El Instituto de Investigaciones Oceanológicas regresa al trabajo social

El Instituto de Investigaciones Oceanológicas (IIO) está de regreso en su misión inicial de generar investigación y productos acuícolas de alta calidad y fuerte aplicación en los sectores productivos del estado; por eso realizó una segunda donación de semillas de ostión japonés a pescadores de la Bahía de San Quintín.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Ensenada, B.C., a 18 de agosto de 2015.- El director del Instituto dependiente de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), doctor Asdrúbal Martínez, informó que la donación asciende a un millón de semillas de una producción de tres millones que se crearon en la Unidad de Investigación y Capacitación para la Producción y Engorda de Semillas Marinas del IIO.

En esta ocasión la producción se entregó a la Unidad de Producción Bañaga del Mar cuyo presidente, Adrián Bañaga, tiene cinco años en el cultivo del bivalvo en Bahía Falsa (también conocida como Bahía San Quintín), lugar en donde operan entre 28 y 30 empresas privadas y sociales dedicadas al cultivo del ostión japonés.

La primera donación se hizo en diciembre de 2014 a tres engordadores: San Quintín, el ejido Eréndira y Bahía de Ensenada. Consistió en un millón 300 mil semillas que a la fecha tienen un 80 por ciento de éxito en los campos acuícolas que las desarrollan.

“En unas semanas estarán listas para comercializarse en el mercado californiano”, informó el doctor Javier García, investigador del IIO y jefe del laboratorio que produce la semilla.

Al respecto, el maestro en ciencias Luis González Agraz, director de Acuacultura de la Secretaría de Pesca y Acuacultura de Baja California, revelo que la demanda actual en el mercado de San Diego es de 30 mil toneladas de la ostra, cantidad que a futuro se podrá surtir en su totalidad con la apertura de nuevas zonas de cultivo en el Pacífico y el Mar de Cortez.

Sin embargo, para el doctor Martínez lo primero es mantener abierta esta segunda etapa de fuerte vinculación entre la academia, la investigación y el sector productivo que permitirá, al mediano plazo, la independencia de los productores de abulón al cerrar el ciclo de la elaboración de la semilla.

El ostión, listo para la cosecha y venta a los mercados regional e internacional (Foto: Word Fishing).
El ostión, listo para la cosecha y venta a los mercados regional e internacional (Foto: Word Fishing).

El producto ya se comercializa en los mercados locales y extranjeros, pero la semilla se importa y compra de todas partes, principalmente de Chile y La Paz, Baja California Sur. En Ensenada tenemos muy poca producción de semilla; no alcanzamos a generar ni la cuarta parte que se consume actualmente”, destacó.

Esto lo confirmó Bañaga, quien dijo que los escasos laboratorios que producen la semilla no cubren la fuerte demanda de los engordadores y esto hace crisis por la burocracia gubernamental para facilitar permisos de trabajo y el escaso apoyo crediticio para que las empresas establezcan sus propios laboratorios de investigación y producción de semilla.

De momento, los nuevos beneficiados con la donación mostraron su gratitud a la institución universitaria que calculó el valor de su acción en 60 mil pesos, y ofrecieron mantener su alianza con los investigadores para continuar con el proyecto que luego se ampliará para otras especies de ostión y almeja.

Las semillas se entregaron con un diagnóstico de inocuidad sanitaria que liberó el 4 de agosto el Comité Estatal de Sanidad Acuícola e Inocuidad de Baja California que preside el oceanólogo Juan Carlos Lapuente Landeros.

El documento certifica que cada una de las cuatro bolsas con 250 mil semillas de ostión japonés que se donaron a los productores de la unidad Bañaga, está libre de patógenos, por lo que es una semilla en óptima calidad y lista para sembrarse.

“Lo importante aquí lo es también que el instituto, que formalmente abrió sus actividades en 1967 y que está cerrando un ciclo generacional de investigadores que se dedicaron fundamentalmente a la acuacultura aplicada, generando una tecnología que hoy se encuentra trabajando con éxito en muchas de las zonas de producción pesquera en el país, esta reacondicionando espacios para regresar a sus orígenes con los nuevos académicos e investigadores que están llegando”, concluyó el doctor Asdrúbal Martínez.