Sequia de principios

Sacar raja política de los sedientos y de los que tienen hambre es una práctica tan común y arraigada en México, que solo se equipara a los elevadísimos niveles de corrupción que reinan en tan ancha y larga extensión territorial azteca.

Manuel Narváez Narváez / A los Cuatro Vientos

Estamos tan inmersos en lo que sucede en el mundial de futbol, me cuento entre ellos, que ni por asomo escudriñamos en lo que realmente debe importarnos como nación.

Lo anterior viene a colación porque hace un par de semanas, el gobierno de la república, a través del FONDEN (Fondo de Desastres Naturales), dependiente de la Secretaría de Gobernación, le dio vuelo en medios informativos a la entrega de 60 mil litros de agua embotellada, equivalente a una pipa de agua; algunos decenas de tinacos y una cantidad no precisada de sustancias para desinfectar depósitos de agua, al estado de Chihuahua.

Como es de esperarse en estos casos de emergencia, porque la poderosa ola de calor que afectó en días pasados al estado norteño no se sentió en los últimos 20 años, abrió la puerta al oportunismo de los políticos crecidos y alimentados al calor de la demagogia y la lambisconería.

Me resulta penoso describir como los responsables de la Unidad de Protección Civil del gobierno del estado y los mismos funcionarios del FONDEN, desparramaron la nota hasta la misma capital del país, sobre la entrega de los “apoyos”; vaya, no entiendo cómo es que no se ahogaron de tantos halagos hacia los funcionarios federales, a los que ensalzaron  como si hubiesen terminado con la sequía que comienza a provocar estragos nuevamente en tierra chihuahuense.

Leí y escuché frases verdaderamente ofensivas, que contrastan con las necesidades básicas de las que padecen decenas de miles de familias que viven en los llamados cinturones de miseria que bordean las urbes más grandes del estado y de la sierra Tarahumara. “65 de 67 municipios del estado se vieron beneficiados”; “el gobierno federal tuvo consideraciones con Chihuahua ya que la normatividad no contempla emergencia por ola de calor”; “en tan solo 48 horas respondieron a la declaratoria de emergencia”, y otras del mismo corte que no vale la pena citar.

Permítanme mis estimados lectores aterrizar la situación; enfatizo que la onda de calor afectó a la mayoría de los municipios del estado, particularmente a quienes no tienen siquiera un ventilador para mitigar las temperaturas que rondaron los 48 grados en algunas regiones; imagínense lo duro que debe ser para aquellos que no cuentan con agua potable, ya sea por falta de infraestructura para distribuirla, o porque no existen suficientes pipas para repartirla.

GENTE QUE AME

La emergencia no está a discusión, porque la madre naturaleza solo obedece a su memoria y responde implacable a las irresponsables acciones de los humanos que hemos modificado el medio ambiente con las consecuencias funestas que ya estamos viviendo.

Lo que sí está a discusión es la irresponsabilidad de los gobernantes en turno y de la mayoría de los legisladores, federales o locales, por no incluir en los planes de desarrollo la dotación de la infraestructura que termine con la problemática de la distribución del vital líquido, ni la incorporación en la legislación sobre la obligación de contar con un Fonden estatal que haga frente a una ola de calor, a la sequía, a las inundaciones o a las heladas.

Saben ustedes cuánto representa en dinero el “apoyo generoso” que enviaron desde el centro del país?, menos de un millón de pesos; sobradamente costó más la aparatosa difusión del “apoyo”. ¿Es que acaso el gobierno del estado no cuenta con un atlas de las zonas de riesgo para cualquier contingencia?, ¿no son suficientes las pipas para distribuir agua potable?, ¿en qué diablos se gastan el dinero el gobierno el estado y los alcaldes, porque en infraestructura para distribuir agua, no?, ¿no cuentan con un área de relaciones públicas que gestione ante la élite de constructores y proveedores de las administraciones públicas, la donación y repartición de 60 mil litros de agua embotellada y 200 tinacos?. XD, ya dejen de jalarle es pescuezo a la neurona.

No hay lana para lo elemental, ni para cumplir los compromisos, aaaahhh pero eso sí, como tienen lengua para ensalivarle el traje a los de arriba, o la lengua viperina para romperse las medias por las preferencias o gustos sexuales de los demás.

Al inicio de esta colaboración mencioné que sacarle raja política a la sed o hambre de la gente solo es equiparable a la corrupción que reina en México. Les comparto que en materia de transa nos acercamos a los primeros lugares, ya estamos en lugar número 107 de 177 naciones, y somos campeones en América latina por lo que refiere a soborno y corrupción, al menos así lo reconocen 4 de cada 10 empresarios mexicanos, según un estudio de la firma consultora EY. Medrar con la sed y el hambre es igual a corrupción.

P.D. Tanta alharaca por ¡60 mil litros de agua! para una población de 3.7 millones de habitantes que tiene el estado de Chihuahua, que poca madre…. Naturaleza tienen.

MANUEL NARVAEZ NARVAEZ* Manuel Narváez Narváez. Jarocho de nacimiento en el 65, y chihuahuense por adopción desde el 82. Ex alumno de la FCA de la UACH. Ex -Diputado Federal y Local por Chih., ex Delegado de la Reforma Agraria. Múltiples cursos de Marketing Político y de Seguridad Nacional en USA. Analista Político y editorialista de diversos medios de comunicación desde 1988. Director del periódico digital alcontacto.com.mx  (mnarvaez2008@hotmail.com, Twitter; @manuelnarvaez65)