Campaña de desinformación en el caso de la bebé «desaparecida»

Familiares directos de la bebé Guadalupe Patiño Rojas denunciaron la puesta en marcha de una campaña de desinformación y manipulación de los hechos relacionados con la desaparición del cadáver de la bebé, en instalaciones de los poderes Ejecutivo y Judicial del estado.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Ensenada, B.C., a 10 de septiembre de 2015.- Esto aparentemente para proteger a funcionarios públicos involucrados en actos de negligencia y corrupción sin precedentes en Ensenada.

Evidentemente indignados por la falta de respuesta profesional y humana de la Procuraduría General de Justicia del Estado, el Servicio Médico Forense y el Sistema estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), los familiares expusieron que en la campaña negativa del caso intervienen medios de comunicación y personas del servicio público “sin corazón, enfermas del alma y por lo mismo muy peligrosas” por su forma de actuar.

Y lo peor.  A dos semanas de que el cadáver de la niña desapareció, no hay un solo empleado o funcionario público suspendido o retirado temporalmente de su cargo, y continúan trabajando como si nada hubiera pasado.

“No podemos menos que pensar que aparte de ocultar el destino del cadáver de Lupita, también ocultan a los responsables de estos terribles acontecimientos para nuestra familia y para la sociedad”, apuntó uno de los familiares de Guadalupe Patiño, que falleció a las 2.30 horas del jueves 27 de agosto por complicaciones pulmonares relacionadas con la enfermedad de Membrana Hialina que padeció por la prematurez de su nacimiento.

Molesta, esa persona destacó: “Del lunes a la fecha han dicho públicamente cuando menos tres grandes mentiras. Primero, que la familia recibe apoyo psicológico del DIF estatal y de la Dirección de Atención a las Víctimas de Delitos. Cosa que es totalmente falsa, aunque sí es cierto que la familia requiere esa ayuda, y mucho, para enfrentar tanto dolor por esta desgracia, por tanta corrupción y tanta mentira”.

En segundo lugar citó la versión de que la familia de Guadalupe interpuso una denuncia ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.

COMISION NACIONAL DERECHOS HUMANOS BC

Esa es otra gran mentira. No hemos acudido, ni nadie se ha acercado con nosotros ni de la Comisión Estatal, ni de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. No lo habíamos pensado siquiera pero ahora, ante tanta corrupción que hemos visto y padecido, sí lo vamos a hacer”.

Al respecto, el martes 8 de septiembre la presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) en Baja California, Melba Adriana Olvera Rodríguez, informó en Tijuana que la institución inició una investigación de oficio por la desaparición del cuerpo de Lupita -expediente 332/15- bajo la presunción de violación al “derecho humano a la seguridad jurídica”.

La acción de apoyo de Olvera Rodríguez, hasta las 17.00 horas de hoy, no había sido notificada a la familia.

Y la tercera mentira que nombraron los familiares de la niña fue la versión que publicó un diario de Ensenada que citó como fuente de información a una persona “cercana a la familia” de la bebé, quien confió al periodista que el cadáver de Lupita pudo ser incinerado por accidente junto al cuerpo de un hombre corpulento y que esa es la principal línea de investigación que sigue la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

– “Se escribieron puras estupideces. Ningún familiar, amigo o persona cercana a nosotros conoce o dio esa información. Es algo totalmente irresponsable y nos confirma que hay una campaña para desinformar y manipular el tema para proteger a los responsables”.

Los familiares de la bebé declararon finalmente que el silencio que hasta hoy han guardado las autoridades ministeriales que realizan la investigación, “pese a que tienen todos los elementos para dar rápidamente con los culpables”, hacen pensar a la familia que el caso de Lupita quedará en la misma impunidad de otros casos emblemáticos de corrupción en el país como los niños de la Guardería ABC de Sonora, o los normalista desaparecidos de Ayotzinapa.