Abstencionismo, el enemigo que en BC volverá a ganar el 7 de junio

Con una tradición de nueve años ocupando el primer lugar nacional en  baja participación ciudadana en los procesos electorales para elegir diputados federales, Baja California tratará de romper esa tendencia en la jornada del 7 de junio.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / La Jornada BC

Los altos niveles de abstencionismo en el estado donde se inauguró la alternancia de gobiernos en México –en 1989 Ernesto Ruffo Appel ganó para el Partido Acción Nacional la gubernatura-, “hablan de la incapacidad de los actores políticos y gubernamentales para atraer a los ciudadanos, así sea como votantes, y de la inconformidad de la ciudadanía con los partidos políticos y con el desempeño del gobierno”.

La cita es de Alejandro Monsiváis Carrillo, investigador de El Colegio de la Frontera Norte, que en el ensayo “¿Alguien dijo democracia? Un acercamiento a la cultura público-política en Baja California”, trata de explicar el origen de la baja votación no solo en los procesos para elegir diputados federales, sino también en las elecciones locales.

Otro argumento que se usa para tratar de explicar el fenómeno abstencionista en Baja California, lo es las deficiencias del padrón electoral.

El arquitecto Rubén Castro Bojórquez, consejero presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Baja California, explica: “Nosotros estamos listos para que vote el 100% de quienes están inscritos en el padrón electoral, pero éste tiene una deficiencia: en las últimas revisiones que se han hecho, el 66% de los electores que dijeron que vivían en cierta dirección ya no vive ahí, ya se fue, ya se cambió, ya falleció, etcétera”.

Pero corresponde al “Atlas de los resultados de las elecciones federales 1991-2009” del Sistema de Consulta de las Estadísticas de las Elecciones Federales dependiente del Instituto Nacional Electoral, aportan los datos duros de la realidad: Desde el 2000 Baja California se ubica en el grupo de estados de la república con baja participación ciudadana en temas electorales.

Los porcentajes no dejan lugar a dudas: En la elección a diputados federales de 1997, Baja California ocupó el quinto lugar nacional en abstencionismo con una tasa de 39.58%, sólo debajo de Chiapas, Coahuila, Quintana Roo y Guerrero.

RUFFO GANA BC NOVEDADES

En el 2000 subió al tercer lugar con un porcentaje del 43.64 de abstencionismo. Chiapas y Guerrero fueron líderes.

En el 2003 Baja California se ubicó en segundo lugar con 68.98%, Sólo Coahuila quedó arriba con un impresionante 72.32% de abstencionismo.

2006 significó el liderazgo nacional en baja participación electoral de la ciudadanía con un 54.27%, posición que repitió en las jornadas de 2009 –69.04% de abstencionismo- y 2012 –con 44.07%.

El Estudio Censal de la Participación Ciudadana en las Elecciones Federales de 2012, hecho por la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica del Instituto Nacional Electoral (INE), detalló el fenómeno abstencionista de ese año en Baja California:

– “El nivel de participación por distrito fue  bajo en siete de sus ocho distritos. Sobresale el distrito 2 (Mexicali), con un nivel de participación medio de 59.07%”

El documento revela que la participación femenina superó la masculina en todos los distritos. Las diferencias entre sexos fluctúan entre los 6.41 y los 7.33 puntos porcentuales.

ABSTENCIONISMO URNAS

Finalmente, por sección, la participación rural en la elección de 2012 fue mayor que las otras secciones en cuatro distritos (1 y 2 de Mexicali, 6 de Tijuana y 7 de Mexicali – Noreste del municipio de Ensenada); mientras que la urbana supera las otras secciones en los distritos 3 (Ensenada), 4 y 5 (Tijuana) y 8 (Tijuana – Playas de Rosarito).

Estos niveles de baja participación en las elecciones se repiten en la votación estatal.

El estudio “Abstencionismo y cultura política de México” hecho por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, muestra que Baja California es la entidad mexicana con el mayor nivel de abstencionismo cuando se trata de elegir a su gobernador.

Y cita que en 2007, en el proceso electoral que eligió como mandatario estatal a José Guadalupe Osuna Millán, el abstencionismo fue de 59.4%; y, un sexenio antes –el de Eugenio Elorduy Walyher, en 2001-, la cifra llegó a 63.3%; con lo que, en ambos casos, sólo votaron cuatro de cada 10 ciudadanos registrados en la lista nominal.

– “La baja participación electoral en esta entidad fronteriza es un problema que data ya de un par de décadas. En los 24 años que tiene esta entidad desde que logró por primera vez la alternancia en el Ejecutivo estatal, el mayor nivel de participación en una contienda por la gubernatura se registró en 1995, cuando votó el 62.9% del listado nominal de electores; pero tanto en 1989, como en 2001 y 2007, la participación no llegó a la mitad del listado nominal”.

Paradójicamente, la participación registrada en 1995 representó 15.5 puntos porcentuales más que el 47.4% del electorado que participó en 1989, cuando Ernesto Ruffo Appel logró el triunfo y se convirtió en el primer gobernador «de oposición» en la historia contemporánea de México.