Bajo control el incendio en la sierra, pero indígenas kumiai de La Huerta están en crisis

 El incendio en Sierra de Juárez está bajo control total aun cuando una brigada de 60 elementos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) de Durango realiza este mediodía labores de supervisión y vigilancia sobre la superficie de 25 mil hectáreas que consumió el fuego. Esto para evitar que el incendio reviva este día al retomar el clima sus características en la zona de altas temperaturas y escasa humedad.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / Edgar Lima / La Jornada BC / Foto portada: frontera Ensenada / Foto principal: Uniradio

Ensenada, B.C., a 30 de junio de 2015.- Del total de hectáreas afectadas, 22 mil 500 son de chaparral, dos mil 500 de pastizales y 250 de zona arbolada.

Antonio Rosquillas Navarro, director estatal de Protección Civil, anunció asimismo que el Parque Nacional Constitución de 1857 se salvó de las llamas y que fue el cambio de temperatura en la costa y montaña el pasado fin de semana, y el uso de tres helicópteros que arrojaron grandes volúmenes de agua desde el aire sobre el incendio, lo que permitió el control total del incendio la noche de ayer.

Sin embargo, la comunidad indígena La Huerta, que reportó daños totales en cinco mil de las seis mil 500 hectáreas que posee al pie de la sierra, enfrenta dificultades para alimentar lo que quedó de su hato ganadero y dijo que de no recibir apoyo económico de la federación, “malbarataremos nuestros animalitos para evitar que se nos mueran”.

La Comisión Nacional para el Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas (CDI) evalúa desde ayer la situación del pueblo kumiai y supo que a los nativos les urge pastura para su ganado, antes que cualquier otro apoyo material y  económico.

El puesto de mando que se instaló desde el lunes 22 de junio en Real del Castillo, en el valle de Ojos Negros y al pie de la Sierra de Juárez, quedó este mediodía formalmente cerrado de acuerdo con Rosquillas Navarro, pero el grupo de Conafor se hace cargo de la supervisión del incendio para evitar que éste reinicie en las cenizas de lo que se quemó.

Un total de 280 brigadistas de diversas instituciones públicas, así como voluntarios de Ensenada, Tecate y Tijuana, también quedaron libres de regresar a sus hogares para descansar desde ayer por la noche y sólo los miembros oficiales de las brigadas de la sierra y Puerta Trampa regresarán mañana martes 30 de junio al mediodía para reemplazar a los forestales de Durango que están de guardia en Juárez.

INCENDIO FORESTAL BAJO CONTROL BOMBERO

Residentes de La Huerta insistieron en señalar a un brigadista de la Conafor en Ensenada de apellido Salgado, como el que llegó el domingo 21 de junio por la mañana a la parte alta del poblado y se retiró sin hacer nada, pese a que traía equipo especial para apagar fácilmente el incendio que en ese momento abarcaba una zona de fácil control.

Paradójicamente, Rosquillas Navarro destacó el trabajo de la cuadrilla Puerta Trampa, de la comunidad La Huerta, como una de las más combativas durante la semana que duró sin control el incendio.

Ofelia muñoz, residente de La Huerta, informó que el delegado de la CDI en la península de Baja California, Juan Malagamba Zentella, envió personal de la institución para que realice una evaluación de los daños a la comunidad kumiai.

– “No nos quedó ni un metro cuadrado para pastoreo de nuestros animalitos. De las seis mil 500 hectáreas que tenemos dotadas se quemaron cinco mil. Vamos a tener que esperar las lluvias de invierno, si es que llegan, para que los animales puedan comer pero esto será hasta marzo o mayo del año que viene”, apuntó.

Por su parte Francisco Javier Torres, también nativo de La Huerta, manifestó que los indígenas van a tener que “malvender nuestro ganado”  para comprar alimento y salvar algunas reses y caballos que de no comer  en estos días, se van a morir.

– “O nos ayudan de inmediato con pastura y otros recursos materiales y económicos, o nos quedamos sin ganado y entonces tendremos que abandonar temporalmente nuestra comunidad”, apuntó.