Opacidad y conflicto de intereses en instalación de gasera

Gobernar implica dirigir a una sociedad con base a las leyes y velando por el bien de las personas. Implica saber administrar los recursos públicos y poner orden en el crecimiento de las zonas urbanas y rurales.

Gilberto Sánchez Martínez / Regidor del Ayuntamiento de Ensenada

En el ámbito de la administración pública municipal se manejan muchas áreas del que hacer público, relacionadas con la construcción, el comercio, la prestación de servicios, la cultura, el registro de personas y muchas actividades más, todas ellas necesarias e indispensables para que la ciudad y el municipio marchen en su crecimiento y desarrollo de forma pacífica y ordenada.

Cuando se trata de que el gobierno municipal autorice el uso de suelo o permisos de construcción de industrias, operación de plantas generadoras de energía o de almacenamiento y expendio de combustibles que impliquen riesgos a la integridad física de las personas o daños al medio ambiente, el gobierno a través de sus funcionarios responsables de las áreas ambientales, de protección civil, desarrollo y control urbano, deben ser sumamente cuidadosos porque de sus actos y decisiones depende la seguridad de las personas y la imagen del gobierno ante la sociedad.

En cuanto a la empresa GASPASA, que se instaló en la colonia Cañón Buenavista, mejor conocida como El Zorrillo, de la delegación municipal de Maneadero, percibimos opacidad en cuanto a los requisitos y trámites de carácter ambiental como son: El manifiesto de impacto ambiental, el análisis de riesgos y el plan de contingencias.

GASPASA PLANTA GRO NEGRO

No hay transparencia ni una muestra contundente de que esa planta de gas no represente un riesgo al ambiente o a la seguridad de las personas y sus bienes patrimoniales. Pero más allá de esta situación que tendrá que aclararse en su momento, me llama poderosamente la atención una declaración del Director de Catastro y Control Urbano Humberto Morales, en el cual parece ser representante de la empresa GASPASA y no servidor público.

Aun cuando aclara que no tiene ni ha tenido relación laboral algún con esta empresa, si la tuvo con la anterior compañía que adquirió GASPASA.

He de manifestar además que no acepto el tono ni el contenido de lo que dijo en relación a lo que hacemos o dejamos de hacer y cuando lo hacemos los regidores y los síndicos. Se hace necesario recordarle que tanto regidores como los síndicos somos electos por el voto ciudadano y que por tal razón formamos parte de este cabildo, mientras que él es un servidor público designado. Esto no implica que seamos más que él, sino que merecemos respeto, al igual que él merece el nuestro.

Para concluir, reitero que esta planta de gas representa un riesgo potencial para los ensenadenses por su ubicación y por la poca distancia a zonas habitadas. Y más cuando hace pocos días esta misma empresa tuvo un accidente en una planta similar en Guerrero Negro, sin aclarar lo sucedido con prontitud y transparencia ante las autoridades de protección civil de aquella localidad.