Descalificación, falta de liderazgo y «valegorrismo» hunden a Ensenada

La falta de liderazgo, la cultura de la descalificación y el no comprometerse con los grandes problemas sociales y de infraestructura de la ciudad, han llevado a Ensenada a un “severo estado de atraso urbanístico y desunión”, del cual las autoridades en todos los niveles se han aprovechado para no cumplir con las obras y acciones que anuncian o ejecutan en la metrópoli porteña.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Ensenada, B.C., a 20 de septiembre de 2015.- Rafael Chávez Montaño, presidente de la Cámara de Comercio (CANACO) de Ensenada, y Efraín Lerée Rosales, director de Desarrollo y Promoción del Centro de Enseñanza Técnica y Superior (CETYS), destacaron que es indispensable que todos los sectores de Ensenada asuman su responsabilidad y trabajen en equipo para enfrentar la actual crisis de desarrollo que tiene la ciudad.

– “Esta cultura de la descalificación y el no comprometernos con nada, ha frenado dramáticamente el desarrollo de nuestra ciudad: Que el tren va por aquí: ‘¡No, pasa enfrente de mi casa y por eso no lo quiero!’ Que va a pasar por allá el tubo de la desalinizadora, ‘¡tampoco lo quiero por ahí!’ Por default todo lo descalificamos y no hay unidad ni liderazgo en ningún tema”, manifestó Lerée Rosales.

Por su parte, el dirigente comercial apuntó: “La descalificación nos lleva a la falta de unidad y ésta a su vez nos lleva a la carencia de realización de planes y proyectos que son vitales para la ciudad. En Ensenada tenemos infinidad de proyectos a medias, como el libramiento, la desalinizadora de Ensenada, la dotación de agua potable, y hasta hace poco nadie decía nada”.

Esta actitud de los porteños, agregó, provocó que los gobernantes no sean formales en el cumplimiento de sus promesas y a todo dicen: “ya vamos a terminar”.

– “Si nos llegara de repente toda el agua que dicen que nos van a surtir, ¡nos ahogaríamos!, pero desafortunadamente no nos ha tocado la suerte de ver terminados los programas y los proyectos que nos prometen y ejecutan con gran lentitud”, comentó.

Recordó que, por ejemplo en el tema del desabasto de agua potable a la ciudad, cuando llegó a Ensenada en 1978 había un letrero en la Comisión Estatal de Servicios Públicos (CESPE) que decía “Dios da el agua pero no la entuba”.

El dirigente de la Canaco en Ensenada, Rafael Chávez (Foto: Cortesía CANACO-Ensenada).
El dirigente de la Canaco en Ensenada, Rafael Chávez (Foto: Cortesía CANACO-Ensenada).

Pues tenemos 40 años entubándola y seguimos con graves problemas de falta de suministro a la población. Entonces el problema es que o aquí trabajamos todos juntos, en equipo, sin distingo de partidos políticos o de clases, o nos vamos a quedar sin agua por quien sabe cuánto tiempo más”.

Por su parte, Efraín Lerée destacó que los ensenadenses no terminan de ponerse de acuerdo en que si Ensenada es industrial, turística, pesquera o qué.

– “¿Cuál es nuestra vocación? No tenemos claro hacia dónde queremos ir y es ahí donde creo que el rol del gobierno, las cámaras y otros actores políticos y sociales de la ciudad debe surgir con liderazgos auténticos para que la ciudad tenga un rumbo”.

Recordó: “¡El libramiento de la ciudad es un proyecto de hace 30 años y no lleva ni la mitad de su trayecto! Y en el caso de la manzana 8 del bulevar costero se ofreció a los empresarios ponerse de acuerdo para ver qué se hacía ahí y no hubo consenso, por lo que el gobierno tomó su papel y construyó el Centro Estatal de las Artes”.

Ambos concluyeron que hacen faltan líderes en Ensenada.

– “Nos falta quién hable con el gobernador y le haga sentir la necesidad de la gente local. Lo mismo es tener a quién le haga sentir nuestras necesidades al presidente de la República”.