Sin provocar división, Fidel Sánchez regresa a la CIOAC en BC

Para reestructurar a una de las primeras instituciones nacionales de jornaleros agrícolas que trabajaron en el valle de San Quintín en la instrucción laboral y gremial de los trabajadores, Fidel Sánchez Gabriel se integró esta semana al Consejo Ejecutivo Estatal de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC).

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / La Jornada BC / Foto principal: Edgar Lima

Ensenada, B.C., a 17 de julio de 2015.- El dirigente regresó así a la primera organización en la que participó como activista laboral en San Quintín. Esto sin renunciar a dos organizaciones a las que también pertenece: la Alianza de Organizaciones Nacional, Estatal y Municipal por la Justicia Social; y el Frente Popular Revolucionario (FPR), de profundas raíces comunistas.

– “¡Que no difundan rumores! Mis compañeros del Frente y de la Alianza avalan totalmente, y sin reclamos, mi decisión de reincorporarme a la CIOAC, organización que, debo reconocerlo, está muy desarticulada en Baja California luego de ser el pilar en los primeros movimientos de los jornaleros del valle, allá por la década de los 80” del siglo pasado, acotó.

Manifestó que al igual que los compañeros que los invitaron a reorganizar la central, no ocupa ningún cargo directivo ni cobra un salario.

Nuestro compromiso es que la CIOAC recupere su origen y se convierta en la importante herramienta social que era para organizar y defender a los trabajadores del campo. Que recupere su liderazgo en la lucha por liberar a los jornaleros de las condiciones de explotación a que los someten los patrones”.

De momento, informó, el grupo se presentó con el subsecretario de Gobierno del Estado en Ensenada, licenciado Pablo Alejo López Núñez, “para que conozcan quiénes somos y no se digan luego sorprendidos o engañados”.

También desarrolla un proyecto para crear, en la emblemática colonia Maclovio Rojas –nombre de un joven dirigente de la CIOAC que fue asesinado en 1987 presuntamente por su trabajo de organización con los jornaleros de San Quintín-, un mercado de productos de Oaxaca para la numerosa población de aquel estado que habitan en el valle.

Sánchez Gabriel, de 45 años, 38 de los cuales los dedicó a trabajar en los campos agrícolas de Sinaloa, Baja California, Baja California Sur y los Estados Unidos, nació en San Juan Ixtepec, Oaxaca, en el seno de una familia de campesinos mixtecos humildes que en 1981 llegó a San Quintín tras laborar en campos agrícolas de Sinaloa y Baja California Sur.

FIDEL SANCHEZ CON PABLO ALEJO
El aliancista enfrenta al subsecretario de Gobierno de Francisco Vega en Ensenada, Pablo Alejó López, luego de la represión oficial en el valle de San Quintín el sábado 8 de mayo (Foto: Roberto Armocida)

En 1984, la CIOAC empezó la organización de los jornaleros en el valle y dos años más tarde Fidel se unió a la central en donde ocupó las secretarías de colonia, acción sindical y general regional.

Al mismo tiempo participó en los partidos Socialista Unificado de México (PSUM), Mexicano Socialista (PMS) y de la Revolución Democrática (PRD), de los cuales se retiró en 1989, al igual que de la CIOAC, para trabajar en los campos agrícolas de Arizona, California, Oregón, Washington y Florida, entre otros.

En la Unión Americana colaboró con diversas organizaciones de jornaleros, entre ellas la Unión César Chávez, y en 2008 regresó a San Quintín para residir de manera permanente con su familia.

El Frente Popular Revolucionario, de corte marxista-leninista, lo invitó a unirse en febrero de 2014 y por esa fecha conoció a Juan Hernández López, dirigente triqui de la colonia San Juan Copala, o Las Misiones, quien cuatro veces lo invitó a unirse a la Alianza de Organizaciones que el 17 de marzo estalló el mayor movimiento de jornaleros agrícolas que se ha dado en México.

En mayo, el FPR lanzó un llamado nacional para exigir al gobierno de Francisco Vega Lamadrid que terminara la campaña de hostigamiento en contra de Fidel Sánchez, a quien agentes de la Policía Ministerial, de la Estatal Preventiva y de grupos de reacción e inteligencia sin identificación, lo seguían, fotografiaban, amenazaban y espiaban, según denunció el Frente en un comunicado de prensa.

Su activismo, su discurso, su ideología, sus relación con diversas organizaciones sociales y políticas de México y el extranjero, así como su facilidad para relacionarse con los representantes de los medios de comunicación, le han llevado a ser uno de los principales dirigentes de miles de jornaleros, pero también a ser objeto de acusaciones por parte del Consejo Agrícola de Baja California, de que pertenece a organizaciones “radicales” y hasta “guerrilleras”.

Su respuesta púbica siempre ha sido la misma: “No traigo armas. Mi única arma son mis manos».