Kumiais de La Huerta pierden patrimonio cultural por el incendio forestal

La medicina, la artesanía y la alimentación tradicional del pueblo kumiai que vive en la base de la Sierra de Juárez, así como el misticismo de sus sitios sagrados, resultó “gravemente” afectada por el fuego que arrasó entre cuatro mil 500 y cinco mil hectáreas de las seis mil 700 que son propiedad de la comunidad nativa La Huerta en el valle Ojos Negros.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Ensenada, B. C., a 2 de julio de 2015.- Plantas, arbustos y árboles medicinales como la salvia blanca, el romero y el chamizo blanco, íntimamente vinculados con la fabricación de collares y amuletos con guata y moronel, que aparte de representar un atractivo artesanal brindan protección espiritual y médico a sus portadores, se consumieron en grandes cantidades durante el siniestro.

También se perdieron arbustos y plantas que dan pichach (flor de mostaza), bellota, chía y manzanita, de uso tradicional en comida y bebida del pueblo yumano.

Esta pérdida patrimonial y cultural se sumó a los daños que en la ganadería y la agricultura del grupo yumano provocó el incendio forestal de la semana pasada, que arrasó 25 mil hectáreas serranas.

Lo anterior quedó de manifiesto en una reunión que sostuvo el delegado estatal de la CDI, licenciado Juan Malagamba Zentella, con miembros de La Huerta que recibieron de la institución presidencial una primera ayuda: 50 despensas básicas para igual número de familias kumiais afectadas por el siniestro.

Además, se formó una comisión evaluadora de daños con tres representantes de la comunidad y dos técnicos de la CDI. Del 3 al 5 de julio, los comisionados harán un registro de los perjuicios que provocó el incendio en el polígono de La Huerta. La evaluación final se presentará en el poblado indígena el lunes 6 de julio.

Los kumiai presentes en la reunión informaron que hay daños en los cercos perimetrales, en los pastizales de agostadero, en los potreros y en los recursos naturales con los que cuenta la comunidad.

Su hato ganadero consistente en borregos, chivos, caballos y vacas, también está muy afectado y hoy miembros de la comunidad nativa y funcionarios de la CDI realizaban recorridos en vehículos especiales y a caballo para levantar un censo de lo que se afectó en la ganadería.

En las cañadas de la comunidad indígena, aparece ganado caballar muerto por los efectos secundarios del incendio (Foto: Edgar Lima / La Jornada Baja California).
En las cañadas de la comunidad indígena, aparece ganado caballar muerto por los efectos secundarios del incendio (Foto: Edgar Lima / La Jornada Baja California).

Esto, destacaron los kumiai, los colocó en una situación muy difícil ya que una de las principales actividades económicas que realizan,  como lo es la ganadería, resultó “severamente siniestrada con el fuego”.

José Luis Aldama, miembro de la comunidad, calculó que un número cercano a las cuatro mil hectáreas de las seis mil 700 que corresponden a La Huerta, resultaron dañadas, «por lo que se hace importante conocer a mayor detalle los daños ocasionados por el incendio».

Otros kumiai revelaron que también sufrieron grandes pérdidas en plantas y árboles que utilizan para la fabricación de artesanías o que son de uso común en la medicina tradicional de la tribu, o en su alimentación, como las semillas y el fruto de diversas biznagas, plantas, arbustos y árboles como la yuca, el encino, la manzanita y la jojoba.

También se perdió acceso a arroyos milenarios y los sitios sagrados de la tribu en la zona quedaron devastados.

Al hacer uso de la palabra, Malamba Zentella informó que la comisión indigenista ya gestiona, ante diversas instancias federales, la creación de un programa emergente de atención para la población afectada.

Finalmente reveló que por instrucciones de la contadora Nuvia Mayorga, directora general, de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, entregó 50 despensas a igual número de familias afectadas por los incendios. Esto como un primer apoyo ante la contingencia.