En agosto se define si habrá recorte de agua del Colorado a México

El envío de agua del Río Colorado a Baja California en el 2016 dependerá de las lluvias, las nevadas, las filtraciones a los mantos freáticos y el comportamiento de estas variables  en los próximos dos años, de acuerdo con los ponentes que participaron en el Foro que el Comité Ciudadano del Consejo Internacional de Límites y Aguas (CILA) realizó en Mexicali.

A los Cuatro Vientos / Alejandro García / Monitor Económico

En las instalaciones del auditorio del Instituto de Investigaciones-Museo de la UABC de la capital de Baja California, la reunión se llevó a cabo el jueves 18 de junio con todos los asientos ocupados, sobre todo por gente del sector agrícola del Valle de Mexicali. Esto porque tal y como lo explicaron los expositores, los campesinos serán los primeros afectados por un recorte en los envíos de agua.

A pesar de que el programa del evento abordaba otros temas, el que impartió Luis Antonio Rascón Mendoza –“Condiciones de Sequía y Pronósticos de Escurrimientos en la Cuenca del Río Colorado”-, fue el que más interés despertó y más preocupación causó entre los asistentes, que incluyó a representantes del gobierno federal y estatal que conocieron con información objetiva y contundente lo que representa el problema de la sequía en la región binacional.

Rascón,l ingeniero principal de la sección mexicana de la CILA, expuso que lo que determinará la reducción del agua “es la suerte”.

– “Agosto es el mes crucial en el tema ya que será cuando se analicen las proyecciones en los niveles de agua en el Lago Mead de la Presa Hoover. A partir de ello se decidirá si habrá o no recorte en el 2016, pero las posibilidades a mes y medio de éste fallo no se pueden definir”, indicó el expositor.

Lo que sí aseguró es que conforme pasa el tiempo las probabilidades de que los niveles del agua en el Lago Mead vayan disminuyendo aumenta, y con ello el recorte de los envíos a México.

– “Para el 2016 las probabilidades (de un recorte) son una de cada tres. Para el 2017 son tres de cada cuatro”.

En las estadísticas que mostró, se observó que el pasado 14 de abril, mes en que se realizan ajustes a las proyecciones analizadas en agosto del 2014, lo niveles de deshielo en las Montañas Rocallosas eran inferiores en un 55% a las esperadas, por lo que las autoridades estadounidenses responsables del manejo del agua decidieron reducir las descargas del Lago Mead a la presa Powell, otro cuerpo acuoso ubicada en el cauce del Río Colorado y que Estados Unidos utiliza para medir los niveles del líquido en la cuenca regional.

Las Montañas Rocallosas sufren las consecuencias de la sequía: poca nieve y poco aporte de agua al Río Colorado (Foto: internet).
Las Montañas Rocallosas sufren las consecuencias de la sequía: poca nieve y poco aporte de agua al Río Colorado (Foto: internet).

El ingeniero apuntó que tanto la presa Hoover como la Powell están disminuyendo sus volúmenes de manera muy visible.

Como otros especialistas han señalado, Rascón apuntó que los recortes en los envíos de agua a México sucederán cuando los niveles en la presa Hoover desciendan los mil 75 pies, medida que desde hace un año “se está rosando”.

– “Pero también habrá más disminuciones si el recurso sigue bajando. Habrá ajustes cuando llegue a los mil 50 pies y a los mil 25 pies”.

Explicó que la primera reducción -cuando se llega a los 1 mil 75 pies- será de 62 millones de metros cúbicos de agua, cantidad que representa el 3.3 por ciento del total de la asignación y que representa el más probable de los recortes para México.

La segunda disminución, cuando llegue a los mil 50 pies, será de 86 millones de metros cúbico, es decir el 4.66 por ciento del suministro normal, y el tercer ajuste, cuando los niveles en la presa Hoover sean inferiores a los mil 25 pies, será de 154 millones de metros cúbicos, que representa el 8.3 por ciento.

“Aunque esta última opción en poco probable que se presente”, manifestó.

El expositor dijo que en estos momentos existe “una enorme incertidumbre” en los Estados Unidos sobre si se da un recorte al agua enviada a suelo mexicano, pero apuntó que entre más pasa el tiempo este escenario es más posible.

De esta manera, lo que había comenzado como un encuentro tranquilo entre miembros del sector agropecuario, poco a poco devino en una reunión de caras preocupadas y reclamos ante lo que los campesinos consideraron una situación injusta para ellos, sobre todo porque la inversión en la tecnificación de riego se hizo entre los agricultores del Valle de Mexicali y ninguno otro municipio ni área empresarial invirtió su dinero en el tema.

siembra de riego

Alfonso Cortez, investigador del Colegio de la Frontera Norte y vocal del Comité Ciudadano de la CILA, expresó la imperiosa necesidad de que el sector agrícola de Mexicali adopte medidas preventivas, “se dé el recorte o no”, porque la sequía no es de este año o el pasado, sino que “es una situación en la que Baja California está atrasado desde hace una década”.

Manuel Hernández Gabilondo, responsable del Comité y organizador del encuentro, apuntó que todas las acciones preventivas se tienen que implementar de manera constante debido a que “no se puede estar cambiando de estrategias de contención basándose en si hay agua o no en las presas estadounidenses, sino que tiene que ser un plan permanente”.

El titular de la Secretaria de Fomento Agropecuario (Sefoa), Manuel Valladolid Seamanduras, aun cuando admitió que las cifras que se dieron a conocer por el CILA son preocupantes, consideró que hay opciones para enfrentar una crisis de agua en el estado.

Citó como una de esas medidas lo que sucede actualmente en el Valle de Mexicali, donde se tienen registradas operando hasta ocho mil hectáreas sin permiso de riego.

– “Si se aplica un control en ese terreno extenso se pueden recuperar los 62 millones de metros cúbicos de agua que se recortarían en un primer momento en los envíos del líquido por el Río Colorado”.

Agregó que ya se realizan proyectos de uso de hasta 10 mil litros por segundo de agua residual para cultivos de alfalfa y diversas flores en Maneadero y otros puntos de Ensenada.

– “Estos líquidos residuales con segundo y hasta tercer tratamiento son una solución si se da el recorte. Tan sólo en Tijuana se generan 80 millones de metros cúbicos de agua residual, cantidad superior a la mencionada disminución del recurso”.

Sin embargo, mientras el recorte es casi inminente, Valladolid no indicó cuándo se podría obtener el  agua residual de Tijuana o algún otro municipio del estado, por lo que esta idea solo queda como un buen plan a futuro cuando el tiempo de la sequía está encima.