Vacío de poder

El debilitamiento de la figura de poder; el fortalecimiento relativo de un grupo previamente sometido y un equilibrio frágil entre distintos grupos en pugna son, entre otros, algunos de los elementos que caracterizan al fenómeno conocido como vacío de poder.

Ricardo Jiménez Reyna/ Pluma de neófito / A los Cuatro Vientos

Si aplicamos estos elementos a la vida política del México actual, podemos asegurar que en nuestro país existe realmente un verdadero “vacío de poder” no porque carezca de autoridad, sino más bien, porque la autoridad ha perdido el respaldo, la admiración, el respeto, la dignidad y la visión política y social ante la ciudadanía e incluso ante sus oponentes y, no hablo de oponentes partidistas, sino más bien, me refiero a aquellos grupos que pretenden apoderarse de nuestra nación; tal es caso de los diversos carteles de la droga controlados por el crimen organizado.

Tratar de negar que estos elementos son reales y evidentes en nuestro país, es como querer afirmar que las jóvenes que trabajan en la Avenida Miramar entre Primera y Tercera en el Centro de la Ciudad, son castas y puras; ya que debemos reconocer que la figura del poder en México está sumamente debilitada y no me refiero a la imagen pública de Enrique Peña Nieto sino a lo que es en sí mismo la figura de poder, que en el caso de México, recae en la institución de la Presidencia de la República y también en el Poder Judicial y el Poder Legislativo en su conjunto.

Afirmo que la figura de poder en el país está debilitada por cuatro razones: 1. Falta de credibilidad. 2. Falta de visión social y política. 3. Falta de determinación ante los problemas socio-económicos actuales. 4. Falta de disciplina, orden y control no solo para con los gobernados sino para con los propios gobernantes.

Por otro lado, si a lo anterior aunamos el fortalecimiento de los grupos controlados por el crimen organizado y también del resurgimiento de movimientos armados en gran parte del país, que supuestamente ya estaban controlados, tenemos que esto cumple con otra característica del fenómeno conocido como vacío de poder ya que, la autoridad no solo es incompetente para solucionar este conflicto sino que, además, el conflicto ya le ha rebasado y evidencia de esto es la infiltración de hombres y mujeres comprometidos con el crimen organizado en las diversas esferas gubernamentales.

BANDIDOS POLICIA RATERO DIBUJO
Imagen: Nexos.

Así mismo, podemos hablar que existe vacío de poder en México porque el equilibrio entre los grupos en pugna es muy endeble y quebradizo, esto es: El gobierno, por un lado. El Narco, por otro lado. Los grupos armados, en otro extremo y los grupos antigubernamentales de acción social, en el otro; estos grupos están luchando unos contra otros en una guerra sin cuartel, lo cual ha generado inseguridad, inestabilidad, incertidumbre, intolerancia e intransigencia. Curiosamente, estas cinco “in” son las que ocasionan desequilibrio económico, social, político y moral en una nación.

Ahora bien, debemos hacernos dos preguntas: ¿A quién le beneficia todo esto? Y ¿Cómo solucionarlo?

La primer pregunta puede responderse fácilmente: Al único país que puede declarar a México como una zona de alto riesgo para la libertad, la democracia y la sana convivencia entre individuos y nacional y tiene el poder de declarar ante la ONU a nuestra nación como una amenaza latente e invadirla para reestablecer el orden político y social. Esto es: Al único que realmente le conviene todo lo que está pasando en el país es a Estados Unidos; de hecho considero que el vecino del norte es quien está financiando no solo los movimientos guerrilleros al sur del país, sino también al narcotráfico y a otros organizaciones clandestinas porque durante décadas la CIA lo ha hecho y no me parece extraño que ahora agentes federales de aquel país, puedan andar armados libremente en nuestras ciudades gracias a las reformas autorizadas por el Congreso, un títere más en las manos del Ejecutivo Federal y de Estados Unidos. No dudo que en el próximo gobierno de aquel país comience a gestarse lo que se conocerá como “Plan América Libre”.

Ahora, la segunda pregunta también es sencilla de responder: Que todos, pero todos, como ciudadanos, nos involucremos en la vida política del país y comencemos a hacer los cambios votando por hombres y mujeres independientes que estén dispuestos a rifárselas por nuestro país porque si dejamos a los políticos profesionales egresados de los basureros de los partidos políticos, seguramente no será necesario que Estados Unidos aplique manita de cochino al congreso para que acepte la instalación de bases militares en territorio nacional.

Pero en fin, espero después no verlos llorando y rasgándose los vestidos todos indignados porque nuestras autoridades entreguen al país en manos de aquellos que siempre han querido a América para los americanos…saludos…. Me despido con la siguiente frase de un gran hombre: “No es la maldad de los perversos la que me preocupa, es la indiferencia de los buenos la que me ofende…”

RICARDO JIMENEZ REYNA* Ricardo Jiménez Reyna. Escritor, versista, columnista, periodista, ensayista, filósofo, dramaturgo y editor ensenadense, cofundador de Sinergia Editores.