Perros salvajes y humanos extinguen al venado bura en Cedros

El Ayuntamiento de Ensenada dio un paso firma en el camino a la protección y preservación del venado bura de Isla de Cedros, una especie en peligro de extinción por la presencia de perros y gatos salvajes que diezman su población, la destrucción de su hábitat por los residentes de la ínsula y la falta de un plan de manejo para su conservación.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / La Jornada BC / Fotos: CONABIO

Ensenada, B.C., a 18 de julio de 2015.- En la sesión de cabildo del viernes 17 de julio, las comisiones conjuntas de Desarrollo Urbano y Ecología, y de Salud y Asistencia Social del ayuntamiento, aprobaron la el dictamen 001/2015 con el que se promueve la continuación de los trabajos para la declaratoria de protección al venado bura de Isla de Cedros.

Ana Daniela García Salgado, regidora representante de las comisiones conjuntas, destacó que la medida forma parte de un punto de acuerdo presentando con anterioridad por el edil Gilberto Bernardino Sánchez Martínez.

El representante popular, del Partido Estatal de Baja California (PEBC), denunció en abril que las autoridades de la Secretaría del Medio Ambiente y  Recursos Naturales (SEMARNAT) no hace intentos serios para rescatar la subespecie faunística, lo que significa que no existe un protocolo de manejo ni un estudio que determine su población real, sus hábitos de procreación y alimentación, y describa el estado que guarda el hábitat donde vive.

El biólogo Francisco Martínez Vázquez, investigador de la organización Costa Salvaje, cree que hay entre 18 y 22 venados vivos pero la cifra no tiene un respaldo científico actualizado. El último se hizo a mediados de la década de los 80 del siglo pasado y el registro fue de casi 300.

Agregó que al deterioro del hábitat en donde vive, y la cacería legal y furtiva al que se somete al venado, ahora soporta la presión de perros que dejaron de ser domésticos y en bandas los atacan en las zonas de montañas de la isla, matando lo mismo crías, hembras embarazadas y buras machos juveniles y adultos a los que los canes persiguen hasta provocar que caigan en despeñaderos.  

La regidora enfatizó que los perros ferales también representan una amenaza para la población humana, para el conejo endémico de Cedros y para las crías de lobos marinos.

VENADO BURA CEDROS

Un informe técnico de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) de 1991 determinó que para la subespecie se calcula una distribución en la isla de 1.2 individuos por kilómetro cuadrado, y que el venado nunca fue abundante al tratarse de un animal confinado.

Respecto a la situación del hábitat con respecto a las necesidades de la especie, el reporte señala:

Está bajo riesgo debido a la alteración y reducción del mismo provocado por actividades humanas como el sobrepastoreo del ganado (introducido), la extracción ilegal y sobreexplotación de vegetación característica como cactáceas, palo fierro y jojoba; y la tala de bosques para uso forestal”.

Destaca que las actividades de forrajeo del venado parecen influir notablemente en la estructura y dinámica de la vegetación, ya que son importantes depredadores de muchas especies vegetales.

“Es una especie de gran importancia económica, muy codiciada por los cazadores furtivos y utilizada como fuentes de alimento por habitantes locales,” destaca el documento.

Martínez Vázquez reveló que ante la falta de atención de las autoridades por ayudar a la subespecie a sobrevivir, un grupo de habitantes y amantes de la conservación de los recursos de la isla implementaron un programa de conservación que permitirá desarrollar una serie de actividades y gestiones enfocadas no sólo a la conservación del bura, sino también a dar sustentabilidad y conservación a los recursos naturales de Cedros.

Y Ana Daniela García señaló que luego de la aprobación del dictamen en el cabildo, girarán oficios a la SEMARNAT, a la Comisión  Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y a la Dirección de Servicios Médicos Municipales para que a través del Centro de Atención Canina y Felina se controle la población de perros salvajes en la comunidad isleña.