Los jóvenes mirreyes (+ video)

Desde hace unos días se ha generado gran controversia, sobre todo en redes sociales, acerca de un video de fin de cursos de generación del Instituto Cumbres (generación 2015). El Instituto Cumbres está localizado en Lomas de Vista Hermosa, una de las colonias de mayor plusvalía y opulencia en la Ciudad de México.

Álvaro de Lachica* / A los Cuatro Vientos

Brinda servicios educativos bilingües para los niveles de educación primaria, secundaria y bachillerato; y su modelo educativo fomenta la “formación espiritual y en valores”, de acuerdo con su página de Internet.

Si tiene usted tiempo, estimado lector lo invito a que observe el mencionado video, en que refleja el tipo de alumnado de esa escuela, que supuestamente está  predestinado a ocupar los mandos superiores en las oficinas públicas y una que otra transnacional, en donde se hace alarde de gran macuarrismo: cuyo director, seguramente, realiza videoclips para Julión Alvarez con todo y fieras salvajes, lobukis, (personitas, mujeres o niñas, con aspiraciones a compartir su vida (o bueno, mínimo esa noche) al lado de un mirrey), sin  faltar,  toda  la parafernalia aspiracional.

El video muestra a los estudiantes eligiendo a su pareja para su próxima graduación con todo y casting incluido. Además de revelarnos la manera en que viven, (con un poco de extravagancia incluida, como la aparición de un jaguar en el video), también nos exhiben que el machismo en México aún está muy pero muy lejos de erradicarse.

Y es que presentan a las mujeres como un objeto más que van a usar en la noche de graduación. Así como escogen el outfit (atuendo), necesario para ese gran día, escogen a la jovencita plástica con la pose más sexy. Una manera más de menospreciar  a la mujer, enviando el mensaje de que la que tenga el vestido más corto, los tacones más altos y la pose más sugerente será la elegida para la ocasión.

Arrogancia y misoginia son los adjetivos más amables, que caracterizan a estos  encorbatados muchachos; los infumables del orgullo crecido y la masculinidad disminuida; pero esos sí, con sus pañales de seda. Mientras que las plebeyas chicas hacen su mejor esfuerzo en ese table dance privado,  los mozalbetes del tribunal de la testosterona minúscula, bostezan, leen la sección de deportes, limpian con fastidio sus lentes carísimos y tocan con su dedo índice la pantalla de su teléfono; todo ello mientras despilfarran gestos de insatisfacción y desagrado. Sólo los salva de morir un masaje hídrico en los pies y una selección de bebidas de color pastel.

INSTITUTO CUMBRES VIDEO

Estos chiquillos del Cumbres como que anhelan a ser Justin Bieber, Ricky Martin y Luis Miguel, todos mezclados. No importa que después los acose la fama de las piernas largas y la falda corta. Si lo precisan llamarán a otros hombres —sus guaruras— para que ayuden con el estrógeno desbordado.  Merecen sufrir un poco, porque al graduarse serán superdotados. Se convertirán al fin en el mamón con mucho orgullo, personalidad para la que se han preparado con ardor durante varios años de formación legionaria.

Insuperablemente huecos, tratan de que todo lo que hacen quede vinculado con los símbolos del poder y los negocios en los que se mueven sus familias. No hay, por ello, instantes de sus versallescas vidas que puedan ser contaminados por la  naquez.

Si viajan, por ejemplo, sus selfies tienen que dejar ver al fondo yates en Miami o edificios neoyorkinos, no pirámides de Teotihuacán o trajineras de Xochimilco; y si estudian no pueden dejar de mencionar que se preparan en los colegios más caros entre los caros.

Lamentablemente estos muchachos no representan un fenómeno aislado. El video es parte de una cultura discriminatoria más amplia del espacio público nacional, donde igual coexiste Temo Gutiérrez de la Torre, el gordito líder recién redimido por la justicia priista; Hilario Ramírez Layín, lujurioso presidente municipal de San Blas. o Kiko Vega, nuestro gober que aprecia a las  mujeres bajacalifornianas cuando le ponen las pantuflas a sus maridos.

No hay a cual irle, todos militan en el Mirreynato, un régimen de masculinidad disminuida que ostenta desprecio por la mujer porque todo lo demás es lo de menos.

ALVARO DE LACHICA

* El Doctor Álvaro de Lachica es miembro de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, S.C, y de Alianza Cívica. Su correo electrónico es andale941@gmail.com