Llegan al océano ocho millones de toneladas de plástico al año

La cifra de plástico vertido al mar aumenta cada año

Agencia EFE

Según datos de un estudio divulgado por la Universidad de Georgia, Estados Unidos, los océanos reciben anualmente una media de ocho millones de toneladas de plástico, por lo que se invita a la comunidad internacional a tomar medidas para mejorar la recogida y procesamiento de los desperdicios plásticos.

El estudio, dirigido por Jenna Jambeck, profesora de ingeniería medioambiental, analizó los datos de los desperdicios sólidos recogidos en 192 países en 2010.

– “Ocho millones de toneladas métricas equivalen a cinco bolsas de la compra llenas de bolsas plásticas cada una en cada pie (30 cm) de la línea de costa de los 192 países que analizamos.”

Los resultados publicados en la revista Science, indican que de los 275 millones de toneladas de desperdicios plásticos generados en 2010, entre 4.8 y 12.7 millones llegaron al océano ese año, la mayoría producida por una veintena de países encabezados por China y entre los cuales está también Estados Unidos.

El equipo de investigadores, formado por ingenieros, biólogos, oceanógrafos y ecologistas, señala que aunque otros estudios habían subrayado anteriormente la presencia de restos de plástico en los océanos, hasta ahora no se conocía la cantidad que entra anualmente.

Según sus proyecciones, la cifra de plástico vertido al mar aumenta cada año, por lo que calculan que en 2015 llegarán a los océanos unos 9.1 millones de toneladas.

El equipo advierte que de no tomarse medidas, como mejorar la gestión de desperdicios y ampliar los sistemas de recuperación de plástico, esta cantidad podría tener un impacto acumulativo de hasta 155 millones de toneladas para el año 2025.

Nueva York prohíbe productos de unicel

Esta decisión tomada por el gobierno municipal está basada principalmente en los estudios del Departamento de Sanidad de esta ciudad

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UNICEL ENVASES

Mientras tanto, desde el 1 de julio del presente año, los productos de poliestireno de un solo uso quedarán prohibidos en una de las mayores urbes de Estados Unidos, Nueva York.

Esta decisión tomada por el gobierno municipal está basada principalmente en los estudios del Departamento de Sanidad de esta ciudad que han calificado el poliestireno (EPS), en cualquiera de sus dos modalidades, el expandido o el extruido, como un residuo “tóxico” imposible de reciclar.

No se trata de la primera ciudad norteamericana que adopta esta decisión, pero sí es la más poblada y aquella en la que existe una mayor tradición de consumo de comida rápida y callejera. De esta manera los productos elaborados con poliestireno no podrán utilizarse ni venderse en los comercios.

Tampoco podrán utilizarse los rellenos de poliestireno empleados como material de embalaje, como los conocidos popularmente como “cacahuetes”.

El inmenso volumen de residuos que suponían estos envases, de cerca de 30 mil toneladas en 2014 (el 90 por ciento de ellos, tras un solo uso) y la imposibilidad de reciclarlos es, por encima de consideraciones sanitarias, el principal motivo que había impulsado la aprobación de la Ley Local 142 en diciembre de 2013.

Asimismo, la proliferación indiscriminada de envases de este tipo en el medio ambiente empezaba a ser un grave problema “para nuestros ríos y la línea de costa y, en última instancia, el océano Atlántico, con sus ricas pesquerías y vida marina”, recordó la directora de la Oficina de Sostenibilidad de la alcaldía, Nilda Mesa, al anunciar la medida.

Al fragmentarse en pedazos cada vez más pequeños, dijo, éstos son frecuentemente confundidos con alimento por especies marinas como peces o tortugas.

“Estos productos causan un daño medioambiental real y no tienen cabida en la ciudad de Nueva York. Tenemos mejores opciones, alternativas mejores, y si más ciudades en todo el país siguen nuestro ejemplo y adoptan prohibiciones similares, esas alternativas pronto serán más abundantes y baratas”, manifestó el alcalde Bill de Blasio.

“Durante demasiado tiempo se ha presentado el poliestireno como una opción segura y económicamente viable para el envasado de alimentos. Ahora sabemos que es una gran amenaza para el medio ambiente”, argumenta el concejal Donovan Richards, presidente de la Comisión de Protección del Medio Ambiente de la ciudad.