Nombramiento de sacerdote en Comité de Bioética en BC, ¿sin sustento legal?

Para el coordinador de la División de Investigación y Postgrado de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), José Luis Antón de la Concha, todos los proyectos que impulsen  una mejor vinculación entre la ciencia y la sociedad “son importantes en estos días de gran innovación”, por lo que la participación de religiosos en comités de ética biomédica puede tolerarse siempre y cuando no antepongan dogmas de fe al conocimiento.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Las declaraciones del administrador universitario de ciencia se sumaron al debate que levantó en redes sociales la decisión del gobierno de Baja California de imponer a un teólogo dogmático por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, como uno de los voceros del recientemente creado Comité Jurisdiccional de Ética de Investigación (CJEI) Biomédica de Baja California.

“Todos los esfuerzos que hagamos por impulsar  la investigación, coordinada con todos los sectores, no será en vano. El mundo globalizado nos está empujando para allá y la innovación no nos pide nuestra opinión ni se detendrá por aspectos religiosos”, agregó Antón.

Sin embargo, reconoció que la normatividad sobre la participación de religiosos en los comités de ética en investigación no es clara y aparentemente tiene vacíos jurídicos en los que deben trabajar los legisladores para precisarlos y/o cerrarlos.

¿Qué dice la norma jurídica?

CIENCIA Y CATOLICISMO CITA

Al ampliar la investigación en las normas, acuerdos, leyes y reglamentos que rigen la creación en México de los comités de ética en investigación científica y tecnológica, se conoció que éstas no contemplan a los religiosos, cualquiera que sea su denominación, como los que deben integrar los consejos de los citados comités.

La Comisión Nacional de Bioética de la Secretaría de Salud del gobierno federal, máximo rector en la materia y que preside el doctor Manuel Hugo Ruiz de Chávez Guerrero, determinó en el séptimo criterios del “Acuerdo por el que se emiten las Disposiciones Generales para la Integración y Funcionamiento de los Comités de Ética en Investigación y se establecen las unidades hospitalarias que deben contar con ellos”, lo que sigue:

– “El Comité deberá instalarse bajo la responsabilidad de los directores o titulares del Establecimiento, mediante la suscripción de un acta de instalación, que deberá estipular sus características y funciones (…) Dicha Acta de instalación, además contendrá la integración del Comité, que incluirá profesionales de la salud y de otras disciplinas vinculadas a los temas sobre los que se investiga, científicos con experiencia en materia de investigación, quienes podrán o no estar adscritos al Establecimiento”.

También: “El Comité podrá invitar y consultar a especialistas independientes o no, cuya intervención se considere necesaria para la toma de decisiones relacionadas con los asuntos a tratar en las sesiones”.

Con esta clara base normativa, que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el miércoles 31 de octubre de 2012, la Comisión Nacional de Bioética elaboró la “Guía nacional para la integración y el funcionamiento de los Comités de Ética en Investigación”, que al tratar el tema de los integrantes de esos comités claramente expresa:

– “Deberá integrarse por personal médico de distintas especialidades y por profesionales de distintas áreas como la de psicología, enfermería, trabajo social, sociología, antropología, filosofía, derecho, entre otras, de preferencia que cuenten con capacitación en bioética, siendo imprescindible contar con representantes del núcleo de personas afectado o de personas usuarias de los servicios de salud, hasta el número convenido de sus miembros, procurando equilibrio de género, que incluya por lo menos a un integrante no adscrito al establecimiento”.

Aún más. Precisa cuál es la función de cada uno de los integrantes de los comités:

“Corresponde a los integrantes, de acuerdo con sus áreas de formación, la precisión de los aspectos teóricos y metodológicos de los protocolos. Por ejemplo:

“Los profesionales de la investigación y de los aspectos clínicos, clarifican la información técnica de los protocolos, como son la metodología, la pertinencia de la investigación y la valoración de los riesgos y beneficios.

“Los expertos en ética, coadyuvan a la discusión ordenada de los elementos éticos implicados en el análisis.

“Los abogados, definirán el marco legal vigente bajo el cual se analizará el caso”.

Previamente se consultó el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Investigación que en sus artículos 103 a 106 determina con claridad lo que sigue:

“Artículo 103.- Las comisiones (en materia de investigación) se integran con un mínimo de tres científicos cada una, con experiencia en materia de investigación.

“Artículo 104.- Para constituir la Comisión de Ética se deberán incluir miembros de ambos sexos. Será recomendable que cuando menos uno de ellos no pertenezcan a la institución de salud y se incluya a profesionales de la medicina con capacidad de representar los valores morales, culturales y sociales de los grupos de investigación.

“Artículo 105.- Para constituir la Comisión de Bioseguridad se incluirán científicos con amplia experiencia o conocimiento en este campo, sean o no miembros del personal de la institución de salud, para asegurar que las actividades de investigación se realicen bajo adecuadas medidas de bioseguridad.

“Artículo 106.- Para constituir la Comisión de Investigación se dará preferencia a los miembros de la institución de salud con conocimientos y experiencia en la metodología científica.

¿Y qué dice la Iglesia Católica?

RELIGIONES AUTORITARIAS INTOLERANTES

Por otra parte, el Código de Derecho Canónico de 1983, vigente a la fecha y que de acuerdo con Enciclopedia Católica Online es el conjunto de disposiciones y normas filosóficas y teológicas de carácter jurídico para la Iglesia Católica, establece en su Capítulo II, relativo a las obligaciones y derechos de los clérigos:

“Les está prohibido a los clérigos aceptar aquellos cargos públicos que llevan consigo una participación en el ejercicio de la potestad civil (apartado 3 del artículo285).

Por otra parte el Papa Francisco, que mantiene la postura irreductible de la Iglesia Católica contra la práctica del aborto, no ha sido claro en definir la posición de su fe en el tema de la bioética en la investigación científica en general, por lo que se toma como referencia a este tema lo que determinó el Concilio Vaticano II que convocó el Papa Juan XXIII en enero de 1959 y concluyó el Papa Pablo VI en 1965:

– «Los teólogos podrán empeño en colaborar con los hombres versados en otras disciplinas; poniendo en común sus energías y sus puntos de vista y respetando el método y exigencias propias de la ciencia teológica, deben buscar siempre el modo más adecuado para comunicar la doctrina con los hombres de su tiempo (…) La cultura requiere constantemente una justa libertad para desarrollarse y una legítima facultad de obrar, según sus derechos y sus propios principios; exige respeto y goza de una específica inviolabilidad (…) Empeño en colaborar, en poner en común energías y puntos de vista, en adecuar la doctrina a hoy, en respetar la específica inviolabilidad de la cultura y la ciencia».

Para mayor comprensión del texto, se incluye la definición que de Teología hace el sitio cibernético Wikipedia:

“La teología (del griego θεος [theos’], ‘Dios’, y λογος [logos], ‘estudio’, ‘razonamiento’, por lo que significaría ‘el estudio de Dios’ y, por ende, ‘el estudio de las cosas o hechos relacionados con Dios’), es el estudio y conjunto de conocimientos acerca de la divididad».

Así, de acuerdo con la Congregación para la Doctrina de la Fe, La Vocación Eclesial del Teólogo (24 de mayo de 1990), éste investigador, como creyente, «se ve llevado en su indagación por la certeza de la fe, pero como científico está sujeto a las reglas del saber crítico ya que “su misión es producir instrumentos para que el acontecimiento del pasado sea comprensible y significativo también para el día de hoy”.

Gobierno vertical, autoritario

SACERDOTES JAVIER FELIPE BIOETICA

El religioso que el gobierno de Baja California impuso de manera unilateral como vocal del Comité Jurisdiccional de Ética en Investigación (CJEI) Biomédica, primero en su tipo en el país, es el doctor en Teología Dogmática por la Universidad Pontifica Gregoriana de Roma, Javier Jaime Pérez (en la foto, arriba), que también funge como sacerdote en la parroquia católica San Judas Tadeo de Ensenada.

A pregunta expresa, Jaime Pérez contestó que a él lo invitaron a participar los organizadores del comité (la Jurisdicción de Salud en Ensenada y el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada).

Tocó al doctor José Antonio García Rivera, subdirector de la Jurisdicción de Servicios de Salud en Ensenada, tratar de explicar el sustento jurídico que se aplicó para el nombramiento del teólogo pontificio.

“Cuando se somete un procedimiento de investigación a ser evaluado, necesitas personas de la comunidad y un sacerdote porque así está puesto en todos los comités. Ahí encontraras un sacerdote, a una persona de la comunidad, científicos y gente de todo tipo, con el propósito de hacer plural la observación que se tenga a un documento que se ofrece como proyecto de investigación.

“Están los documentos emitidos por la Dirección General. Son unos libros donde ahí está sustentado el cómo se integra un comité  de investigación y esos documentos los tenemos en la Jurisdicción (de Salud)”.

– ¿Podría ser más específico en los nombres de esas normatividades para no pasarnos las horas o los días investigando en cuál de ellos?

“Está reglamentado en la…, en el…, en la instalación del comité…, los comités de investigación. Ya sean experimentales y no experimentales”.