Luis A. Cetto, manipula a Francisco Vega y a la UABC: ejidatario

El ejidatario que donó 50 hectáreas a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) para construir en el valle de Guadalupe el primer Centro de Investigación en Enología del país, tomó su decisión porque “hacer esta donación a la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) significaba entregar el terreno a Luis Alberto Cetto”, dueño de una de las tres vinícolas más grandes de México.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

El licenciado Eduardo Cota Osuna, secretario general en Baja California de la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas (CODUC) y miembro del ejido Emiliano Zapata del Valle de Guadalupe, agregó que Cetto y sus allegados en los medios de comunicación iniciaron una campaña de desprestigio en su contra luego de hacer la donación el jueves 2 de julio.

“El coraje que tiene Luis Cetto es que no le vendí la superficie que estoy donando a la universidad de Hidalgo. Anónimos me acusan en redes sociales de que Cetto no me llegó al precio, que le pedí mucho por la tierra. Efectivamente, el señor Luis Ángel Cetto quiso comprarme el terreno desde hace muchos años pero como es de mi propiedad, yo decido si lo regalo, me asocio, lo vendo o lo dono. Se necesita tener el cerebro muy pequeño para pensar lo contrario. Y en esta ocasión es mi decisión regalarlo. Aún me quedan 100 hectáreas en el ejido y yo sabré qué hacer con ellas”.

Y agregó: “Lo cierto es que a mí no me gusta que el vino sea para beneficio de elites económicas y eso es lo que pretendemos romper con el centro (de enología): que beneficie a los ejidatarios, a los pequeños productores agrícolas, a los trabajadores de las grandes empresas. En cinco palabras: Que el vino se socialice”.

Destacó que el sólo anuncio de la firma de un convenio general de colaboración en materia enológica entre las universidades de Hidalgo y Baja California, con la posterior protocolización de la donación el 2 de julio en Ensenada, motivó que otros productores de vino en el valle de Guadalupe y la Antigua Ruta del Vino (Santo Tomás-San Vicente), “destaparan” proyectos similares y satanizaran al ejidatario.

“Por ejemplo, Luis Cetto anunció que va a desarrollar un centro de investigación en enología en las instalaciones del Museo del Vino en Guadalupe, infraestructura que contó con una importante inversión del gobierno y que ahora Cetto lo maneja como si fuera suyo”, indicó Cota.

Luis Alberto Cetto (i) junto a su padre Luis Cetto. Foto: San Diego Red-Archivo personal Luis A Cetto.
Luis Alberto Cetto (i) junto a su padre Luis Cetto. Foto: San Diego Red-Archivo personal Luis A Cetto.

Otros productores que integran la Asociación de Vitivinicultores de Baja California (Vinisfera) y el Comité Regional San Vicente del Sistema Producto Vid, adelantaron que también impulsarán la creación de un centro de investigación enológica que trabajará independiente al que administrará la UAEH.

A los Cuatro Vientos preguntó a Eduardo Cota por qué donó las 50 hectáreas a la universidad de Hidalgo y no a la Universidad Autónoma de Baja California.

“Porque haberlo hecho así (donarlo a la UABC)  significaba entregárselo a Luis Cetto”.

– ¿Por qué afirma eso?

 -“Porque a lo largo de estos últimos cinco años me di cuenta de que Luis Cetto decide qué va a hacer no sólo el rector de la UABC y sus funcionarios menores, sino también el gobierno de Baja California”.

Explicó que presentó la idea de la donación a la universidad estatal bajo la titularidad de Felipe Cuamea Velázquez, y nunca recibió el apoyo de la institución para cristalizar un proyecto que incluía la creación del Centro de Investigación en Enología por la UABC, “que en ese periodo prácticamente desmanteló el área de Enología que ofrecía la Licenciatura en Gastronomía”.

Agregó: “Recurrí a la universidad de Hidalgo a través de la organización a la que pertenezco. Logré observar, con asombro debo reconocer, el alto nivel académico y científico de sus recursos humanos, aparte de que coincidimos en la necesidad de socializar industrias agrícolas tan importantes como las del vino”.

Edificio que alberga la rectoría de la UAEH (Foto: cortesía)
Edificio que alberga la rectoría de la UAEH (Foto: cortesía)

Apuntó que, como integrante del comité ejecutivo nacional de la CODUC, trabajó con la rectoría de la universidad de Hidalgo para construir el Centro de Investigación en Guadalupe y con el apoyo del diputado federal Jorge de la Vega Membrillo, presidente de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos de la Cámara de Diputados, cerró el proyecto.

De la Vega, explicó, había hecho trabajo de cabildeo para la UAEH y logró apoyos financieros para construir el Centro de Investigación Agropecuaria de la universidad hidalguense.

Para dejar en claro su respaldo al proyecto enológico en Guadalupe, el legislador federal dijo que pedirá al secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, apoyo al nuevo centro de investigación por ser “un modelo ejemplar, inusual e innovador” que se debe replicar en otras regiones donde se requiere la creación de instituciones científicas y tecnológicas.

Fue entonces que Cota Osuna retomó el tema del presunto influyentismo de Cetto en la UABC y en el gobierno estatal.

“Para que se dé una idea de cómo Luis Cetto interviene en estos temas, contaré lo que hizo el 2 de julio antes de la firma del convenio de colaboración entre las dos universidades

“Cetto pidió a la vicerrectoría (en Ensenada) que la firma del convenio general de colaboración de las universidades  fuera privado, y que el convenio de donación se hiciera en otra sala. Esto para que la UABC no tuviera problemas con él.

“Esto lo aceptó el rector Juan Manuel Ocegueda Hernández. Por eso ahora me doy cuenta de que la universidad, el gobernador (Francisco Vega Lamadrid) y el propio rector trabajan para Cetto. Que hace con ellos lo que quiere.

“Comprenderá por qué la donación la hice a la universidad de Hidalgo y no a la UABC”.