Pluma de Neófito; La Doble Moral Mexicana II

¿Cómo solucionar el problema de “La Doble Moral Mexicana”? Durante varios años estuve sumergido en un sistema “doble cara” donde a los amigos todo lo que quisieran pero, a los no son amigos que les costara obtener lo que quisieran  y no hablamos de dinero, sino más bien de que cumplieran con el cien por ciento de los requisitos. Lo reprobable del sistema de “La Doble Moral” no es que sean exigentes en el cumplimiento de la norma, más bien que la exigencia no era equitativa e imparcial.

Ricardo Jiménez Reyna* / A los Cuatro Vientos

Definitivamente es difícil pensar en una solución viable a este fenómeno de la “doble moral” aunque definitivamente no imposible. Creo que la solución a cualquier problema que tengamos como nación, está en manos de nosotros, sí, de nosotros los mexicanos y de todos aquellos que viven en territorio nacional sin ser mexicanos.

Esto se trata de valor, disciplina, dedicación, perseverancia, constancia y sobre todo buen juicio ya que, los cambios radicales no comienzan en una institución o una dependencia o alguna autoridad, no, los cambios reales inician en uno, en la casa, en lo más íntimo de nuestra habitación, ahí comienzan las transformaciones.

El primer paso que debemos dar en la solución de este grave y serio problema es el obligado, el necesario y el más acertado: Reconocer que “La Doble Moral Mexicana” es un problema legítimo, auténtico y evidente; además de aceptar que este problema ha sumergido a México en una espiral descendente e involutiva de tal suerte que como nación, en lugar de avanzar, retrocedemos.

Pero insisto, este reconocimiento empieza conmigo, con usted, con todos nosotros como ciudadanos y residentes mexicanos ya que, nunca podremos llegar a convencer a las masas de este fenómeno si nosotros, como individuos no estamos convencidos.

Hagamos de cuenta que “La Doble Moral Mexicana” es algo así como una Epidemia pero al mismo tiempo una endemia; algo irracional para un médico pero puede ser válido el ejemplo ya que por epidemia deberá entenderse como “Daño o desgracia que afecta a gran parte de una población y que causa un perjuicio grave o enfermedad que ataca a un gran número de personas o de animales en un mismo lugar y durante un mismo período de tiempo.” Y por endemia comprendemos: Enfermedad que afecta a un país o una región determinados, habitualmente o en fechas fijas.

NIÑO LAVA PLATO

Si sabemos que esta enfermedad tiene sus mayores brotes los días de pago, principalmente entre los especímenes del sexo masculino de la especie humana del tipo “Absurdus mexicanus” entonces considero que deben existir medidas drásticas para etas fechas, por ejemplo, yo recuerdo que mi madre (que Dios tenga en su presencia) antes de que mi papá (que repose en santa paz, pero lo dudo porque está sepultado en la tumba donde sepultaron posteriormente a mi madre y justo a su lado está su primer esposa) decía, antes que mi padre saliera de la casa los días quince, decía: “Viejo, hoy tenemos que hacer las compras del mandado y pagar a los cobradores.” El viejo hacía un supuesto escándalo pero de todas formas, salía orgulloso de la casa rumbo a su trabajo.

Pasadas las horas, mi madre, una estratega en asuntos de romper la iniciativa de diversión y borrachera de mi padre, marcaba vía telefónica al trabajo de mi padre, normalmente él estaba en oficinas o recepciones de hoteles o en restaurantes; en esa llamada mi madre solo decía: “¿viejo, ya te pagaron? Bueno, está bien, en unos minutos más voy para allá para que me des dinero, hacer las compras y pagar a los cobradores porque ya vinieron y andan dando vueltas y en la alacena no tenemos ya nada de comida.”

No sé cuál era la actitud de mi padre, pero siempre funcionaba porque yo, yo siempre le acompañaba y siempre quedaba corto mi padre, pero aun así le alcanzaba para sus parrandas y demás.

Así que todo andaba bien con esa vieja técnica; lo mismo ocurría cuando mi madre ocupaba sexo, ropa, útiles escolares, diversión, cine, etcétera y algo muy importante, mi madre hacía sentir a mi padre como si fuera el Rey de la casa y también, como si fuera el hombre más guapo y poderoso del mundo porque siempre lo andaba rastreando y cuidando.

Ante esto tenemos que “La doble moral” tenía poco estragos en casa porque había alguien que tenía el control y prevenía conductas dudosas entre los miembros de la familia. Por ejemplo, mi padre cuidaba en exceso a mis hermanas y daba rienda suelta a mis hermanos, pero, y este pero es grande, mi madre generaba el equilibrio al dar más libertad a mis hermanas y poner límites a mis hermanos varones que vivían en casa aunque no eran hijos de mi madre.

Otra fecha importante cuando brota esta enfermedad de “La doble moral mexicana” es en épocas de elecciones, sí, estas son formidables porque los miembros de la subespecie “absurdos mexicanus políticus” están en el punto cumbre de su vulnerabilidad a prácticas como son el amiguismo, el compadrazgo, el populismo, el fervor patrio y el nacionalismo. Bueno, mi madre era sabía y decía: “Enrique, así se llamaba mi padre, no quiero que vengan a la casa tus supuestos amigos que aparecen en estas fechas, solo vienen a tragar, emborracharse y hacer escándalos; porque hace ya varios años que yo de tonta cociné para ellos y ellos junto contigo, se tragaron todos los burritos de langosta que preparé y no me dejaron ni uno solo, así que nada, pero claro, si me traes firmado el nombramiento de que tú serás secretario de estado, gobernador o por lo menos diputado, cuando menos, entonces convenzo  a tu madre para que los atienda.” A eso es a lo que yo llamo un santo remedio, de tajo. Un batazo seco entre ceja, madre y oreja.

MUJERES AFRICANAS CON MACHETE

De esto sacamos pues que la prevención ayuda mucho, como también ayuda saber el nombre de la enfermedad y, esta, la de “La doble moral mexicana” es una enfermedad del tipo ético moral. Sí, una enfermedad ética-moral y como tal, la medicina debe ser ética y moral de ahí los siguientes medicamentos:

Sea honesto, prudente, trabajador, cumplidor, responsable, justo, equitativo, respetuoso, humilde, tolerante, paciente, imparcial, ecuánime, visionario, dadivoso, agradecido y sobre todo, sobre todo, sencillo. Sí, sencillo, no porque usted crea que ya está más allá del bien y del mal por haber cumplido con sus deberes, obligaciones, responsabilidad y quehaceres quiere decir que tenga el derecho de comportarse como un patán, un nefasto o un absurdo y que, además, estimado lector, tiene el derecho de solapar a quienes se comportan de esa manera.

Así es, voy a poner otro ejemplo de mi vida, resulta que yo pertenecía a algo así como a un club social pero era un club social de desarrollo y crecimiento personal, de hecho la mayoría de los miembros de este club eran patanes, pero estaban en proceso de recuperación. Todos tenían un alto concepto de las virtudes y los valores, pero solo tenían eso, los altos conceptos porque no vivían conforme a sus ideales.

Resulta que a la presidencia de la mesa directiva llegó un caballero que según él era el máximo ejemplo de virtud y dominio propio, pero a la verdad, no lo era; en ese club también asistía su yerno, el cual era un doble patán, tal vez triple; pero como era yerno del presidente, todos toleraban sus patanerías y hasta se complacían con ellas. Pero como yo lo critiqué y lo señalé, el señor presiente del club tomó una animadversión absoluta y total, tal es el caso que si yo cometía una imprudencia, arremetía contra mí. A la verdad, me di cuenta que aquello era un verdadero aquelarre (pero que culpa tienen las brujas) de tal suerte que abandoné el club porque el presidente quería enseñarme a mi algo muy importante, según él: Tolerancia, respeto y prudencia y dejé claros mis puntos de vista, no sin antes reflexionar sobre mi propia naturaleza mexicana.

De esto sacamos que, el cuarto remedio de “La Doble Moral Mexicana” es la denuncia pero al mismo tiempo la autocrítica. Concluyendo: Las soluciones a esta enfermedad son: 1. Reconocer que “La Doble Moral Mexicana” es un problema real y latente en nuestro país. 2. Prevenirlas con educación desde el seno familiar. 3. Practicando las virtudes y 4. El rechazo y la denuncia de prácticas que fomenten “La Doble Moral Mexicana” espero sus comentarios sobre este tema, faltan ver más puntos pero con algo podemos comenzar.

RICARDO JIMENEZ REYNA* Escritor, versista, columnista, periodista, ensayista, filósofo, dramaturgo y editor ensenadense, cofundador de Sinergia Editores