Testimonio de una madre gestante sustituta

Para escándalo de muchos y beneplácito de otros, la ciencia moderna ha desarrollado técnicas de inseminación artificial en laboratorio para desarrollar embriones que pueden ser insaculados dentro del vientre de una mujer para que en ella crezca el feto durante los nueve meses de gestación y así dar a luz un bebé que genéticamente no es suyo. Esto se realiza con fines humanitarios, para poder así ayudar a parejas heterosexuales ú homosexuales que por medios propios no puedan concebir un hijo. Las mujeres que realizan esta labor reciben el nombre de “madre gestante sustituta”.

Alfredo Uranga López / A los Cuatro Vientos

Así es, en México desde hace 16 años se ha desarrollado en el estado de Tabasco una asociación civil llamada Pronto Nacerán Nuestros Hijos, A.C. (Pronnanhi, A.C.), cuya presidenta es la Máster en Psicología Gabriela Soto, encargada de apoyar a personas con tratamientos de reproducción asistida, y quienes han perfeccionado una especialidad en la materia cobijados en aquel estado, cuya legislatura lo permite.

Este tratamiento puede costar hasta cuatrocientos mil pesos, dinero pagado por los padres contratantes. Lo que incluye transportación, hospedaje, todos los chequeos médicos y psicológicos necesarios, medicamentos, atención hospitalaria, alimentación, ropa y calzado de la “madre gestante sustituta” durante los nueve meses de gestación, servicios legales así como un incentivo económico para ella que alcanza los ciento cincuenta mil pesos si atiende un bebé y ciento setenta y cinco mil pesos si son gemelos.

Fue en la 1ª Feria Informativa de Reproducción Asistida realizada en esta ciudad de Chihuahua, en el auditorio de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, donde se escuchó por primera vez el testimonio de una “madre gestante sustituta” en el que narró mediante conferencia a distancia su punto de vista sobre esta experiencia que es tan novedosa y actual, gracias a los avances de la ciencia.

Los ponentes en la Feria Informativa de Reproducción Asistida presentaron muchos artículos de la Constitución Mexicana, del estado de Tabasco y de Convenciones y Acuerdos Internacionales que ha firmado México para poder realizar esta labor. Aunque resaltaron que en nuestra Constitución Mexicana es el Artículo 4º, segundo párrafo, el que reafirma legalmente esta vocación, pues afirma: “Toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijos”. Estos ponentes fueron el Lic. León Altamirano, Abogado especialista en “Maternidad gestante sustituta”, quien ha atendido más de 200 casos de personas y parejas que han logrado con éxito la maternidad y paternidad, así como adopciones a nivel nacional e internacional.

Sobre legislación disertó también el Lic. Miguel Ochoa, Presidente de Familias Homoparentales LGBT de Guadalajara, quien desde hace una década ha logrado un gran impacto en comunicación y reconocimiento de las familias homoparentales en su estado, ya fueran matrimonios heterosexuales, o parejas de gays, lesbianas, hombres o mujeres transexuales.

ESPERANZA: EL TESTIMONIO.

MADRES SUSTITUTAS

Gracias a los avances de la tecnología por internet se logró establecer una conferencia a distancia con Esperanza, una mujer de 27 años, originaria del Distrito Federal, quien fue “Madre gestante sustituta” de dos bebés cuyos padres heterosexuales son españoles.

Esperanza comentó que ella originalmente no quería tener hijos propios, pero biológicamente si puede. “Yo tenía deseos de ayudar a alguien. Pensé que si yo no quiero tener hijos, pero alguna pareja si quisiera pero no puede, yo podría ser madre gestante sustituta”. Su primer paso fue informarse al respecto y se inscribió en un foro de internet. Posteriormente una agencia la contactó para llevar a cabo todo el seguimiento.

Yo estaba abierta a toda la información que encontrara, cuando me contactaron ya recibí información más directa. Es mejor cuando te informas de forma personalizada, ya que lo que se encuentra en internet no es tan completo como cuando te explican de forma directa”.

El hecho de ser ella soltera le facilitó muchísimo el proceso de aceptar ese compromiso, aunque el explicarle a sus padres y hermanas tuvo su grado de dificultad para informarles de lo que iba a hacer y sus motivos. En esta labor de “madres gestantes sustitutas” han participado mujeres casadas, madres solteras y jóvenes solteras sin compromiso. Regularmente la institución convocante acepta con mayor facilidad a mujeres que ya han procreado hijos porque esto asegura su fertilidad y capacidad corporal para esta labor. En su caso particular la noticia fue un fuerte choque en el seno familiar. Su madre no quería que su hija sufriera una decepción o se encariñara con las criaturas y fuera a sufrir al verse obligada a entregarla a sus verdaderos padres. Aunque Esperanza se mantuvo firme y convencida desde el principio en cuanto a sus motivos: “Ayudar a una pareja que no podía tener hijos”.

El primer paso que dan las participantes es una entrevista psicológica, en base a la cual la Clínica determina si la persona es apta para realizar el procedimiento. A partir de eso las mujeres reciben una preparación psicológica y médica para el embarazo. Desde el primer día del procedimiento hasta la semana 24 Esperanza vivió en su casa del Distrito Federal, donde realizó las consultas médicas y de ahí viajó a Villahermosa, Tabasco, donde permaneció del 12 de noviembre del 2013 hasta el primero de enero del 2014. Igual ahí tuvo atención médica, con citas periódicas y descanso.

El Dr. Héctor Tomás Chávez, Biólogo en Reproducción Humana, especialista en Gineco-Obstetricia, es quien explicó cómo se logra concebir un embrión en base a la donación de óvulos y esperma de donantes anónimos (que pasan por rigurosos exámenes también) o con material genético de los propios padres contratantes. Cada caso se debe tratar de forma particular, destacó el Dr. Chávez, ya que de una pareja se pueden concebir hasta doce o trece embriones, para utilizar sólo dos máximo en cada “transferencia” (proceso mediante el cual se inserta en el vientre el embrión vivo), pudiendo congelar el resto de embriones para casos en que se requiriese un segundo o tercer proceso. En este aspecto la ciencia ha avanzado a pasos agigantados, ofreciendo alternativas muy interesantes, como el hecho de que el esperma congelado resulta de mayor eficacia ya que por el proceso de enfriamiento se combaten enfermedades de transmisión sexual, como el sida, por lo que una persona que vive con VIH/Sida también tiene esperanza de poder concebir hijos propios sin temor de ser causante de contagio de su pareja y por ende de su bebé.

En el caso de Esperanza, ella se embarazó en la segunda transferencia. Ella fue contactada por la agencia en noviembre del año 2013. Conoció a los papás contratantes el mismo día que ella firmó el contrato de aceptación y en el que se le realizaron exámenes médicos y psicológicos antes de la primera transferencia.

Los doctores que me atendieron fueron un equipo muy completo, muy capaz. Tuve buena recuperación después del parto que fue por cesárea. Tras nacer los bebés nos siguen dando consultas médicas hasta que nos dan de alta definitiva”.

Esperanza no se considera mamá de los bebés y de hecho no aportó ningún óvulo, es decir, ningún material genético para la concepción de los niños. El óvulo y esperma pertenecen a los padres de origen español. Los niños se llaman Luis y Alejandra. Dentro del contrato se estipula que las “madres gestantes sustitutas” no le den pecho al niño, sino que se alimenten con fórmula, precisamente para evitar el apego.

MADRE ENTREGA HIJO A MADRE

Después de conocerlos, Esperanza no tuvo contacto con los padres biológicos hasta dos semanas antes del parto. Con ellos ha logrado establecer una cálida amistad. Los padres le envían fotografías y cartas a Esperanza donde le notifican el estado de salud de los niños y sus avances de crecimiento. Esto le ha permitido a Esperanza no extrañar a los pequeños y además continuar con su vida, en la cual ella tiene metas y proyectos muy específicos, pero alejados de la maternidad sustituta, proceso que no piensa volver a repetir. “En el caso de volverme a embarazar, me gustaría que ya fuese de mis propios hijos”, aclaró.

En el caso de que la pareja contratante hubiese sido de varones o mujeres gay, ella considera que hubiera sido lo mismo, “porque al final de cuentas el apoyo en algunos casos se hace lo mismo. Yo creo que lo principal que debe pensar una mujer al decidirse al realizar un apoyo debe ser por el deseo de ayudar”.

Para Esperanza este embarazo fue una experiencia maravillosa, ya que para ella fue muy enriquecedora, a decir de sus propias palabras, “además de sentir nauseas como todas, me conocí más como persona, como mujer aprendí a comprender muchísimo a las mujeres que son madres solteras; sobre todo a las que ya son mamás con hijos, porque no sólo tienen que seguir al cuidado de los pequeños sino que está toda esa parte del arreglo de la casa”. Y agrega, “yo tuve mucho apoyo en mi casa, no cocinaba ni hacía limpieza, estaba prácticamente como princesita, pero entendí a las madres que tienen a sus hijos que tienen que hacer toda esta parte. De hecho mi forma de pensar cambió totalmente respecto a tener hijos, y yo creo que vale la pena. No me arrepiento en ningún momento de la experiencia que tuve”.

¿Por qué lo hice? Por amor a las personas, por empatía también. Yo tengo una tía que no pudo tener hijos, ella adoptó. Por eso para mí es una forma de ayudar, de aportar un poquito con un granito de arena a las personas”.

Durante la gestación “hablaba con los bebés todo el tiempo. Un concepto que me enseñó la psicóloga fue que en el momento en que se implantaran los embriones yo les hablara, que ellos sintieran que yo los estaba recibiendo con amor, que estaban siendo destinados a ser bebés. Todo el tiempo ellos tuvieron este calor de mi parte, ese amor de mis amigos y de mi familia. Cuando hablaba con ellos les contaba cuentos, les ponía música, les platicaba de sus papás, les explicaba que yo no era su mamá, que ellos tenían abuelitos y primos que los estaban esperando”.

En lo personal, Esperanza se documentó muchísimo leyendo libros de cómo alimentar a los bebés, cómo cuidarse y aspectos emocionales, pero además estuvo atendida en la Clínica de Tabasco y filiales en el D.F.

“En la Clínica nos dan vitaminas, nos dan buen chequeo médico y ahí tienen todo el apoyo. Nos tienen súper cuidadas, médica, física y psicológicamente”.

Dentro de las razones por las cuáles realizó esta labor, se le preguntó a Esperanza sobre el aspecto de la remuneración económica. “¿Lo hiciste por dinero?” A lo cual responde: “Me enteré de otras clínicas que ofrecían más dinero, pero aquí lo más importante es estar en manos de buenos médicos, que no sean clínicas “patito”.

Aunque existen mujeres que sí realizan esta labor por dinero, Esperanza afirma: “Su posición es muy respetable. Cada quien tiene sus proyectos y sus propósitos. Para mí lo más importante es que también lo hagan por amor. Cuando uno hace un trabajo por un pago, no hay como tanta entrega, en el sentido de poner mucho cariño. Cuando uno lo hace por amor, como yo les comentaba en mi caso, yo me ponía a leerles cuentos, les ponía música, les hablaba. Y quienes lo hacen por dinero no van a sentir este amor”.

Esperanza no se siente arrepentida de nada, en cambio su aprendizaje fue muy grande. “Aprendí muchísimas cosas. Primera: que nunca es fácil. No es fácil para la mujer que pueda tener un hijo siendo madre soltera, como no es fácil emocionalmente para una mujer que no pueda tener hijos y someterse a largos tratamientos sin resultados. Segundo: ponerse en los zapatos de los papás y estar dispuesta a sacrificar un poquito de una misma para ayudarles a estas personas a tener sus hijos”.

ARGUMENTOS EN CONTRA.

BEBES DE PROBETA

Para los grupos conservadores de la sociedad es muy difícil aceptar los cambios en la sociedad que provocan el desarrollo científico y el avance tecnológico que avanzan cada día más a pasos agigantados. Tan sólo la invención de la internet ha permitido una comunicación entre las sociedades a nivel interplanetario sin precedente alguno, lo cual facilita el conocer de otras culturas, estar más informado de los temas de interés y, además, es muy permisiva en la participación de los individuos que a nivel personal pueden tomar decisiones que no permitían las estrictas reglas morales de hace tan solo cincuenta años.

Dentro de los cuestionamientos a Esperanza se le expusieron argumentos en contra de la gestación sustituta, para que ella aportase su punto de vista.

Primer argumento: “La maternidad es un proceso natural e incorporar otras variables que desnaturalicen el proceso es moralmente inaceptable”.

Esperanza opina: “Este pensamiento para mí no tiene mucho sentido. A la mujer se nos dio este regalo maravilloso de poder dar vida a los seres humanos. Pero si es un regalo, yo puedo usarlo para mi beneficio personal al formar una familia, o también, como en mi caso, yo lo usé para ayudar a otras personas para que puedan tener sus hijos”.

Segundo argumento: “Utilizar el cuerpo de la mujer como medio para obtener un hijo es inmoral, es una forma más de control, manipulación y sojuzgamiento de la mujer”.

Esperanza opina: “No, porque es un trabajo voluntario. En ningún momento se nos está obligando a hacer nada. Tú lo haces de forma voluntaria, libre e informada. Cada quien toma la decisión de querer o no ayudar en este sentido».

Tercer argumento: “El hecho de pagarle dinero a una madre gestante sustituta mercantiliza a los seres humanos, y un hijo o hija no debe ser un fin para obtener dinero”.

Esperanza opina: “En este sentido no se te está pagando por dar el servicio, por así decirlo. Los papás contratantes cubren los gastos de manutención que la gestante sustituta va a tener, en esto tienen incluido transporte, alimentación, ropa, calzado, atención médica. No lo veo meramente como un pago. Se nos da un pago único porque nosotras no estamos trabajando en una oficina, sino que estamos cuidando el embarazo. No viene al caso esa forma de pensar”.

MADRE SUSTITUTA

Cuarto argumento: “Los hijos deben ser queridos por sí mismos. Crear un hijo para darlo a otro no es correcto”.

Esperanza opina: “Claro que si deben ser queridos tanto por la gestante sustituta como por sus padres, como les comentaba anteriormente, la relación que se hace con los niños es como si fueran realmente nuestros. Pero es totalmente diferente y desapegado porque no son nuestros genéticamente”.

Quinto argumento: “Los hijos nacidos bajo esta circunstancia sufrirán consecuencias psicológicas y sociales”.

Esperanza opina: “No lo creo. Para nada. Cualquier ser humano en distintas circunstancias, si no tiene un buen embarazo es lógico que el niño va a tener consecuencias. Pero esto no tiene que ver que el embarazo sea con su mamá biológica o con una gestante sustituta”.

Esta 1ª Feria Informativa de Reproducción Asistida realizada en la ciudad de Chihuahua fue una convocatoria realizada por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Chihuahua, CHEROS, A.C., Cafetería “Verde Bonito”, y las asociaciones Pronto Nacerán Nuestros Hijos, A.C. (Pronnanhi, A.C.) y Familias Homoparentales LGBT de Guadalajara.

Y usted ¿aceptaría ser una “madre gestante sustituta”?

ALFREDO URANGA LOPEZ* Alfredo Uranga López. Periodista. Estudió la Licenciatura en Letras Españolas, graduado con mención honorífica en la Universidad Autónoma de Chihuahua.