Los diabéticos no deben realizar esfuerzos; pueden quedar ciegos

La retinopatía es la primera causa de ceguera en el mundo.

Hemorragia ocular no es curable.

Importante acudir al médico ante cualquier síntoma.

Instituto Mexicano del Seguro Social

La retinopatía diabética es la primera causa de ceguera en el mundo, seguida del glaucoma.  Ochenta por ciento los casos de desprendimiento de retina se relacionan con la diabetes mellitus y se presentan  entre  45 y  60 años de edad.

Lo anterior lo señaló el doctor Eduardo Márquez  Martínez, oftalmólogo del Hospital General de Especialidades (HGE) número 30 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Mexicali.

Por ello, el especialista recomendó acudir al médico ante los primeros síntomas de alarma; el más característico es ver manchas o  luces volar, las que no desaparecen aún después de “tallarse” los ojos.

Estos síntomas se deben a la presencia de hemorragias; cuando el paciente se queja de dolor ocular, obedece a que el daño es más avanzado y presenta alta presión intraocular, dijo el galeno.

RETINOPATIA

Precisó que todo diabético después de diez o quince años de evolución es posible que   presente daños en la retina, de ahí la importancia de hacerse una revisión periódica para prevenir daños mayores.

En ocasiones, añadió, los pacientes no le ponen interés hasta que ya tienen muy avanzado el problema y presentan una pérdida importante de la visión debido a complicaciones como hemorragia vítrea, glaucoma neovascular o desprendimiento de retina.

Desafortunadamente 80 por ciento de los casos ya no son curables.

Márquez Martínez detalló que es muy frecuente que después de un esfuerzo de quienes presentan este mal, pierdan la visión, esto se debe a que se les desprendió la retina o sufrieron una hemorragia ocular.

Explicó que en el primer caso se ve una mancha oscura y grande; mientras que con el glaucoma neovascular, además de mala visión hay dolor intenso; en tanto que con la hemorragia ocular se pierde totalmente la vista.

Por lo anterior, recomendó que al sufrir cualquiera de los síntomas, se visite al médico familiar.