, Estados Unidos, se ha vaticinado un aumento en la precipitación, con lluvias que pudieran ser torrenciales.

– “Por el aumento de la temperatura en el medio marino en el pasado evento de El Niño 1997-1998, los mantos del sargazo se vieron seriamente afectados, lo que repercutió en toda la cadena trófica (alimenticia) que depende de esta alga”, señaló.

En respuesta al problema, el CICESE contó con fondos para efectuar un monitoreo de 1997 a 1999, a fin de detectar la presencia de  bacterias patógenas del género “Vibrio” que causan enfermedades como septicemia, ulceraciones o diarreas agudas como el cólera.

ALGAS EN PLAYA LIMPIEZA

– “En las costas de Baja California no detectamos Vibrio cholerae, V. parahaemolyticus o V. vulnificus, toxigénicos asociados al plancton marino, por lo que se concluyó que estas bacterias no proliferaron durante el evento, contrariamente a como se registró en otras partes del mundo”.

Sin embargo, recordó que el incremento combinado de temperatura y precipitación en tierra implica un decremento en las  condiciones sanitarias  y un incremento en la población de mosquitos y de roedores,  que pueden ser conductores de transmisión de enfermedades.

Y el decremento en las condiciones sanitarias implica un aumento en enfermedades diarreicas, que siempre ha sido un grave problema en México, en tanto que el incremento en las poblaciones de mosquitos implica una mayor probabilidad de que se presenten casos de dengue y chikungunya, como los ya registrados en Baja California en 2015 y, en el peor de los casos, un retorno del paludismo”.

Respecto a un posible aumento  en la densidad de roedores, el científico dijo que implica un riesgo en enfermedades pulmonares por hantavirus transmitidos por los residuos corporales (orina y excremento) de estos animales.

“El evento de ‘El Niño’, al aumentar la precipitación, les  proporciona (a los roedores) mejores condiciones de alimentación y repercute en mayores tasas de reproducción”, destacó.

Finalmente recomendó extremar las precauciones que normalmente se toman en épocas de calor o lluvias, así como que los centros de salud y los equipos de investigación que cuenten con fondos para estudiar estas eventualidades, se preparen para registrar qué enfermedades se manifestarán con mayor frecuencia durante “El Niño” 2015.