Denuncian a «influyente» empresario agrícola de San Quintín

Felipe Ruiz Esparza-Arellano es uno de los empresarios agrícolas más poderosos del valle de San Quintín, en donde presume tener influencias para evitar que miles de jornaleros agrícolas reciban mejores salarios y prestaciones laborales.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos / Jornada Baja California

Ejido Zarahemla, Ensenada, BC.- Esto lo afirma Dewayne Carlos Hafen López, dueño del rancho Los Molinos, el único en San Quintín que paga 200 pesos diarios como salario, y 20 pesos por caja de moras, a sus trabajadores agrícolas.

“A mí me amenazó telefónicamente el martes 24 de marzo. Me lo dijo claramente: ‘tenemos amigos dentro del gobierno. Te van a caer todas las inspecciones y auditorías habidas y por haber. Nos encargaremos de que te cierren tú ranchito”.

Las presuntas amenazas e influencias de Ruiz Esparza, a quien Hafen identifica como socio y dueño del rancho Rancho Seco, también conocido como Rancho Magaña, uno de los más importantes en San Quintín, parecen tener sustento.

Cuando A los Cuatro Vientos / Jornada Baja California platicaba con Hafen López en Los Molinos, el jueves 26 de marzo, cuatro inspectores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), entregaron al pequeño agricultor un citatorio del jefe del Departamento de Auditoría a Patrones del organismo, Alejandro Antonio Carlos Carballo, para  que se presente a las oficinas de la subdelegación del instituto en Ensenada.

La fecha para la comparecencia se fijó para las 11.00 horas del 1 de abril próximo.

Hafen Deberá entregar, entre otra documentación, copias fotostáticas de las liquidaciones de sus cuotas obrero-patronales, de su nómina, lista de raya y recibos de pago de sus trabajadores, de su registro patronal ante el IMSS y listado de jornadas semanales, entre otra documentación oficial.

Una noche antes a la llegada de los inspectores a Los Molinos, a cuya cabeza iba Heliodoro Gutiérrez Rodríguez, jefe de Auditoría de la Subdelegación del IMSS en Ensenada, representantes del Seguro Social en la mesa de negociación para resolver el conflicto laboral de miles de jornaleros agrícolas en San Quintín, solicitaron a periodistas información de Hafen López y la ubicación de su rancho.

Esto luego de que públicamente se informara que él es el único horticultor de Baja California que paga 200 pesos al día como salario a sus jornaleros, y 20 pesos por caja de fresa que éstos recolecten –el promedio que pagan los demás va de 110 a 145 pesos y nueve pesos por caja-.

Pero hay más coincidencias. De acuerdo con Hafen, Felipe Ruiz Esparza también dijo lo siguiente en su llamada telefónica del 24 de marzo:

El IMSS, ¿realmente a quién protege? (Foto: Internet)
El IMSS, ¿realmente a quién protege? (Foto: Internet)

– “Que él ya tenía resuelto el 75 por ciento del problema laboral en San Quintín y presumió que lo máximo que ofrecerían las empresas a los trabajadores era un aumento (salarial) del 15 por ciento”.

Curiosamente, el viernes 27 de marzo, antes de entrar en receso los trabajos de negociación entre jornaleros, autoridades y patrones, el representante del Consejo Agrícola de Baja California, licenciado Alberto Núñez Álvarez, ofreció, como última oferta de los empresarios, un aumento del 15 por ciento, el cual rechazó la Alianza de Organizaciones Nacionales, Estatales y Municipales por la Justicia Social.

“Ruiz Esparza es uno de los más renuentes a pagar bien a los jornaleros, es el que más quiere tener el pie encima del trabajador agrícola”, apuntó Hafen, quien fue candidato independiente del Partido de la Revolución Democrática (PRD) a la presidencia municipal de Ensenada en 2007, cuando compitió con el hoy subsecretario de Gobierno del Estado en Ensenada y representante del gobernador Francisco Vega de Lamadrid en la mesa de diálogo: Pablo Alejo López Núñez.

“Él (Felipe Ruiz Esparza-Arellano) empezó su labor en este mismo pueblo (Zarahemla, ubicado 20 kilómetros al norte del poblado San Quintín). Cuando salió como gerente de banco (BANAMEX), hace 25 o 30 años, vino y le pidió al pueblo del ejido Zarahembla, permiso para entrar a la agricultura”, recuerda Hafen, nativo de la zona en donde trabaja 25 hectáreas de fresa orgánica

– “Nosotros, nuestra familia, le dimos agua para que comenzara a trabajar la tierra y ahora ya se le olvidó todo eso. Y no hablo por hablar. Todo eso lo tenemos bien documentado. Es ejidatario también. Él, sus hijos y su esposa”.

– ¿Tiene la fuerza política y económica para cumplir sus amenazas?

– “No lo sé. Desconozco con quién se junta, con quién se asocia, pero lo presume. Por eso lo tomo en serio porque hay gente pasando por mi casa gritando fregadera y media. Y me lo tomo muy a pecho porque claro que me puedan fincar responsabilidades legales que no tengo; pero no voy a correr, no voy a esconderme ni negar lo que he venido haciendo porque hay demasiados testigos, no de ayer, no de antier, de mi forma de trabajo y vida”.

JORNALEROS FRESEROS

– ¿Cuál es la diferencia por la que usted puede pagar 200 pesos de salario a los trabajadores, y 20 pesos por caja de fresa colectada, y los grandes empresarios no?

“Es muy sencilla: yo estoy dispuesto a vivir con poco. No me preocupo por ver cuántos millones puedo acumular en el banco ni comprar grandes yates y propiedades inmuebles como ellos tienen. Yo me conformo con que mi familia tenga con qué vivir bien, dignamente. La diferencia es que yo estoy dispuesto a repartir lo mucho que dios nos da”.

– ¿Y cómo cree que se resolverá la protesta de los jornaleros?

«El problema de fondo es que el Consejo Agrícola no se quiere sentir doblegado por la clase trabajadora, pero si se acuerda pagar más de lo que yo estoy pagando a mis trabajadores (entre 250 y 300 por temporada), me sumo y cumplo; pero si es menos, yo y mi socioRicardo Vallejo, dueño de un negocio de venta de partes usadas de autos chocados conocidos en Baja California como “yonke”) seguiremos pagando igual que antes de la huelga porque debemos tratar bien a los trabajadores, darles la oportunidad de que tengan una mejor calidad de vida y esto sí es posible para aquellos que tienen utilidades netas del 40 al 52 por ciento”.