Un «crimen» ambiental y paisajístico, la extracción de roca de volcán en SQ

La caída del mercado estadounidense de arena que prácticamente paralizó la extracción y envío masivo de ese recurso al mercado internacional, convirtió a la explotación de roca volcánica en la Bahía San Quintín en la actividad minera no metálica más atractiva de Baja California.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

De acuerdo con el reporte Panorama Minero del Estado de Baja California, que elaboró el Servicio Geológico Mexicano dependiente de la Secretaría de Economía (SE), las reservas de la llamada “escoria” volcánica ascienden a 93 millones de metros cúbicos, con un valor en el mercado californiano de mil 693 millones de dólares.

Sin embargo para científicos de Ensenada, el manejo del recurso que hace un particular y decenas de ejidatarios deteriora el ambiente y el paisaje de la Bahía de San Quintín, uno de los 134 sitios que México tiene en la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional (RAMSAR).

El doctor Luis Alberto Delgado Argote, investigador de la División de Ciencias de la Tierra del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), consideró “criminal” la explotación de la roca volcánica.

Al destacar que la federación y el gobierno de Baja California permiten explotar los volcanes de San Quintín como recurso pétreo, el doctor en Geología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM consideró que, “desde mi punto de vista, por trabajar rocas ígneas y por lo que representa ese campo volcánico en particular, (las autoridades) están cometiendo un crimen”.

Y sentenció: “Simplemente se están acabando un paisaje de los pocos que tenemos en el país”.

ROCA VOLCANES SAN QUINTIN 3

Delgado informó que de uno de los yacimientos volcánicos en San Quintín se obtiene entre el 15 al 30 por ciento de tefra, material de lava muy ligero que un volcán expulsa en eventos explosivos y que se va depositando en el suelo.

– “Es como una especie de espuma que al momento de ponerse en contacto con la presión atmosférica se infla, lo que te permite hacer construcciones ligeras. Incluso hay quienes la utilizan como piedra ornamental en jardines”.

Agregó: “Destruir un volcán, que tiene una riqueza paisajística y ecológica muy grande, por sacar el 30 por ciento de ceniza se me hace muy miserable”.

Explicó que desde el punto de vista ambiental, los volcanes son configuraciones del suelo que forman espacios ecológicos, controlan la dirección de los viento y el depósito de arenas en un sitio donde hay vientos permanentes.

“Entonces se van creando pequeños espacios que desarrollan hábitats particulares, y éstos son muy frágiles. Por eso es muy fácil romper el equilibrio en esos lugares”, concluyó.

El 16 de junio, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFECA) clausuró equipo de tritura de roca y confiscó 16 metros cúbicos de piedra volcánica en la Bahía de San Quintín, material pétreo que se extrajo de manera ilegal de un terreno de seis hectáreas que se ubica dentro del sitio RAMSAR y en donde se despalmó y destruyó vegetación costera.