Aumentó el respeto a las garzas que anidan en Parque de Ensenada

Miles de visitantes del Parque Revolución de Ensenada recibieron información y orientación para respetar y conservar a dos especies de aves que anidan en el Parque Revolución de la ciudad: la Garza de Pie Dorado y la Garza Nocturna.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Ensenada, B.C, a 28 de julio de 2015.- Iván Manríquez, coordinador educativo de la asociación civil Pro Esteros, destacó que la campaña de observación de las dos especies de aves, nativas del continente americano en donde se distribuye desde Canadá hasta Chile y Argentina, incrementará el respeto a la especie y aumentará el conocimiento público de las aves que habitan la zona arbolada del histórico parque de Ensenada.

Recordó que durante el mes de junio y principios de julio un grupo de jóvenes liderados por Diana Ramírez Sánchez, egresada de la carrera de Biología de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), dedicaron parte de su tiempo libre para realizar una actividad en beneficio de las garzas que cada año anidan en el Parque Revolución, justo en el Centro Histórico de Ensenada.

Al notar que algunas personas molestaban a las aves -alguien incluso se llevó una a su casa ‘para cuidarla’-, los jóvenes decidieron tomarse el tiempo para preparar material informativo y hacer presencia en el parque, y así informar a los visitantes acerca de la importancia de respetar esta vital etapa del ciclo de vida de las garzas: la reproducción”.

Agregó que con esa idea en mente y con apoyo del Club de Observación de Aves “Los  Correcaminos”, que preside la maestra en ciencias Blanca Roldán Clará, y la asociación civil Pro Esteros, consiguieron el equipo -binoculares y telescopios- para mostrar a los visitantes la belleza de las garzas y dar información de los hábitos de estas aves.

Se trata de dos tipos de garzas que anidan simultáneamente en los árboles del Parque Revolución: la Garza de Pie Dorado y la Garza Nocturna. Estas aves reciben otros nombres, por ejemplo Garza Nívea y Waco respectivamente”.

Informó que estas aves acuáticas que tradicionalmente invernal en la región del Pacífico desde California hasta Panamá, requieren de espacios urbanos para colocar sus nidos y criar a sus polluelos en su primera etapa de vida.

Los visitantes del histórico parque Revolución se volcaron a favor de la conservación y respeto a las hermosas aves acuáticas (Foto: Ayuntamiento de Ensenada).
Los visitantes del histórico Parque Revolución se volcaron a favor de la conservación y respeto a las hermosas aves acuáticas (Foto: Pro Esteros).

– “Y es ahí donde radica la importancia del trabajo voluntario de estos jóvenes que dedicaron varios de sus fines de semana a estar presentes en el parque y promover el respeto a estas aves, y a otras más que cohabitan la zona”.

Destacó que los muchachos se dirigieron a las oficinas municipales a pedir apoyo a su labor de conservación, observación y educación, y este nivel de gobierno respondió con lonas informativas para ser colocadas en el parque, donde funcionó una estación de observación que operó hasta que terminó la temporada de crianza.

– “La campaña informativa terminó hace un par de semanas, pero unas pocas garzas aún siguen en el sitio. Si se visita el Parque Revolución en estos días todavía es muy probable que se logre ver a uno de estos singulares visitantes que cada año nos deleitan con su belleza”.

Esta versión de la belleza de las garzas en etapa de reproducción y crianza la confirma la Comisión nacional para el conocimiento y uso de la biodiversidad.(CONABIO), que al hablar de la Garza de Pie Dorado en un documento técnico de la especie la describe así:

El plumaje de un blanco puro de esta especie y las delicadas plumas que cuelgan de su cabeza, cuello y dorso, tienen justa fama por su belleza. Ambos sexos adquieren esta coloración al principio de la estación de cría, y erizan sus plumas para exhibirse en el nido. Fuera de esta temporada es una garza pequeña blanca, de pico negro y pies amarillo brillante”.

Y revela que suele vivir en esteros y lagunas costeras de aguas dulces o saladas, en donde se alimenta de día, correteando en busca de peces y pequeños animales.

“A veces hurga el fondo del agua con sus pies, para hacer salir a sus presas. Se reúne en grandes bandadas para dormir sobre los árboles, donde anida en colonias”, tal y como sucede en la zona arbolada del Parque Revolución de la ciudad de Ensenada.