Caos en regulación urbana, amenaza industria del vino en BC

La escasez de agua y la falta de regulación urbana en los valles agrícolas, en especial el de Guadalupe, está provocando que pierdan su verdadera vocación.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / CICESE

Ensenada, B.C., A 24 de junio de 2015.- “Actualmente, es imposible hacer rentable la compra de una hectárea de terreno, sembrar uva y producir vino. Los números no dan ni siquiera a 20 años”, manifestó el licenciado Gabriel Díaz García de León, director del Patronato del Museo de la Vid y el Vino de Baja California, Asociación Civil.

Al término de la firma del convenio que crea el Consejo Consultivo del Patronato, al cual se incorporan el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), el Colegio de la Frontera Norte (COLEF) y la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Díaz García destacó la necesidad de que las autoridades den seguridad jurídica y administrativa a la vocación vinícola de los valles costeros.

Sumó la importancia de dar impulso a una verdadera cultura del vino, que proteja el ordenamiento sustentable de los valles frente a la especulación inmobiliaria, consolide a la industria vitivinícola asociada y ayude a formar un turismo del vino en la región.

Respecto a la industria de la vid y el vino en Baja California, observó que ya enfrenta una fuerte competencia con otros estados de la república y no puede pensar que ya tiene un peso específico en la vitivinicultura por el hecho de ser quien produce el 20 por ciento del vino que se consume en México.

– “Ese porcentaje irá disminuyendo por la presencia en el mercado mexicano de marcas provenientes de Chile, Argentina y España, así como de los otros seis estados que también están produciendo buenos vinos en México: Chihuahua, Coahuila, Aguascalientes, Zacatecas, Querétaro y Guanajuato”.

 

VIÑEDO GUADALUPE

Consideró que si Baja California sigue pensando que es el número uno, “nos van a desplazar porque los vinos de otros estados están ganando concursos y están ganando presencia”.

Recordó que las cuatro mil 200 hectáreas sembradas de uva que tiene Baja California son muy pocas comparadas con las que tiene España (un millón 200 mil), las que tiene Argentina (más de 200 mil) o las que tiene Chile (160 mil), por lo que nuestra posición “es bastante frágil”.

– “No existe una varietal que nos identifique como región; por eso para nosotros es prioritario elaborar más vino y de mayor calidad pero la escasez de agua y la falta de regulación urbana son amenazas para la vocación de los valles productores de vino de Baja California”, apuntó.

Respecto al convenio general de colaboración que firmaron hoy el Patronato y el CICESE, reveló que su principal objetivo es intercambiar información y detectar las necesidades de difusión de la cultura vitivinícola, coadyuvar a la solución de la problemática que se presenta en la industria vitivinícola regional y nacional, así como participar en programas que permitan apoyar el turismo del vino.

Incluye realizar acciones específicas en programas de investigación de enfermedades en la vid, reuso de agua, sustentabilidad, afectación en la viticultura ocasionado por los cambios climáticos, desarrollo de un sistema incluyente de información meteorológica en los valles productores de vid y olivo en Baja California, así como en establecer programas de conferencias y pláticas a escuelas, institutos y universidades de los temas antes mencionados.