¡A Descarbonizar!

Los países con ingresos más altos, conocidos con el inane alias de G7, junto con el Banco Mundial, el FMI y otros agentes financieros, consideran que cambiar de la economía basada en los combustibles fósiles carbón mineral, gas natural, petróleo y sus derivados, nos tomará el resto del siglo XXI.

Horacio de la Cueva / Profanos y Extraños / A los Cuatro Vientos

¿Llegaremos después de 85 años a un mundo descarbonizado? No lo dudo. Esto pudiera ser una forma de disminuir los impactos del calentamiento global.

¿Qué es un mundo descarbonizado? Un mundo donde no se usan combustibles fósiles o un mundo con un balance cero de carbono donde se libera tanto carbón a la atmósfera como el que es reintegrado a la naturaleza.

Hay una gran diferencia en las dos soluciones. En el primer escenario seguimos contaminando la atmósfera, destruyendo ambientes y civilizaciones con tal de obtener más combustible, sin pagar un precio justo o garantizar el bienestar del ambiente y sus habitantes. Arriesgando la salud del planeta.

¿Se garantiza que con esto el aumento mundial de la temperatura se mantendrá por debajo de los dos grados? Si no se reducen los gases con efecto invernadero, la temperatura del planeta seguirá aumentando y nos enfrentaremos a un ambiente cambiante, desconocido y posiblemente más pobre en la provisión de servicios ambientales.

¿Es esto lo mejor para la economía mundial o individual? Hasta los modelos más optimistas de calentamiento global nos indican que nuestra forma de vida y los recursos disponibles van a cambiar. Tal vez habrá quien pueda obtener ganancia de este cambio, pero la desertificación del país no ayudará a nuestras economías.

PETROLEO YACIMIENTO
Fotografía: El Espectador.

En la segunda opción, donde cambiamos nuestras fuentes de energía, no deja de ser un mundo sin riesgos y consecuencias.

De entrada podemos rechazar la energía nuclear por una sencilla razón: no sabemos cómo manejar y almacenar los residuos nucleares. Chernobyl, Three Mile Island y Fukushima son tres ejemplos de las consecuencias de la energía atómica.

Las fuentes irregulares de energía -la eólica, la solar y la de olas- tienen consecuencias ambientales que no conocemos a fondo, pero son tecnologías que se pueden utilizar a escalas menores con menor impacto en el ambiente y más control por los consumidores.

Queda la esperanza de que se pueda desarrollar la tecnología para usar agua o hidrógeno como combustibles a pequeña y grandes escalas.

Prefiero soñar y trabajar por este mundo que desesperar y angustiar por un mundo empobrecido por el abuso de los combustibles fósiles.

Cuarenta y Tres desaparecidos en Ayotzinapa no parecen preocuparles al Presidente de la República, jefe de las Fuerzas Armadas no puede encontrar a los desaparecidos de los cuales es responsable. Emilio Chuayffet, el Secretario de Educación, responsable último de la Normal Rural de Ayotzinapa está más preocupado por controlar a maestros, disidentes o no, que por mejorar los programas de educación o encontrar a los desaparecidos. Esas actitudes no son las de gobernantes responsables hacia quienes los eligieron y a los que deberían servir.

HORACIO DE LA CUECA* Investigador titular del Departamento de Biología de la Conservación de la División de Biología Experimental y Aplicada del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE). Directivo del grupo civil ambientalista Terra Peninsular, de Baja California. Correo electrónico: cohevolution@gmail.com cuevas@cicese.mx