Comunicadores dieron un panorama general de la situación de San Quintín en la UABC

Durante un foro organizado por alumnos de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) con periodistas y comunicadores de Ensenada que han realizado una cobertura especial de los conflictos actuales en el Valle de San Quintín, se obtuvieron las siguientes conclusiones:

Néstor Cruz Tijerina / Reportaje / A los Cuatro Vientos

1.- Los intereses económicos en esa región agrícola son inmensos, ya que se pretende convertir a la zona en un importante distribuidor de fresas para el mercado asiático.

2.- Los agroempresarios han sido insensibles a las demandas laborales de los jornaleros.

3.- Las redes sociales han distorsionado la realidad de lo que sucede allá.

4.-Las demandas no sólo tienen que ver con situaciones laborales, sino con la marginación que por décadas ha tenido la zona sur del municipio de Ensenada y

5.- Para ejercer el periodismo con responsabilidad se debe de tener compromiso social. En el caso de San Quintín y en general.

Olga Alicia Aragón Castillo y Édgar Lima Garrido, representando a La Jornada Baja California; Ricardo Meza Godoy, de Servicios Informativos Plex; Javier Cruz Aguirre, de A los 4 Vientos y Arcelia Pazos, integrante del Colectivo Estudiantil Cimarrones, fueron los expositores.

Ante de iniciar su narración la Doctora Lourdes Camarena Ojinaga, Investigadora de la UABC que ha realizado trabajo de campo multidisciplinario en la zona mencionada, particularmente con mujeres que trabajan en la pizca, informó que encontró los siguientes problemas de la población femenil en el sector agrícola, que también se extienden, en la mayoría de los casos, a los varones:

-Las mujeres realizan jornadas laborales pesadas para su condición y además están mal pagadas.

-No tienen seguridad social.

-Nunca saben cuánto van a ganar ni cuánto durará su trabajo.

-No saben cómo acceder a la seguridad social.

-Sufren abusos en sus horarios, ya que sólo tienen media hora para comer y no les dan oportunidad constante de ir al baño o a tomar agua.

-Frecuentemente son víctimas de despidos injustificados.

-Sufren periódicas amenazas y acoso sexual y laboral de los mayordomos y trabajadores de los ranchos en los que laboran.

-Son penalizadas si se enferman o embarazan.

-No tienen prestaciones de ley como aguinaldo, vacaciones, horas extras, antigüedad, créditos para vivienda, séptimo día o incapacidad por accidente.

– Tienen que comprar sus herramientas de trabajo en la mayoría de los casos.

Y en lo que toca a temas de salud:

-Sufren desnutrición por su bajo salario y ritmo laboral.

– Tienen acceso limitado a servicios médicos porque sus horarios laborales no son compatibles con los de los centros de Salud.

Lourdes Camarena reconoció que son constantes los abusos sexuales que sufren las jornaleras indígenas de parte de los mayordomos o de sus mismos compañeros de trabajo, esto en parte porque existe mucha drogadicción entre los indígenas.

-¿Y cuántos de estos casos se denuncian?

«Desafortunadamente ya no lo hacen porque los policías no les creen», respondió.

Reveló por último que el estudio social se realizó en las delegaciones municipales de Punta Colonet, Camalú, Vicente Guerrero y San Quintín.

Una vez que terminó la presentación de la doctora Camarena, se realizó la mesa redonda sobre la cobertura periodística al movimiento de los jornaleros en San Quintín. En resumen, éstas son algunas de las ideas que desarrolló cada uno de los ponentes:

PERIODISTAS FORO UABC SQ MAYO 2015

*Olga Aragón.

La periodista de La Jornada Baja California consideró que el papel de los medios de comunicación en el tema es muy importante ya que ni empresarios ni algunos políticos quieren que se echen a perder sus negocios en la zona.

En ese sentido, la también coordinadora editorial de A los Cuatro Vientos comentó que los empresarios del Valle de San Quintín siempre han tenido una relación cercana con el poder; y para documentarlo citó el caso del actual titular de la Secretaría de Fomento Agropecuario del Estado, Manuel Valladolid, quien es empresario en la zona y formó parte del Consejo Agrícola de Baja California, organismo que se ha mostrado renuente a las exigencias de los jornaleros.

Señaló que en los medios de comunicación existen actualmente dos posturas sobre el tema: los que difunden información sobre la fuerza y los alcances del movimiento social y los que se han dedicado a llamarlos vándalos.

Respecto a su experiencia en la cobertura periodística, Aragón dijo sentirse sorprendida, primero por la cantidad tan grande de manifestantes. Miles, y entre ellos muchas mujeres.

Identificó tres generaciones de jornaleros indígenas. Los que nacieron en Oaxaca y llegaron Baja California en la década de los ochentas. Los que nacieron en Oaxaca pero fueron traídos desde niños a trabajar en esta tierra -aquí ubicó a los principales líderes del actual movimiento social-, y los que ya nacieron en el municipio de Ensenada, que son mayoría y desmienten la percepción y la información gubernamental en el sentido de que los inconformes «no son de aquí», queriéndolos denostar.

Finalmente hizo una detallada relación de cómo se integra el salario y el trabajo de las y los jornaleros agríciolas, demostrando con datos duros que la versión de los patrones de que les pagan bien no es cierta.

*Ricardo Meza.

El Director de Plex mencionó que las peticiones de mejorar las condiciones de vida de los jornaleros son sólo una parte del tema, ya que ciudadanos de aquellas delegaciones municipales se les han unido para exigir agua potable, seguridad, pavimentación, apoyos sociales, educación y demás servicios públicos de primera necesidad.

Dijo que con los recientes acuerdos a los que llegaron los trabajadores del campo con autoridades federales y estatales, quedó claro que en la zona se han violado los derechos constitucionales de los indígenas, ya que ahí acordaron que les darían, entre otras cosas, seguridad social, jornadas de 8 horas… Y demás situaciones que ya gozan los mexicanos trabajadores por ley.

Indicó que durante sus viajes a la zona del conflicto le ha llamado la atención que constantemente los quejosos hablan de la incapacidad del Gobernador Francisco Vega, y que muy poco se menciona a Enrique Peña Nieto.

Por otro lado, Ricardo resaltó que el movimiento social ha quedado bien documentado en redes sociales debido a que los indígenas poseen tabletas y celulares con acceso a internet.

Dijo que esto es un arma de doble filo debido a que se publican «muchas cosas y todo se puede tergiversar; no se sabe qué es real y qué no. Por ejemplo, enseñaron casquillos de balas pero no sabemos a ciencia cierta quiénes dispararon, si la policía o ellos mismos. También aparecieron supuestos heridos que si los veías bien no lo parecían, o ventanas estrelladas que no sabemos en realidad quién las rompió».

Agregó que muchas imágenes que aparecieron en las redes sociales necesitan contexto. Estimó que pueden ser punto de partida para una investigación profesional, pero que no se pueden dar como un hecho por verlas ahí publicadas.

*Édgar Lima.

El reportero gráfico de La Jornada dijo que el estallido social en San Quintín se veía venir desde hace muchos años. Que es el resultado de la apatía y el abandono que han tenido autoridades de los tres niveles de gobierno con la zona.

«No se trata de un simple movimiento originado por intereses políticos, como se ha tratado de desvirtuar».

Estimó que falta análisis de la situación, ya que la mayoría de los medios de comunicación se han dedicado a dar la nota del día con la versión oficial, o información muy corta e inmediata.

Mencionó la declaración gubernamental y empresarial de que los líderes del movimiento indígena ni siquiera son jornaleros, y así se publica, sin ninguna investigación ni seguimiento de por medio.

Indicó que es tanto el desconocimiento de los bajacalifornianos sobre los problemas de los jornaleros gracias a la apatía de las empresas de comunicación, que mucha gente apenas se está enterando de que existe un lugar llamado, por ejemplo, Camalú.

Narró además una anécdota. Contó que el día del primer bloqueo a la carretera, al llegar a la zona de conflicto fue detenido por jornaleros. Se identificó como fotógrafo, le pidieron una identificación pero no llevaba.

Le gritaron que no le creían y que lo iban a amarrar, pero inmediatamente después comenzaron a reírse y le dijeron que no son «salvajes». Esa acción, comentó Édgar, sirvió para darse cuenta de que no se trataba de una turba enardecida, sino que tenían control de sus acciones. Y se sentían contentos por sentir que juntos tenían poder y que sólo así serían escuchados en sus demandas.

Ya en el lugar de los hechos, el ponente dijo que escuchó directamente a los líderes del movimiento decirle a la gente que, en caso de ser llevados a la cárcel por manifestarse, no los abandonarían; lucharían por su libertad. Pero en caso de que realizaran cualquier destrozo y los encarcelaran por ello, ahí se quedarían.

Por último, Édgar Lima expuso que fue testigo de cómo autoridades provocaron la ira de los jornaleros al dejarlos plantados en varias ocasiones y cómo esta fue una estrategia para que sus líderes perdieran legitimidad. Lo único que provocaron, aseguró, fueron los lamentables hechos violentos que ocurrieron.

*Arcelia Pazos.

La representante del Colectivo Estudiantil Cimarrones, organismo que originalmente convocó al foro universitario, informó que su grupo abiertamente tomó partido a favor de los trabajadores del campo. Y que se han dedicado a llevar información a los ciudadanos de la zona sur que no tienen acceso a los medios de comunicación por su propia condición social, a través de folletos o visitándolos personalmente.

Además de eso, los estudiantes de la UABC han organizado manifestaciones de apoyo al movimiento sanquintinense y mencionó que la cobertura que los medios de comunicación han dado al caso ha sido poca y sesgada.

Mencionó que en las redes sociales la comunicación ha sido muy viciada por carencia de información confirmada y por la falta de empatía de un importante sector de la comunidad. Asimismo, dijo que ahora cualquiera se cree «periodista» por publicar algo sin ninguna metodología de investigación, y que eso está muy mal.

Señaló el caso de una fotografía que se volvió «viral» tomada por Enrique Botello, en la cual aparentemente algunos jóvenes aparecen drogándose mientras destruyen un vehículo policiaco.

Dijo que imágenes como esta, sin un contexto, han servido para que grupos de poder y gente que le tiene fobia al movimiento lo desestime.

*Javier Cruz.

Primero, dirigiéndose a los estudiantes de comunicación y de diversas carreras que se encontraban en el evento, el Coordinador General de 4vientos dijo que un periodista, para realizar una cobertura del caso de San Quintín o cualquier otra, debería reunir tres características:

La profesional al momento de realizar su trabajo, la técnica y el compromiso social, porque sin esto último no tendría nada que estar haciendo en el periodismo, ya que su fin debe ser ayudar en la formación de una sociedad más justa.

Javier Cruz recordó que desde 1981, fecha en que llegó a Ensenada, la marginación de esa zona es la misma en algunos casos, y en otros ha empeorado.

Mencionó que el trasfondo de lo que sucede en San Quintín es que un grupo de empresarios de la zona tienen un mega proyecto de exportación de fresas, y que son tan caciques que no quieren perder dinero pagándoles más a los jornaleros, o dándoles prestaciones.

Dijo que 9 compañías de ese valle ya tienen la anuencia del Gobierno Federal para llevar a cabo esa empresa, que representará sembrar en 3 mil hectáreas más, con beneficios directos gubernamentales como subsidio a su consumo de energía eléctrica y la creación de una planta desaladora de agua que los ayudará directamente.

El plan, que significará la exportación de 365 mil toneladas anuales de fresa y desplazará del mercado a productores de Guanajuato y Michoacán, no es compatible con la lucha de los trabajadores del campo, estimó el periodista.

Aparte, añadió, los sindicatos que «representan» a jornaleros del campo como la CTM, CROM y CROC, trabajan para los intereses comerciales y políticos de los dueños de la tierra.

Habló del caso particular de la priísta CTM, dirigida a nivel estatal por Eligio Valencia Roque, quien es además dueño del diario regional El Mexicano. Dijo que este personaje y su organismo han jugado un papel fundamental para desprestigiar y boicotear el movimiento indígena, ya que a los sindicatos les representa un ingreso semanal de 3 pesos por cada trabajador. Y si se habla de alrededor de 80 mil jornaleros, el interés es mucho.

Comentó por último que mucha gente, erróneamente, se cree lo que se publica en redes sociales. Sin embargo, consideró que este medio debe ser tomado con mucho criterio y que el periodismo de investigación es una cosa muy diferente a la que se practica ahí.