Indispensable, plan integral en el Pacífico para salvar al atún aleta azul

Esta pesquería comercial representa para Baja California divisas por más de 900 millones de pesos y supera los 600 empleos directos en la Entidad.

Carmen Elena Díaz Sotelo

Ensenada, BC, 23 de abril 2015.- México enfrenta un gran compromiso para convertir la engorda de atún aleta azul en un modelo de manejo y aprovechamiento para no depender de los juveniles de atún de las poblaciones naturales, en donde la industria atunera y el gobierno mexicano deben encauzar sus esfuerzos e inversiones para desarrollar un programa de investigación sobre la reproducción, cultivo y alimentación de ésta especie.

Ello lo afirmó Benito Sarmiento, Director General de Baja Aquafarms en Ensenada, Baja California.

Resaltó que países como Japón, Australia y España desarrollaron técnicas para el cultivo de atún aleta azul bajo un ciclo cerrado y esos son los pasos que debe seguir México para darle sostenibilidad y sustentabilidad a la actividad.

Refirió que actualmente las empresas responsables deben atender como prioridad el tema de la sustentabilidad bajo el mejor manejo y aprovechamiento del recurso, y no solamente considerar el volumen de extracción del mismo.

Señaló que en los últimos tres años México a limitando sus capturas a cinco mil toneladas cumpliendo cabalmente con las recomendaciones de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), y que la nueva resolución en donde se determinó una nueva reducción a tres mil toneladas para la temporada 2015, corresponde a una medida extraordinaria para la recuperación de la especie y deberá respetarse como en años anteriores.

Resaltó que México es el único país que cuenta con un programa permanente de observadores a bordo de los barcos que generan los registros de captura del 100% de los viajes.

Agregó que  la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), que encabeza Mario Aguilar Sánchez, implementará un nuevo sistema de información y trazabilidad, desde la captura hasta la cosecha, que permitirá controlar y estimar las toneladas que se extraen del mar tanto en piezas como en tallas, tal y como lo sugiere la última resolución de la CIAT.

El ingeniero Benito Sarmiento con dos atunes aleta azul listos para su venta (Cortesía)
El ingeniero Benito Sarmiento con dos atunes aleta azul listos para su venta (Cortesía)

“En México y en específico en Ensenada, como empresa líder de los Ranchos Atuneros, en los últimos 5 años hemos tenido que reestructurar nuestra industria y estrategias de acuerdo a la disponibilidad del recurso y las necesidades del mercado” indicó.

En Baja Aqua Farms, dijo, establecimos un modelo de engorda a largo plazo que nos ha permitido desarrollar los recursos humanos y la infraestructura necesaria para nuestra actividad; además usamos nuevas tecnologías para ser más eficientes y estamos invirtiendo y apoyando permanentemente la investigación científica sobre la especie.

Consideró que México ha demostrado un gran sentido de responsabilidad al adoptar las recomendaciones internacionales sobre las medidas de conservación para ésta y otras especies, como recientemente lo hizo el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, al poner en marcha una estrategia integral en el Alto Golfo de  California para la recuperación de la Vaquita Marina y así evitar su extinción.

Resaltó que los retos que enfrenta la pesquería del Atún Aleta Azul a nivel mundial, deben de encararse de manera responsable ya que un 85% del impacto de captura sobre este recurso se genera principalmente en Asia, y solamente el 15% en América, ya que la distribución del atún aleta azul ocurre a todo lo ancho del Pacifico Norte.

Para la sustentabilidad de la pesquería, dijo que es indispensable establecer un plan para la recuperación de la biomasa en todo el rango de su distribución y edades de los atunes del Pacífico Norte Occidental, y no sólo en el Pacífico Oriental donde opera nuestra pesquería.

Puntualizó que la industria atunera mexicana debe trabajar de manera coordinada con Conapesca, con el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca), con la CIAT y las organizaciones no gubernamentales para definir criterios e implementar las medidas de manejo y aprovechamiento en el corto, mediano y largo plazo, que permitan dar certidumbre a la industria pesquera y de la maricultura para desarrollar nuevos proyectos de inversión y fortalecer los existentes.