Incertidumbre sobre anidada de garzas en escuela de Ensenada

No existe ningún programa de observación, conservación y protección para las garzas pie dorado y nocturna que este verano regresaron a una zona de anidación urbana que en 2008 fue destruida por el gobierno municipal, con el pretexto de que las aves migratorias ensuciaban los patios y banquetas de una escuela.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / Fotos: Edgar Lima La Jornada BC

Ensenada, B.C., a 3 de agosto de 2015.- Iván Manríquez, coordinador educativo de la asociación civil Pro Esteros, manifestó que los esfuerzos de ambientalistas para cambiar la opinión y el trato que los residentes de Ensenada dan a las garzas, empezó en el Parque Revolución pero no hay un plan similar para otras áreas arboladas que sirven de nido a las aves.

Hasta donde sé no hay un plan como se hizo hace unas semanas en el Parque Revolución. Si otra vez hay molestia de los maestros y la dirección de la escuela (La Corregidora, una institución pública de educación primaria que es considerada, junto con la Escuela Justo Sierra, de las más antiguas de Ensenada ya que se fundó en la década de 1910), tendrán que buscar una manera de evitar que las garzas aniden ahí”, comentó Manriquez.

Agregó que una acción de esa naturaleza no afectaría a las aves porque éstas simplemente regresarían al cercano Parque Revolución -también el más antiguo de Ensenada pues se fundó en 1884- “y así se evitaría que los patios de la escuela se llenen de excrementos”.

Fue a finales de mayo de 2008 cuando la Asociación de Padres de Familia de La Corregidora, por iniciativa de la dirección y el personal académico y de intendencia de la escuela, pidió por escrito a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), sin ningún certificado técnico que respaldara su solicitud, que podara dos árboles antiguos en donde anidaban las garzas y que éstas fueran ahuyentadas porque sus excrementos provocaban enfermedades y ellas y sus polluelos estaban llenas de piojos y otros insectos nocivos.

El personal de la PROFEPA en Ensenada se negó a la petición y pidió que investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) hicieran un dictamen de qué hacer con las aves.

Juvenil de Garza blanca o de "Pies Dorados" en la barda de entrada a la escuela Corregidora en 2008.
Juvenil de Garza blanca o de «Pies Dorados» en la barda de entrada a la escuela Corregidora en 2008.

José Manuel Avilés, responsable del bioterio (lugar donde se crían, mantienen y utilizan animales de laboratorio) de la UABC, luego de confirmar que las garzas no estaban enfermas ni representaban un peligro para la población, recomendó a los maestros y padres de familia que colocaran bajo la copa de los árboles una lona para evitar los residuos de las garzas.

También que una vez que terminara la temporada de reproducción (en julio) solicitaran la poda de los árboles al ayuntamiento -cosa que sucedió en octubre de 2008-, para evitar su regreso el próximo año.

Casi siete años después de aquellos acontecimientos, residentes del puerto informaron que las garzas regresaron a los árboles éste verano y comenzaron labores de creación de nidos para usarlos en el verano de 2016.

En junio y la mitad de julio, la bióloga Diana Ramírez Sánchez, egresada de la UABC, encabezó al grupo de egresados y alumnos de la carrera de Biología, y miembros del Club de Observación de Aves Los Correcaminos, que puso en marcha un programa de protección y observación de las garzas, y educación de la población, que se repetirá en la próxima temporada de anidación en el Parque Revolución.

Los integrantes del grupo -Marco Antonio Martínez, Ernesto Abel Salmerón y Blanca Roldan, de Los Correcaminos, y Diana Ramírez, Karen Medina, Leonardo Hernández, Giovanna Segundo, Marco Antonio Romero, Ramiro Santo, Edgar Octavio Flores y Luis Alberto Guerrero, egresados y estudiantes de la carrera de Biología de la UABC-, consideraron un éxito su actividad.

Según Ernesto Salmerón, socio cofundador del Club Correcaminos, una de las pocas organizaciones que se dedican a la vigilancia de aves en Baja California, la península es uno de los lugares del planeta más espectaculares para la observación de pájaros migratorios y residentes, y es la zona de Laguna Hanson, en el Parque Nacional Constitución de 1857 que se ubica en la parte alta de la Sierra de Juárez, donde mejor se puede practicar esa actividad en el estado.

Garza Nocturna, en el barandal del patio de la escuela en 2008.
Garza Nocturna, en el barandal del patio de la escuela en 2008.

Al respecto la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), al hacer un informe de los recursos naturales de Baja California, determinó que el estado tiene 387 especies de aves con registro científico y de ellas el 30 por ciento son endémicas, es decir su distribución se limita a un ámbito geográfico reducido y no se encuentra de forma natural en ninguna otra parte del mundo.

Mientras tanto Héctor Gómez de Silva y Ernesto Alvarado Reyes, egresados de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Edimburgo, Escocia, mencionan en el artículo “Breve historia de la observación de aves en México en el siglo XX y principios del siglo XXI”, que en las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado inició en nuestro país el negocio de las visitas guiadas de observación de aves, conocidas popularmente por su nombre inglés: tours.

“En la actualidad, existe una gran cantidad y variedad de compañías ecoturísticas locales. Algunas ofrecen visitas guiadas por extranjeros residentes en México o por observadores de aves mexicanos. Hoteles, ranchos, desarrollos turísticos campestres o empresas dedicadas al turismo de aventura también figuran entre las compañías que ofrecen este tipo de actividades. A pesar de que México tiene un amplio territorio, tales compañías tienden a visitar un número selecto de localidades que combinan una adecuada infraestructura turística con un amplio interés avifaunístico”.

Hasta la fecha, y pese a su potencial de observación de pájaros, Baja California no tiene ese tipo de empresas.