Sigue doble discurso de agroempresarios: “No se puede negociar con quienes vandalizan”

Con la consigna de que las manifestaciones de los jornaleros agrícolas del Valle de San Quintín «no son de trabajadores», y que los líderes del movimiento «tampoco laboran en ninguna empresa agrícola», el Vocero del Consejo Agrícola de Baja California, Marco Antonio Estudillo, desestimó las peticiones de los trabajadores del campo.

Néstor Cruz Tijerina / Reportaje / A los Cuatro Vientos

«No es posible negociar con quienes rompen con el estado de derecho, quienes por cierto no son la mayoría de los trabajadores», sentenció el representante de los patrones.

Dijo que sus representados aún no saben si podrán llegar a la cantidad de 200 pesos diarios de salario que les están exigiendo, pero fue insistente en descalificar y pedir que se ejerzan «medidas de presión como el incendio de edificios de gobierno y empresas agrícolas, patrullas, la toma de carreteras, las pedradas a camiones de turistas y el bloqueo de los accesos para quienes sí quieren trabajar».

Culpó a gente “de otros estados” de ser quienes están encabezando los actos violentos, ya que a esas cosas «no estamos acostumbrados los habitantes de este municipio».

Dijo que los jornaleros que ganan dinero por día sólo son entre un 10 y un 30 por ciento y que estos ingresan aproximadamente 130 pesos. Los demás, la mayoría según él, ganan a destajo en promedio 231 pesos.

Por tal motivo, señaló que «lo adecuado» sería solamente subir el salario un 15 por ciento, ya que los patrones del campo tienen dudas de poder cumplir el acuerdo al que llegaron los jornaleros con autoridades estatales y federales. Por lo menos en lo concerniente al dinero; en los demás puntos dijo que la mayoría de los agroempresarios están de acuerdo.

Marco Estudillo, vocero de los agroempresarios de Baja California (Foto: internet).
Marco Estudillo, vocero de los agroempresarios de Baja California (Foto: internet).

Marco Antonio Estudillo informó que en San Quintín se siembran de 8 mil 500 a 9 mil hectáreas de diferentes cultivos. Ahí trabajan alrededor de 50 mil trabajadores: entre 8 mil y 9 mil son permanentes y los demás eventuales que llegan en determinadas fechas del año.

Aseguró que en la región existen entre 300 y 400 empresas agrícolas de diversas capacidades: Las pequeñas representan la minoría de la relación laboral; es decir cerca del 20 por ciento de los trabajadores, mientras que el 77 por ciento de la fuerza laboral está en las empresas formales que son 106, entre las que destacan 40 por su tamaño y capacidad de exportación.

Respecto a la seguridad social aseguró que aproximadamente 43 mil de los 50 mil jornaleros que residen en San Quintín cuentan con ella, por lo que la diferencia «no es tanta». Además, dijo que sus representados han recibido 158 revisiones de autoridades laborales y que sólo en dos casos han sido notificados de alguna irregularidad.

Estimó que los reclamos que se han realizado en los últimos meses en la región son más por problemas sociales como falta de agua, carretera, drenaje, vivienda y otros servicios.

– «No somos ajenos a que se den mejores condiciones de vida y salariales a los trabajadores; sin embargo, se tiene establecido un salario mínimo en el país y no puede ser que por medio de la fuerza o el vandalismo, se consigan mejoras».