Impunidad de CAPUFE en el tema del hundimiento de autopista escénica

La Secretaría de la Función Pública (SFP) todavía no entrega los resultados de la investigación que el 29 de enero de 2014 solicitó la Confederación Patronal de la República (COPARMEX) de Ensenada. Esto para ubicar y sancionar a los funcionarios de Caminos y Puentes Federales de Ingresos (CAPUFE) que no atendieron las alertas previas al hundimiento de la autopista Tijuana-Ensenada.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / Foto principal: El Vigía.

Ensenada, B.C., a 28 de julio de 2015.- Adrián Olea Escobosa ex presidente COPARMEX, recordó que la organización patronal giró la petición por escrito a Raúl Meléndez Sánchez, director del órgano interno de fiscalización de la CAPUFE, y no hay respuesta del funcionario.

El empresario recordó que funcionarios de Caminos y Puentes en Tijuana de manera evidente ignoraron al alcalde de Ensenada Gilberto Hirata Chico, cuando pidió que cerraran la carretera al menos dos días antes de que ésta colapsara.

La petición del edil se basó en un pronunciamiento que la Dirección Municipal de Protección Civil hizo el 26 de diciembre de 2013, fecha en que recomendó el cierre de la carretera por la presencia de grietas de hasta cuatro metros de longitud en la superficie asfáltica del kilómetro 93, que fue la que se hundió dos días después.

Así, los empresarios cuestionaron en su escrito a Raúl Meléndez la pasividad de los funcionarios de Caminos y Puentes ante la advertencia del Ayuntamiento de Ensenada y los usuarios de la autopista, por lo que debía hacer una investigación y levantar cargos en contra de los responsables.

“¿Por qué esperaron a que el tramo carretero se colapsara y así tener que hacer una inversión millonaria en la reparación, afectando gravemente la economía de Ensenada? (…) Qué se investigue quién, conociendo la situación de riesgo que había en la carretera, no hizo nada para evitar el hundimiento, no hizo un llamado de precaución y tampoco declaró un plan de emergencia para la ciudad”, cuestionó y pidió la COPARMEX.

Hirata Chico, al hablar con los medios de comunicación el 28 de diciembre en el sitio del siniestro, reiteró su acusación a la CAPUFE por no haber cerrado la carretera al tránsito vehicular y poner en riesgo la vida de los usuarios, entre ellos un camión que transportaba cemento que quedó atrapado y su conductor salvó milagrosamente la vida.

La experiencia que vivió el chofer de ese camión quedó plasmada en un documento que formó parte de una investigación que Protección Civil Municipal hizo el día del accidente.

¡De milagro!

ESCENICA HUNDIDA CAMIONES CEMEX

En el escrito se incluyó la declaración que hizo Gabriel González Cuevas, chofer del camión de la empresa transportista “Bonampak”, quien narró cómo quedó atrapado justo donde se hundió la carretera, alrededor de las dos de la madrugada del 28 de diciembre de 2013.

De acuerdo con su testimonio, esa noche Gabriel conducía un camión de doble remolque cargado con 36 toneladas de cemento. Al llegar al kilómetro  93+500 de la autopista sintió que “me tragaba la tierra”.

Describió: “Venía en el tramo de Tijuana a Ensenada. Traía el camión TB2215 y en el vado, que los transportistas pasamos todos los días, se sumió la carretera. Empezó a hundirse como 10 centímetros desde un par de semanas antes del colapso definitivo, pero no cerraban la autopista. La madrugada de ese martes estaba abierta todavía y justo cuando yo conducía sobre ese tramo se deslizó la tierra y al querer salir al otro extremo del vado ya tenía 50 centímetros de hondo y ya no pude salir”.

Al poco rato, recordó, un policía federal de Caminos y Puertos de Ensenada llegó al lugar.

– “¿Por qué no cerraron la vialidad si estaban así las circunstancias?, le pregunté pero no me respondió y se fue”.

Atrás del camión de Gabriel venían algunos carros y dos camiones de Cemex (Cementos Mexicanos, que tiene una planta cementera en Ensenada).

– “A pesar de que los carritos pasaban por el mero bordo del hundimiento, estaban dejándolos circular y entonces los camiones de Cemex se pudieron echar de reversa porque ellos venían vacíos, pero como yo iba cargado no pude salir”.

“Luego -narró el chofer- llegó el arquitecto que iba a rescatar el camión y la carga. Tardó tres horas en llegar la retroexcavadora con la que quiso echarle tierra a la zona hundida, pero ya no se pudo…en 15 ó 20 minutos se fue para abajo el piso y gritaron: ‘¡párale y sálganse por cuestión de seguridad!’”.

Gabriel González vio a los trabajadores que alcanzaron a salir del peligro “y luego el terreno se sumió más y más, hasta en un tramo de entre 100 y 200 metros de largo; el cerro del lado izquierdo se estaba deslizando y mi camión quedó en medio, dentro de la falla y era aún visible sobre los pedazos de carpeta asfáltica. Como pude me retiré del lugar y nadie ahí me tomó una declaración oficial de lo que pasó”.

El ayuntamiento entregó este reporte a CAPUFE. Se ignora si formó parte de la investigación que la COPARMEX pidió al órgano de fiscalización de la representante de la Función Pública en Caminos y Puentes.