Ciclistas se manifestaron semidesnudos en Ensenada

La sociedad ensenadense se comportó respetuosa, aunque sorprendida por las caras de algunos ciudadanos, ante la primera manifestación del grupo World Naked Bike Ride, versión Ensenada.

Néstor Cruz Tijerina / Reportaje / A los Cuatro Vientos

Lo cierto es que la Policía Municipal fue muy clara en que detendrían a todo ciclista que mostrara sus genitales, y nadie quiso arriesgarse.

Algunos fueron en calzones (al organizador no lo dejaron ir en tanga; la autoridad dijo que eso atentaba contra la moral), traje de baño, hombres con short y nada arriba, y alguno por ahí en «boxers».

Pero nada más. En realidad fue más el morbo de las docenas de ensenadenses que fueron al lugar a ver, que la «carne» que se mostró.

Quedó claro que por Facebook o teléfono la gente es muy hocicona, muy habladora y muy brava. Atrás quedaron esas amenazas de que irían a contra manifestarse, a gritarles de cosas y, en los casos más atrevidos, a atropellar a los ciclistas.

Se reveló una vez más, como sucedió en el caso de las manifestaciones de jornaleros indígenas del Valle de San Quintín, que a un sector de los ensenadenses les molesta que la gente exija sus derechos, de la forma que sea, ya que la Constitución mexicana va más allá de un montón de comentarios por redes sociales.

Les molesta pero no proponen nada que no sea la erradicación de la gente que piensa distinto a ellos. Por eso la Policía Municipal también estaba preocupada. Cuestionados al respecto, algunos agentes dijeron que estaban ahí para salvaguardar la integridad de los ciclistas, ya que temían que grupos religiosos o conservadores provocaran algún conflicto.

CICLONUDISTA ANONIMUS

Fueron a la cita alrededor de 90 policías y hasta un Juez Calificador de nombre Manuel Suárez Dopson. Él dijo que seguiría de cerca la manifestación para vigilar que no se violara el Artículo Sexto Constitucional y el 29 del Bando de Policía y Buen Gobierno de la ciudad de Ensenada.

Ambas reglamentaciones hablan de la «moral», y el funcionario aseguró que ésta, como están las cosas actualmente, se juzga de manera subjetiva, a su criterio.

Pero al final nada de eso pasó. La manifestación empezó alrededor de las 11 de la mañana con 25 minutos. Se reunieron poco más de 70 ciclistas y de ellos un porcentaje menor iban completamente vestidos; los demás, como ya indiqué, desnudos pero no «inmorales».

Se trasladaron por las principales avenidas de la ciudad y la respuesta de la gente fue más bien de curiosidad. Muchos salieron de sus puestos de trabajo, o dejaron lo que estaban haciendo en lugares comerciales, para sacar su celular y tomar fotos.

Algunos gritaban consignas a favor, otro sólo les chiflaban o les lanzaron piropos a las mujeres que iban en el contingente, pero de ahí no pasó. Otros simplemente «cuchicheaban», seguramente soltando sus prejuicios o algún chiste, por el brillo de sus ojos.

Gerardo Soto, organizador del evento, dijo que no pensó que fueran a asistir tantos. Él esperaba sólo 30, cuando mucho, por todas las manifestaciones en contra que se hicieron a través de Internet.

Asistieron desnudos, dijo, como una forma de expresión artística que se ha estado usando en Europa y Estados Unidos para manifestarse a favor de los derechos y obligaciones de los ciclistas. Además, reconoció que se trata de un «truco barato» para atraer la atención de la gente en temas muy específicos:

BICINUDISTA Y MUJERES POLICIA

 

1.- La urgencia de ciclovías en la ciudad de Ensenada, ya que año con año deportistas o gente que se traslada en bicicleta por las calles, muere atropellada.

2.- Concientizar a los conductores de automóviles de que tienen que respetar al ciclista, ya que ellos, al usar un vehículo de motor que pesa toneladas, se pueden convertir en armas mortales contra los que van en bicicleta.

3.- Que todos los ciclistas, sin importar si son profesionales, amateurs, señoras, adolescentes o niños, respeten las señales de tránsito, ya que por unos cuantos -sobre todo de los últimos- que no circulan correctamente, se tiene estigmatizados a todos los ciclistas de que son peligrosos e imprudentes, lo cual es tan falso como que todas las mujeres no saben estacionarse, o que todos los microbuseros son «cafres».

4.- Romper los tabúes de los ensenadenses en el sentido de que mostrar el cuerpo humano es pecado. Ya que precisamente por estos tabúes que generan morbo las mujeres, principalmente, sufren de acoso sexual.

Si los objetivos de la manifestación se lograrán, sólo lo sabe el Gobierno Municipal encabezado por Gilberto Hirata Chico.

Las ciclovías no son una petición nuevas. Desde hace muchos años varios grupos civiles, entre ellos el llamado Pro Ciclo Va que dirige Beatriz Watanabe -quien estuvo presente este día- se han dedicado a gestionar ante autoridades de diversos órdenes de gobierno y diputados estatales, que se destinen recursos para ello. Y la respuesta es nula.

Ahora que un montón de medios de comunicación acudieron al evento más por morbo -ya que muchos asistieron en sábado, su día de descanso- ojalá que la autoridad municipal responda positivamente a esta demanda que ya es una realidad en ciudades más desarrolladas, no sólo del «primer mundo», sino también de México. Guadalajara es un caso especial que se debería imitar aquí.

Porque está visto que mientras la gasolina esté tan cara, el transporte público sea tan costoso y deficiente y los índices de obesidad vayan cada vez más en aumento, la bicicleta es una opción real para trasladarse en esta ciudad que está tan pequeña y sus distancias son cortas.

Ojalá que así sea.