BC, líder nacional en deforestación por cambios de uso de suelo

En 10 años América Latina perdió el 7% de sus bosques

La destrucción es muy preocupante: el porcentaje equivale a 64 millones de hectáreas.

En México la cifra de pérdida anual de bosques fluctúa entre 235 mil a 326 mil hectáreas. La ganadería es una de las principales causas del problema.

Baja Caifornia, líder nacional en cambios de usos de suelo que modificaron para mal la sustentabilidad de la vegetación semidesértica que predomina en su territorio.

Agencia EFE

La pérdida de biodiversidad avanza en áreas de Latinoamérica, mientras que en Europa se ha estabilizado o tiende a mejorar, señaló el zoólogo español José Luis Tellería.

En zonas como América Latina, “uno de los grandes hervideros de la biodiversidad del planeta”, la destrucción es muy preocupante: sólo en la década pasada perdió un 7 por ciento de sus bosques, que equivale a 64 millones de hectáreas.

“El tema de fondo es una población mundial de siete mil millones de habitantes que exige cada vez más recursos”, recalca el catedrático de zoología de la Universidad Complutense de Madrid.

Según el experto, se está avanzando en la concienciación y en la protección de ciertas especies y ecosistemas “más o menos icónicas”.

En Estados Unidos y Europa, donde la biodiversidad fue alterada desde hace mucho tiempo, las cosas se han estabilizado o tienden a mejorar, mientras que en países intertropicales, donde está la mayor riqueza biológica y están en plena fase de desarrollo, las pérdidas son del orden del 50 por ciento.

“No sólo se pierden especies, sino que se están reduciendo drásticamente las poblaciones de los organismos que aún no han llegado a una situación crítica”, asegura Tellería.

DEFORESTACION SELVA

Cifras de pérdida de bosques en México no coinciden

Por otra parte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló que México se encuentra entre los primeros países con mayor deforestación en el mundo, ya que en el periodo 2005-2010 se perdieron alrededor de 155,000 hectáreas de bosques y selvas por año, cifra menor a la reportada para 2000-2005, que alcanzó las 235,000.

Sin embargo, datos del Inventario Nacional Forestal registran hasta 326,000 hectáreas anuales en el mismo periodo.

En un trabajo periodístico de Héctor A. Chávez Maya del periódico El Financiero, se informa que las estadísticas del INEGI indican que en 2011 México perdió 13,246 hectáreas bajo el concepto de cambio de uso de suelo autorizado, lo que equivale a un incremento de 58% con relación a un año atrás.
 
Una de las causas fundamentales de la deforestación de los ecosistemas boscosos es el aumento de la producción de alimentos para consumo humano o ganado, pero sus consecuencias son tan importantes y devastadoras que está catalogada como la principal amenaza para los ecosistemas, para las especies que viven en ellos y para la continuidad de los servicios ambientales.
 
El ecosistema con mayor densidad de afectación fue el de las zonas áridas con 71.03 por ciento de los bosques con 13.65%, y selvas con 15.31%.

Las entidades que registraron mayor superficie autorizada para cambio de uso de suelo fueron Baja California, Coahuila, Jalisco, Nuevo León y Sonora.

Otro de los factores de deforestación, destaca el informe, son los incendios forestales, que en 2012 sumaron un total de 7,170 y que afectaron 347 mil 226 hectáreas en todo el país.

Las entidades que sufrieron más pérdidas en superficie fueron Sonora, Chihuahua, Durango, Coahuila, Baja California y Jalisco, y entre las que reportaron el mayor número de incendios están Chihuahua, Estado de México, Michoacán y Jalisco.

INCENDIO BOSQUE BC
Incendio forestal en zonas boscosas de la sierra de Ulloa, valle de San Antonio de las Minas (Foto: internet).

Reorientar inversión

Mientras tanto, Gustavo Sánchez presidente de la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales (Mocaf), consideró que los apoyos gubernamentales a las plantaciones desde hace más de dos décadas han sido ineficaces, debido a la dificultades en la operación de los programas de subsidios, el rezago y dependencia tecnológica, la escasa integración de los plantadores y los problemas para la disponibilidad de tierras aptas.

Informó que a pesar de que entre 2000 y 2012 el presupuesto destinado a la Conafor se elevó en más de 3,200 por ciento al pasar de 2,150 millones a 7,000 millones de pesos, la producción de bienes forestales ha ido a la baja y se sigue detectando una alta tasa de deforestación.

Por ello se requiere de una reorientación de la inversión, dijo, pues se destina mucho a temas de conservación pasiva, que no genera empleos ni desarrollo, cuando lo que se necesita es fortalecer el programa de servicios ambientales para mejorar el manejo de aprovechamiento, de manera que se estimule a quien esté realizando cultivo del bosque.

– «Si se continúa en esta línea, aproximadamente 2.5 millones de hectáreas que están bajo pago por servicios ambientales podrían en unos años estarse incorporando al manejo forestal, y en el mediano plazo a la producción. Eso permitiría que con el tiempo, aunque dejen de percibir servicios ambientales, esos predios estarían siendo productivos y sostenibles.»

Cabe señalar que hay una presión sobre muchas superficies forestales para dedicarse a la minería, desarrollos turísticos, agricultura y ganadería o para cuestiones inmobiliarias, dependiendo de las regiones.