R con R con R (Parte 3)

El desarrollo sustentable, definido en 1987 por la Comisión Bruntland en el reporte de “Nuestro Futuro Común”, es el uso de recursos de manera tal que se garantice su uso por generaciones futuras.

Horacio de la Cueva Salcido* / Profanos y Extraños / A los Cuatro Vientos

Los países miembros de las Naciones Unidas propusieron en la Cumbre de Río de 1992 el uso sustentable como una meta. El desarrollo sustentable y su economía no han conquistado ni economías locales ni internacionales, a pesar de que el Banco Mundial y otros organismos internacionales de financiamiento promueven su implementación.

Aún más preocupante que la casi total ausencia de la economía y el desarrollo sustentables es su lentísimo ritmo de implementación.

Estamos en una carrera voraz y loca, el desarrollo y el crecimiento económico asociados al capitalismo y las economías centrales consideran la ganancia máxima y el crecimiento más acelerado posible como sus metas e indicadores de éxito.

Todos los problemas sociales o ambientales derivados de esta economía se consideran secundarios suponiendo que con el bienestar económico se resolverán. Este modelo no considera ni el uso futuro de recursos, ni lo necesario para los servicios ecosistémicos.

La economía y el desarrollo sustentables dependen de su aceptación en los mercados; esos entes imponderables e intangibles que brincaron del siglo XX al XXI cual Godzilas acechantes bajo los embarcaderos de Tokio listos para la próxima hecatombe.

Entre más lenta sea la entrada de la economía sustentable a los mercados, más difícil será alcanzar el desarrollo sustentable. No por falta de tiempo o buenas intenciones, sino porque los recursos ya no alcanzarán ni para el hoy ni para el futuro. Nuestra realidad enseña que la economía de la pobreza no es sustentable. Debemos buscar puentes para alcanzar el desarrollo sustentable.

Tal vez las muchas formas de reciclar materiales sean los puentes más atractivos a industrias desde caseras, microempresas diría Lolita, hasta las grandes compañías nacionales y transnacionales. Hasta el momento los empresarios y los gobiernos nos dicen que no hay economías de escala para reciclar materiales en Ensenada.

RECICLAJE

Reciclar es procesar un material y reusarlo; también podemos reciclar para crear otros productos.

El reciclar implica el uso de energía para transformar el material ya sea para darle un uso similar, como es el caso del vidrio y los metales que usamos incontables veces, o el papel y cartón que degradan su calidad a medida que las fibras de celulosa se hacen más cortas.

El reciclaje de las botellas de plástico “PET”, es una transformación y nuevo uso a tela “polar”, con propiedades térmicas excelentes para el peso de la tela.

Los centros de acopio de Ensenada, colectan -que no reciclan- aluminio, cartón, cobre, fierro, hoja de lata, papel, pilas y vidrio. Todos estos materiales salen de Ensenada para ser procesados y reincorporados al mercado.

El reciclado de metales es factible a grandes escalas, su fundición requiere mucha energía y produce vapores y materiales tóxicos; nosotros no tenemos la capacidad industrial para esto. Sin embargo, podemos pensar en escalas menores para vidrio, papel y cartón.

Existen industrias artesanales de estos tres productos, su capital de inversión no es grande y productos de manufactura casera o de industrias familiares de buena calidad tienen aceptación en un mercado que hace esfuerzos por apoyar tanto a las pequeñas industrias como al desarrollo sustentable.

Sabemos que en México el mayor número de empleos se da y se crea en las industrias pequeñas. He aquí la fórmula perfecta para que Ensenada participe en el desarrollo sustentable. Que nuestros gobiernos incentiven la formación de industrias que promuevan la reducción, el reuso y el reciclaje de bienes y recursos.

HORACIO DE LA CUECA* Investigador titular del Departamento de Biología de la Conservación de la División de Biología Experimental y Aplicada del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE). Directivo del grupo civil ambientalista Terra Peninsular, de Baja California.cohevolution@gmail.com cuevas@cicese.mx