La aportación de la biodiversidad en la cocina mexicana

México es uno de los cuatro países con mayor diversidad del planeta y posee una gran relación entre natura-cultura y agricultura

Agencia Imagen / Revista Teorema Ambiental

En el marco del Día Internacional de la Biodiversidad Biológica, el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana presentó en la Expo Milán 2015, “Biodiversidad alimentaria de México”, en donde se destacó la importancia de los alimentos originarios de México, su cocina tradicional y su aportación a las diversas culturas en todo el mundo, donde las frutas, las hortalizas, las verduras, hierbas aromáticas y hasta insectos formaron parte de la conversación sobre la biodiversidad mexicana y su aportación a la cultura gastronómica mundial.

La cocina mexicana es identificada internacionalmente como una de las más singulares y referidas del mundo.

Fue en 2009 y gracias al desempeño de las capacidades del Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana (CCGM), bajo la presidencia de Gloria López Morales, que se preparó el expediente técnico enviándose a la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Cultura y la Educación (UNESCO) a fin de inscribir a la cocina tradicional mexicana en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Para 2010 se obtiene el reconocimiento, dado que reúne los requisitos de ser inmaterial, tradicional, contemporánea y viviente, además de ser un factor integrador, representativo y basado en la comunidad.

México es uno de los cuatro países con mayor diversidad del planeta y posee una gran relación entre natura-cultura y agricultura, las cuales determinan la riqueza y diversidad de la alimentación.

Nuestro país, el lugar de origen de diversos ingredientes que han cambiado al mundo como el jitomate y el cacao, ha sido esencial para la evolución de diversas cocinas en el mundo y sus aportaciones son parte fundamental de la alimentación global.

En este sentido, la biodiversidad de México juega un papel fundamental en la creación de nuestra cultura gastronómica.

A pesar de ocupar sólo 1.4 por ciento de la superficie terrestre, México alberga entre el 10 y 12 por ciento de todas las especies del planeta, lo que nos convierte en uno de los países con mayor diversidad biológica del mundo con una cocina llena de colores y sabores que siguen sorprendiendo al mundo entero.

ALIMENTOS MEXICANOS

Su privilegiada posición geográfica, la variedad de climas y su compleja topografía, han propiciado en México una gran variedad de condiciones que permiten la existencia de una gran cantidad de ecosistemas y especies, con una amplia variabilidad genética.

“Tenemos una de las mayores variedades de ecosistemas agroalimentarios y, entre ellos, los mejor conservados están en las áreas rurales indígenas, una historia antigua de domesticación de especies vegetales y apropiación de recursos naturales, además de un manejo complejo, proceso que lleva de la actividad simplemente extractiva hasta un manejo cultural y sustentable de los recursos”, comentó Gloria López Morales, presidenta y fundadora del CCCGM.

La cocina tradicional mexicana es una manifestación cultural viva, antigua con continuidad histórica y originalidad de productos, técnicas y procedimientos, que tiene como base el maíz, el frijol y el chile.

Y para Gloria López Morales no hay mejor cocina que la propia, con los productos del entorno y en pleno respeto a los preceptos que dicta la necesidad de preservar el medio ambiente y, además, con la creatividad de quien cocina.

México es uno de los ocho centros de domesticación de plantas cultivadas en donde sobresale la domesticación del maíz, calabaza, chiles, cacao, papaya, nopal, jitomate, tabaco, vainilla, algodón, magueyes, aguacate, frijol y tomate, entre otros.

Tan sólo con el maíz, en México se han documentado más de 600 platillos distintos.

Nuestra cocina es sin duda una de las características más importantes que definen a la cultura mexicana y es uno de los temas claves para presentar al mundo en la Expo Milán 2015.

Bajo el tema “La semilla de un nuevo mundo: comida, diversidad, patrimonio”, el Pabellón México concretiza un homenaje al maíz y su relación con el ciclo de la vida, la sustentabilidad ambiental y la cadena alimentaria.

Es una historia con raíces en la mitología maya, según la cual el hombre fue creado del maíz.