Represión brutal en San Quintín

La violencia comenzó la madrugada de este sábado 9 de mayo en la región de San Quintín. Docenas de heridos, mujeres desaparecidas, detenidos, una comandancia de la Policía Municipal incendiada, gente golpeada en la calle por elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) y viviendas allanadas y destrozadas presuntamente por agentes de la misma corporación policíaca, es el saldo inicial.

Javier Cruz, Olga Aragón / A los Cuatro Vientos / La Jornada Baja California /Redacción: Néstor Cruz Tijerina

Voceros de la Alianza de Organizaciones Nacional, Estatal y Municipal por la Justicia Social, culparon directamente al Subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda, y al Gobernador Francisco Vega, de planear estos actos represivos.

En el caso del funcionario federal, los jornaleros dijeron que ayer, luego de cancelar la reunión a la que se había comprometido y ante la molestia de los trabajadores del campo, le dijo a uno de sus representantes, Fidel Sánchez Gabriel: «Tú no me conoces, pero nos vamos a ver las caras y me vas a conocer».

Los hechos han sucedido hasta el momento de la siguiente manera: Ayer, luego de la negativa de Miranda de reunirse con los trabajadores, estos se fueron a un salón de la colonia Nuevo San Juán Copala, en la Delegación Vicente Guerrero, lugar donde decidieron que una representación de ellos iría a hablar con el funcionario federal el próximo miércoles. Y que los demás volverían a sus actividades normales de trabajo.

Con esa consigna, hoy temprano, entre 5 y media y seis de la mañana, un grupo de jornaleros se presentó a trabajar en Rancho Seco, un campo de fresas propiedad de Felipe Ruiz Esparza, quien en anteriores ocasiones se había presentado como familiar del titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes -SCT- del Gobierno de la República.

Por razones no claras, el propietario del rancho y los trabajadores indígenas se hicieron de palabras, y el primero solicitó apoyo policíaco. Inmediatamente, al lugar arribaron agentes de la PEP, quienes presuntamente iniciaron la agresión con armas de goma y de fuego.

Los jornaleros, aterrados, huyeron a la colonia Lomas de San Ramón, lugar donde fueron perseguidos por agentes de la PEP e iniciaron otras presuntas irregularidades. Habitantes de la zona narraron en el lugar de los hechos que policías estatales, a bordo de sus camionetas, empezaron a disparar a cualquier habitante de la colonia que se encontraran.

A otros, contaron los afectados, los golpearon, se metieron a sus casas, destruyeron sus muebles, robaron los celulares de quienes tomaban fotos o video, levantaron a mujeres, detuvieron a hombres y a otros los agredieron con sus macanas.

4 Vientos ha platicado hasta el momento con alrededor de 40 vecinos de la zona golpeados y hemos presenciado al menos 20 viviendas destruidas.

Posteriormente nos trasladamos a la colonia Nuevo San Juán Copala, también en Vicente Guerrero, lugar donde nos informaron que habían disturbios.

Residentes nos informaron que, al enterarse de los desmanes en la colonia Lomas de San Ramón, gente de ahí, en su mayoría jóvenes molestos, decidieron tomar la Comandancia de la Policía Municipal que se encuentra en esa unidad habitacional.

Al llegar, hicieron correr a los agentes municipales y retuvieron por unos minutos a una empleada del Ayuntamiento. Sin embargo, minutos después, 4 Vientos presenció cómo agentes municipales arribaron al lugar con escopetas en mano y disparando al aire.

«¡Lárguense hijos de la chingada. Éntrenle cabrones!» Gritaron los agentes municipales. Los jóvenes salieron corriendo y algunos fueron detenidos. La instalación fue parcialmente recuperada, sin embargo, una hora más tarde, ya de vuelta en Lomas de San Ramón, 4 Vientos observó humo negro proveniente de la zona donde está la comandancia. Y vecinos nos comentaron que fue incendiada.

Por el momento, el reporte es que la zona donde se encuentran estas colonias está sitiada por militares y elementos policiacos de diversos órdenes de gobierno, y que sólo esperan refuerzos de Ensenada para entrar al lugar a poner orden. Asimismo, habitantes bloquearon el ingreso al lugar con piedras grandes.

4 Vientos observa en este momento que indígenas molestos por su gente golpeada y sus daños materiales, comenzaron a armarse con piedras y palos. En el lugar al menos hemos constatado que una camioneta de la PEP fue incendiada y la unidad antimotines denominada «El Tiburón» fue destruida. De igual forma, observamos al menos dos vehículos particulares en llamas.

Justino Herrera, otro de los voceros de la organización de campesinos, ante un grupo de indígenas molestos dijo que «si Kiko Vega quiere guerra, guerra va a tener». Y que si agentes de la PEP están esperando refuerzos, ellos también y no se van a dejar amedrentar.

Aproximadamente a las 11 y media de la mañana, en el lugar donde fue incendiada la comandancia de la Policía Municipal, agentes de esta corporación fueron atacados a pedradas por residentes de la colonia Nuevo San Juán Copala. Justino Herrera dijo que si el Alcalde Gilberto Hirata Chico también quiere guerra, la tendrá.

Destacamos que la actitud del Ejército Mexicano ha sido hasta el momento de total respeto a los habitantes y que no han participado en ningún acto violento; sólo se han entrevistado con policías y con habitantes del lugar.

De último momento, nos informan que docenas de unidades policíacas que se dirigían a la zona de conflicto provenientes de Ensenada, fueron detenidas por un bloqueo de la carretera que colocaron indígenas en el Ejido Díaz Ordaz, 25 kilómetros aproximadamente antes de San Vicente.

En unos momentos les tendremos más información.