Crece la indigencia en BC, al igual que grupos civiles de apoyo

La publicación masiva en internet y medios de comunicación de una fotografía donde se muestra el abuso a un indigente con enfermedad mental, visualizó en Ensenada a cuatro grupos civiles de apoyo múltiple a personas en vulnerabilidad, pobreza extrema y sin hogar, sector que en Baja California aumentó “de manera significativa” en todo el estado.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / La Jornada BC

Ensenada, B.C., a 23 de julio de 2015.- Se trata de los grupos En Manos Fundación, Comedores Ambulantes y Juntos Podemos Hacer Más que Criticar, que conjuntamente atienden necesidades de alimentación, vestido, salud, calzado y abrigo a cerca de mil 500 indigentes y personas en extrema miseria que deambulan por las calles y colonias de Ensenada, según registros de la Fundación CUMI, otra organización no gubernamental de corte religioso que brinda orientación jurídica y laboral a los menesterosos.

Jorge Anaya e Iván Pastrana, del naciente grupo Juntos Podemos Hacer Más que Criticar, que aumentó su actividad inicialmente orientada al auxilio de niños en la calle a raíz de la mediatización de la imagen del indigente maltratado, informaron que ya trabajan para crear una asociación civil que trascienda la apatía de la sociedad en temas de abusos y violación a derechos de personas vulnerables.

“Es posible jalar apoyos gubernamentales, no gubernamentales y personales, pero más importante aún es generar un poco de conciencia social, acercamiento y ayuda a personas en situación vulnerable. Consideramos que los Derechos Humanos no son solo un discurso”, escribió Anaya en la cuenta del grupo en Facebook.

Aparte, Pastrana reveló que la agrupación civil ya cuenta con el apoyo de empresas agrícolas del estado y trabajará en la creación de una fundación que brinde atención sicológica, médica, legal, nutricional, educativa y técnico-profesional a las personas en pobreza y marginación extrema.

El grupo, que sostuvo reuniones urgentes para avanzar en su organización administrativa y legal, consideró que la reacción ciudadana por la imagen de abuso “no se debe enfriar”, y que se tiene que dar la oportunidad a los seis involucrados en el hecho -Verónica Casillas Romero, Pedro Quezada Vázquez, Guadalupe Guerrero, Francisco Arguelles, Carlos Cruz Lugo y Minerva Borja-, para que se unan a organismos civiles de ayuda a los indigentes y limpien su nombre.

Foto: Grupo En Manos Fundación.
Foto: Grupo En Manos Fundación.

Por su parte Axel Zamudio, fundador del grupo En Manos Fundación, reveló que ya existen varias fundaciones que se dedican a dar apoyo a los indigentes y pobres de Ensenada, pero el problema es el desinterés y la apatía social en el tema.

Para nosotros siempre ha sido muy difícil hacer nuestras campañas ya que tanto el sector empresarial,  y sobre todo el social, no apoyan: son muy apáticos”.

En Manos, con el respaldo fundamental de jóvenes que por años surten de comida, agua y vestido a cientos de necesitados de Ensenada, organizaba este día la creación de una brigada médica básica que auxilie a los indigentes enfermos, muchos de ellos con trastornos mentales irreversibles.

A su vez Samuel Acosta Ruiz, director de la Fundación CUMI, asociación civil de perfil cristiano que anualmente organiza “El Festival del Indigente” como una forma de encontrar un trabajo y dar apoyo diverso a los sin hogar, pobres y marginados en situación extrema, explicó que se tiene la falsa creencia de que todos los indigentes son malvivientes.

La realidad es que muchas de estas personas llegaron a nuestra frontera procedentes del centro del país con la intención de alcanzar el sueño americano, pero por alguna razón no pudieron entrar a los Estados Unidos y quedaron en la indigencia porque les robaron sus documentos o sus bienes personales”.

Problema creciente: Imerk

INDIGENTE ENSENADA
Foto: Fundación Cumi.

En febrero de este año la empresa encuestadora Imerk informó que de acuerdo con un estudio que hizo para medir el fenómeno de los indigentes en Baja California, encontró que su número creció de manera significativa en tan sólo seis meses.

– “Seis de cada diez de las personas encuestadas fueron abordadas por indigentes en la vía pública y tres en su casa; el acercamiento en la vía pública sube a ocho en Tijuana y en casa se incrementa a cinco en Ensenada”, reveló la encuesta.

También que de cada 10 indigentes seis eran adultos, dos eran jóvenes y otras dos eran de la tercera edad.

Foto: Fundación CUMI
Foto: Fundación CUMI

Hablando de los dos grupos más vulnerables, a pesar de que los menores de edad representan el 4.6 por ciento de los indigentes a nivel estatal, su presencia en la vía pública sube a 15.9 por ciento en Rosarito; y en el caso de los ancianos su proporción sube a tres en Tijuana y Ensenada”.

Destacan por último dos resultados:

1.- El 54.7 por ciento de los habitantes del estado consideran que actualmente los indigentes son un problema social, percepción que subió 7.7 por ciento con relación a la medición que Imerk realizó en agosto del año pasado. Y de cada 10 de ellos, cinco afirmó que los menesterosos son un problema ya que generan “inseguridad en las calles”, y tres dicen que perjudican “la imagen de la ciudad”.

2.- De manera casi unánime (99.3%, los bajacalifornianos ven urgente la realización e implementación de programas gubernamentales que ayuden a este sector de la población, “una necesidad real ante su incremento en las calles de los cinco municipios”.