Acotar un monopolio para apuntalar otro

Si Carlos Salinas privatizó Teléfonos de México con los dados cargados para beneficiar a Carlos Slim –su amigo y hasta socio para algunos analistas–, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón no obstruyeron el vigoroso crecimiento del monopolio telefónico (La reina de la corona) y, en esa medida, su extraordinaria expansión global hasta convertirse en el magnate más rico del mundo, mientras que Enrique Peña, los senadores de su partido, los de la telebancada y los aliados decidieron acotarlo en beneficio, sin duda, de los usuarios de telefonía fija, móvil e internet, pero sobre todo sin tocar a Grupo Televisa, el gigante de la televisión abierta y dándole ahora todas las facilidades en la de paga, que es la que tiene futuro incluso en un país con la mitad de su población en condición de pobreza, a pesar de que ya concentra el 60 por ciento del mercado.

Eduardo Ibarra Aguirre* / Utopía / Fórum / A los Cuatro Vientos

Con razón Alejandro Encinas habló el jueves 3 de un reacomodo en los grupos oligárquicos. Grupúsculos que dominan a México hasta ser sus propietarios y que obligaron al promotor principal de la reforma constitucional en telecomunicaciones a dar marcha atrás a la hora de aprobar las leyes secundarias, para que Emilio Azcárraga III y los 13 plutócratas que forman parte del Consejo de Administración de Grupo Televisa tengan el sexenio 2012-2018 como propio, en correspondencia acaso con el relevante papel desempeñado durante la campaña presidencial de hace justo un par de años. De la misma manera que otros titulares del Ejecutivo federal crearon y forjaron camadas de multimillonarios y éstos supieron pagarles muy bien los servicios prestados. ¿O usted sabe, conoce de un expresidente que viva en la medianía que propuso José María Morelos? Si hasta Pedro Aspe que vio frustrados sus sueños presidenciales vive y actúa como magnate.

No hay, pues, novedad estructural en el frente. Mas sí la hay si nos apegamos a que formalmente éste es un país que desde 1978 transita a la democracia, a partir de 2000 vive con cierta naturalidad la alternancia en Los Pinos, con todo y presunto o real fraude electoral en julio de 2006 (y antes en 1988), y donde la construcción de un estado de derecho es la fórmula harto privilegiada en el discurso oficial, a partir de que Felipe del Sagrado Corazón de Jesús se encaramó en la silla presidencial e impuso una guerra y un baño de sangre cuyas dimensiones aún desconocemos.

TELEVISA TELMEX MERRANOS

Desde tal perspectiva existen muchos motivos para escandalizarse. Destaco dos: La ley faculta a las agencias de seguridad del Estado para recolectar datos de comunicaciones y de actividad en línea de los mexicanos, sin control judicial, bajo la presunción de que pudieran estar siendo usadas para cometer delitos. También porque durante la simulación de debate legislativo que concluyó el sábado en Reforma e Insurgentes, en un recinto convertido en búnker, fue evidente la intromisión del Ejecutivo en tareas que corresponden exclusivamente al Legislativo, por el hecho de que el dictamen discutido y avalado fue redactado, en sus partes sustanciales, en la Presidencia. Esto da cuenta de un grave retroceso a tiempos que se creían superados, los del absolutismo presidencialista que en 1997 recibió su primer gran revés.

Es imposible omitir el manejo grotescamente faccioso de los directivos y locutores de Televisa –la gran favorecida por Peña Nieto y la mayoría del Senado– que maniqueamente, como es su hábito, presentaron la conducta de los legisladores que no se plegaron al proyecto oficial como sinónimo de traición a los “intereses populares”, mismos que no sólo desconocen sino confrontan todos los días.

Acuse de recibo

“Osorio Chong repite el estribillo priísta de muchos sexenios anteriores, con eso de que ‘no quieren a México’ las organizaciones y/o partidos que rechazan los cambios estructurales en telecomunicaciones y energía. Por el contrario, yo creo que esos grupos, en vías de hecho, evidencian, digamos, ‘mucho amor’ por Carlos Slim, para que siga abusando del consumidor con ‘paquetes’ tramposos y que mantienen la telefonía y el internet de México como uno de los más caros e ineficientes del mundo (…)” Lo anterior dice Gustavo Cortés Campa en un largo comentario sobre Descalificaciones de Osorio Chong (4-VII-14)… Norma Esperanza Falcón Ruiz agrega a Derechos humanos, discurso y realidad (27-VI-14): “Es importante que estemos en guardia para fortalecer día con día los derechos humanos (…) ante la injusticia que propician gobiernos y servidores públicos que se exhiben en un grado de abuso de poder intolerable (…)” Y Abigail Bello Gallardo concluye sobre El negocio sigue, se acabó la ilusión (30-VI-14): “Qué barbaridad, siempre te sales con la tuya. Yo creí que en esta ocasión estos sensibles seres se enojarían contigo pero veo que no. Felicidades por enésima ocasión. (…) Además de que tu Utopía está siendo muy difundida porque está fabulosa, las noticias que la acompañan son de mucha importancia, al igual que quienes las suscriben”.

EDUARDO IBARRA AGUIRRE* Eduardo Ibarra Aguirre. Periodista mexicano. Autor de la columna Utopía y director de la Revista Forum. Contacto: forum@forumenlinea.com  www.forumenlinea.com