Hasta 2016 arranca la obra de la carretera Bajamar-Ensenada

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) prepara el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) para el proyecto de la carretera alterna Tijuana-Ensenada, de 24.5 kilómetros de extensión, vialidad que está lista en proyecto técnico desde febrero y que podrá arrancar en obra en el primer trimestre de 2016.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / La Jornada BC

Ensenada, B.C.  a 18 de junio de 2015.- En un comunicado, la dependencia federal indica, sin mencionar el monto de la inversión federal para la realización del proyecto, que contará con cuatro carriles de circulación vehicular (dos de ida y dos de regreso) y evitará la zona de “fallas geológicas” que en diciembre de 2013 provocaron el hundimiento de la autopista escénica Tijuana-Ensenada.

También revela que a partir de marzo la Dirección de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) y el área jurídica y técnica de la dependencia, realizan estudios para determinar el monto final de la inversión, si ésta se hará con recursos públicos y/o privados, y si se cobrará una cuota de peaje en la nueva vía de comunicación que partirá del paraje Bajamar hasta llegar al entronque de la carretera Tecate-Ensenada, a la altura del libramiento de la metrópoli costera en El Sauzal.

Al respecto el delegado d la SCT en Baja California, Alfonso Padrés Pesqueira, ha dicho que el proyecto, al que identificó como un ramal de la carretera escénica, tendrá una inversión global de dos mil millones de pesos a repartir en dos etapas: 800 millones para la primera y mil 200 para la segunda.

También que se trata de una vía de comunicación que tendrá como principal usuario al transporte público de carga, ya que al momento de que se hundió la vía escénica circulaban por ella un promedio de 500 vehículos pesados al día, y las expectativas de crecimiento del sector eran grandes al corto plazo.

En diciembre de 2014, Pablo Hernández Lee, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Tijuana, organismo que realizó para la SCT el anteproyecto técnico del ramal, reveló que la obra tendría un costo global de 700 millones de pesos y que no sería sino hasta 2016 cuando arrancaría su construcción porque el plan de financiamiento no se presentó a tiempo a la Secretaría de Hacienda, para incluirla en el presupuesto anual 2015 del gobierno federal.

El ex presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA) de Ensenada, Mario Zepeda Jacobo, contó que a finales del verano de 2014 altos funcionarios de la SCT desecharon sin mayores argumentos una propuesta que hizo el Colegio de Ingenieros Civiles de Ensenada (CICE) para construir la carretera alterna.

El ramal busca eliminar la zona de desplazamiento de tierra en la carretera escénica Tijuana.Ensenada (Foto: CAPUFE)-
El ramal busca eliminar la zona de desplazamiento de tierra en la carretera escénica Tijuana.Ensenada (Foto: CAPUFE)-

– “Ya se hablaba de que la SCT quería construir una ramal, de 22 o 24 kilómetros de extensión, que seguiría una ruta paralela a la carretera escénica y cruzaría al menos tres zonas de alto riesgo por deslizamiento de tierra como el que originó el hundimiento de la autopista, ya que esta área de fallas, de acuerdo con geólogos y sismólogos del CICESE (Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada), está presente tanto en la parte del litoral como en la zona alta: la meseta El Tigre”.

Una comitiva de empresarios porteños visitó a Raúl Murrieta Cummings, subsecretario de Infraestructura de la SCT, y a Clemente Poon Hung, director general de Servicios Técnicos de la misma secretaría federal, ex director general de Carreteras y ex presidente del Consejo Directivo de Ingenieros Civiles de México, para darles a conocer el anteproyecto del CICE.

Los funcionarios encargaron al ingeniero Augusto Bello Vargas, director de Evaluación y Coordinación de la SCT, que visitara Ensenada y revisara el plan de los ingenieros porteños, que consistía en la construcción de un camino alterno de 6.5 kilómetros de extensión que saldría del litoral en el paraje Salsipuedes con destino a El Tigre, en donde se uniría a la carretera libre Tijuana-Ensenada y tendría un costo de 125 millones de pesos en su versión de cuatro carriles, y 60 millones en el de dos.

– “Tras recorrer el trazo de la vía propuesta por los ingenieros de Ensenada, que contaban con la aprobación de los dos ranchos por donde cruzaría el camino y se construiría en un plazo de tres a cuatro años, Bello dijo que la idea era  muy viable, pero sin dar mayor explicación aseveró que  hacerla costaría entre 250 a 280 millones de pesos, casi el doble de lo que calcularon los ingenieros locales”.

Entonces Bello, que informó que él ya desarrollaba un plan técnico para construir el ramal, se comprometió a estudiar la propuesta de los peritos locales, que estimaron un costo de inversión de 10 millones de pesos por cada kilómetro de carretera que se construyera, y dijo que entregaría su reporte al ingeniero Clemente Poon para que éste emitiera un dictamen que nunca se dio.

El 8 de diciembre de 2014, el presidente de los ingenieros civiles de Tijuana anunció que el organismo civil presentó su anteproyecto del ramal y que fue aprobado por la SCT para su conclusión en la ciudad de México en 2015.

En febrero, Alfonso Padrés anunció que la propuesta de los ingenieros civiles de Ensenada para construir la carretera «de siete kilómetros» fue desechada.