Rancheros de Maneadero se dicen «hostigados» por regularización de sus actividades

Dos semanas después de que las Secretarías del Trabajo y Previsión Social del estado y la federación iniciaron el programa de inspección y verificación a las empresas agrícolas de Ensenada, en cumplimiento a los acuerdos del 4 de junio en San Quintín entre autoridades, agroempresarios y jornaleros, los rancheros de Maneadero denunciaron una presunta campaña de hostigamiento en su contra.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Ensenada, B.C., a 12 de agosto de 2015.- Por esto, indicó Raymundo Carrillo Huerta, presidente del ejido Nacionalista Sánchez Taboada, los patrones piensan reducir en un 50 por ciento la superficie de tierras que siembran con cebollín, espárragos, tomate, pepino y otras hortalizas y flores que exportan a los Estados Unidos y Canadá.

El ejidatario pidió al gobernador Francisco Vega Lamadrid que intervenga para que cesen las inspecciones a las empresas que, dijo, “ya están muy afectadas como para sufrir hostigamientos o ponerles tropiezos”.

Agregó: “Tenemos miedo que las empresas decidan retirarse de Maneadero, del ejido, porque son las que mantienen la vida laborar de la zona, no estamos en contra de que se revisen, que sean metidas en regla las empresas, lo que reprobamos es que hostiguen a los productores”.

Al respecto, Antonio Catalino Cruz Mendoza y Marcelino de la Cruz Martínez, representantes de la Alianza de Organizaciones Nacional, Estatal y Municipal por la Justicia Social, revelaron que el ejido Sánchez Taboada renta al menos 15 parcelas de 20 hectáreas mínimas de extensión cada una, a productores extranjeros que llegaron a Maneadero a finales de la década pasada con “las peores prácticas de explotación de sus trabajadores”.

Fidel Sánchez Gabriel, uno de los 13 voceros de la Alianza, manifestó que hace dos semanas las secretarías del Trabajo del estado y la federación comenzaron los recorridos de inspección y vigilancia en las agroempresas de Ensenada, y que fue Maneadero la zona agrícola donde comenzó la supervisión.

Sabemos que se encontraron diversas anomalías laborales en cuando menos seis de los ranchos que se verificaron en los últimos 15 días. Nosotros estamos recabando esa información y en breve daremos a conocer las irregularidades que se encontraron en las empresas, que precisamente se distinguen por el mal trato que dan a sus trabajadores”.

JORNALEROS DESCANSAN

Recordó que las visitas de inspección y verificación a las empresas agrícolas están dentro de los acuerdos que patrones, gobiernos estatal y federal, sindicatos y jornaleros agrícolas firmaron el 4 de junio en San Quintín, que aparte de regularizar la seguridad social y medica de los campesinos en los ranchos, tienen el objetivo de categorizar a las empresas con un fin salarial: de acuerdo con su tamaño y estructura, pagarán 150, 165 o 180 pesos a sus trabajadores del campo.

Por su parte Carrillo Huerta manifestó que en Maneadero hay empresas que llevan cuatro revisiones en menos de un año.

– “Los inspectores revisan lo mismo e inclusive tienen las certificaciones de aprobación de que se encuentran en regla por parte de la misma dependencia; sin embargo, siguen buscando errores o faltas para castigarlos”.

Puso como ejemplo del presunto hostigamiento gubernamental al Rancho El Capricho, del productor de pepino persa de exportación Daniel Magaña, que en los últimos 11 meses fue auditado cuatro veces, “lo que deje en evidencia que se trata de un hostigamiento, lo cual afecta la producción”.

El Capricho y el productor judío Moshe Rimon, también exportador de pepino en Maneadero, son identificados por Catalino Cruz y Marcelino de la Cruz como “ejemplo de malos patrones, que pagan una miseria a sus trabajadores, no los dejan hablar cuando trabajan, no les pagan prestaciones, evaden el Seguro Social, permiten el abuso de los mayordomos y les dan agua salada a los jornaleros para que calmen su sed”.

Finalmente, el ejidatario destacó que en Maneadero cerca del 50 por ciento del campo “no será sembrado y se sabe que los productores de fresa en San Quintín han decidido bajar su siembra de fresa en cerca del 30 por ciento ante la falta de seguridad en la zona”.