México con más de 5 mil suicidios al año

En la antigua Grecia los hombres que morían en batalla se les festejaba con oraciones y su cuerpo era depositado en lujosos sepulcros. A los suicidas por el contrario, se les negaba ser enterrados o incinerados y su cuerpo era arrojado fuera de los límites de la ciudad en el más completo anonimato.

José Luis Pérez Canchola * / A los Cuatro Vientos

Platón, hace más de 2,300 años, afirmaba que el suicidio era un acto injusto excepto en tres casos: por sentencia pública, por haber sufrido una desgracia o por haber incurrido en una deshonra. Un ejemplo extraordinario es el de Sócrates, que a la edad de 70 años se suicidó tomando un veneno a fin de cumplir con la sentencia de un tribunal de 500 ciudadanos en una votación de 360 votos a favor y 140 en contra.

Ahora para entender el suicidio hay que buscar las razones en los manuales del Instituto Mexicano del Seguro Social en los que se afirma que este mal es consecuencia de estados de depresión, ansiedad, soledad, enfermedades mentales, conflictos amorosos, desesperanza, consumo de drogas, problemas económicos, sentimiento de rechazo y otras más, con la circunstancia en mi opinión, que ninguna justifica un solo suicidio.

Para la Organización Mundial de la Salud el suicidio debe tratarse como un problema de salud pública. Así lo acordó en su Asamblea de mayo de 2013 cuando se adoptó el primer Plan de Acción sobre Salud Mental al dar a conocer el dato de más de 800 mil suicidios al año en todo el mundo. Resulta alarmante el registro de un suicidio cada 40 segundos, sin considerar la estadística de los suicidios frustrados.

En el caso de México los suicidios suman en promedio 5 mil 500 por año, con la circunstancia de que el 15 por ciento corresponde a jóvenes de 15 a 19 años y con una tendencia a la alza, ya que de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, en los últimos 30 años el número de suicidios aumentó 300 por ciento a nivel nacional. Este dato por sí solo nos indica que ya no se trata de un problema de salud mental de ciertos individuos, sino más bien estamos ante una crisis como sociedad.

Tratándose de la población joven, el problema del suicidio debería preocupar a todos y muy especialmente del sector salud, ya que mientras la tasa general de suicidio en México es de 4.9 casos por cada 100 mil habitantes, entre los adolescentes esta misma tasa es de 7.4 por cada 100 mil. Las entidades con el mayor número de suicidios son el Estado de México con un promedio de 600 cada año, Jalisco con 450 casos registrados y el Distrito Federal poco más de 400 casos documentados.

SUICIDIO EN MEXICO
Infoimagen: Animal Político.

Como una reacción a lo anterior el gobierno del Distrito Federal anunció en junio de 2014, por conducto de la titular de Desarrollo Social, Rosa Isela Rodríguez, el programa denominado “Lo mejor de la vida eres tú”, diseñado para orientar, identificar, canalizar y dar tratamiento a personas que puedan ser vulnerables a suicidarse, pues autoridades y expertos consideran que el suicidio “se puede prevenir”.

En razón de su población, el Distrito Federal se ubica en el lugar número 18 en el caso de las muertes por suicidio. Los primeros lugares los ocupan Campeche, Tabasco y Yucatán. Actualmente en el DF se registran 4.8 suicidios al año por cada cien mil habitantes, apenas por debajo de la media nacional que es de 4.9 suicidios. Otras dependencias involucradas en el Plan son el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del DF, el Instituto de Atención a los Adultos Mayores, el Instituto de Asistencia e Integración Social y del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia del DF.

Seguramente otras entidades seguirán este camino. De lo contrario el suicidio seguirá aumentando, sobre todo tratándose de jóvenes, lo que resulta ser una grave responsabilidad para sociedad y gobierno.

Sería bueno que aquellos que piensan en el suicidio leyeran la biografía de Dorothy Parker, escritora norteamericana que falleció en junio de 1967 a los 73 años por causa de un infarto y con dos intentos de suicidio a lo largo de su vida.

Por experiencia propia, escribió: “cortarse las venas con navajas de afeitar resulta muy doloroso y tomar un frasco de sedantes provoca tremendos vómitos y retorcijones, así que ante lo inadecuado de estos procedimientos, llegue a la conclusión que lo mejor era  seguir viviendo”.

JOSE LUIS PEREZ CANCHOLA* Miembro de la Academia Mexicana de Derechos Humanos. Fue el primer procurador de los Derechos Humanos y Protección Ciudadana de Baja California