La crisis en México

La crisis económica recurrente en México no es tanto por los problemas financieros en el resto del planeta; ciertamente dependemos en gran medida de la globalización, pero la permanencia del raquítico crecimiento al ras del suelo se debe primordialmente a la cultura de la transa, la especulación y a la impunidad sobre la que está cimentada la gobernanza mexicana.

Manuel Narváez Narváez* / A los Cuatro Vientos

Los lectores que me hacen el honor de leer mis colaboraciones y los medios de comunicación el favor de publicarlos, tal vez se cuestionen por qué la insistencia de comentar la situación económica que impera en el país y por qué redundar en los aspectos negativos que dañan la imagen de México en el exterior. Lo explico.

Antes que nada aclaro que no soy economista, vaya, ni siquiera me acerco a serlo, más no quiere decir que no tenga sentido común y me preocupe a estas alturas de mi vida de vivir en un país emproblemado.

Cuando los analistas e instituciones financieras proyectan el crecimiento de un país, lo hacen a través del sistema de medición mejor conocido, el Producto Interno Bruto (PIB), que entendido de manera simple , no es más que los bienes y servicios que se generan en el lapso de un año.  La riqueza de todo un año.

Indiscutiblemente cuando se manejan porcentajes superiores al 3% anual, sostenido y hacia arriba, estamos hablando de que se están haciendo bien las cosas, lo cual repercute de manera positiva, aunque sea poquito, en el bolsillo de los ciudadanos; cuando los porcentajes son inferiores al 2% y de ahí para abajo, la mediocridad de los gobernantes se refleja en menor captación de recursos vía impuestos, mayor desempleo, violencia en niveles alarmantes y pobreza extrema.

Si a usted estimado lector le suena familiar las consecuencias del magro crecimiento del 2% o menos, es que el país está en crisis. Si también escucha o lee de los responsables de la hacienda pública y del mismísimo presidente de la república frases como: “la crisis que vino de fuera”, (atribuida a Calderón en 2009); “el error de diciembre”, (atribuida a Salinas de Gortari en 1995); o la última: “México crece poco por el desempeño global”, dicho este miércoles 11 de junio por Luis Videgaray, actual Secretario de Hacienda, ante inversionistas norteamericanos en la ciudad Nueva York; son eufemismos que buscan justificar el mediocre desempeño de nuestros gobernantes y eludir su responsabilidad ante quienes pierden sus empleos y tienen que emigrar al comercio informal, de los que dejan de pagar sus hipotecas y créditos automotrices por la incertidumbre laboral, de los que engrosan las filas para convertirse en dependientes de los programas asistencialistas del gobierno y de los que pierden su patrimonio a manos de la delincuencia, en el mejor de los casos y si es que no son víctimas de secuestro, extorsión o pierden la vida en un asalto.

Sostengo que son mediocres nuestros gobernantes porque con todo y que se ufanan de aprobar leyes de primer mundo, o al gusto de los especuladores de Wall Street, de Madrid o Square Mile, México continúa a la zaga de los países llamados emergentes con porcentajes de crecimiento económico propio de naciones en crisis financieras. Si hubiese descenso en la tabla del PIB, ya estaríamos en tercera división desde hace mucho tiempo.

 

Les recuerdo que no soy economista, si al caso un ciudadano que busca respuestas a mis dudas por el pobre desempeño de México en el ranking mundial del crecimiento. El año pasado, el gobierno de la república presumía un crecimiento cercano al 4%, apenas si alcanzó el 1% al final de éste. Para este año comenzaron con la misma retórica, y miren ustedes, a medio año la expectativa de crecimiento ya descendió al 2.3% según el Banco de México (BdeM). Podemos terminar igual o peor que en el 2013.

CRISIS CARTONAhora bien, suponiendo sin conceder que estamos conectados con los vaivenes de países con los que tenemos los mayores intercambios comerciales, llámense Estados Unidos, Canadá, Mercosur, UE, etc., por lo tanto, nuestra economía resiente los efectos; sin embargo, no entiendo cómo es que naciones como Ecuador, aislada de Washington, con régimen proclive a los Castros cubanos, crece por encima del 3.5% anual y hasta el 4%; Bolivia con las mismas características, crece a razón del 6.5%; los países que conforman el BRIC (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) promedian 3.7%, China por sí sola crece arriba del 7% . No entiendo porque ellos sí crecen y México no.

Cuando digo que la gobernanza mexicana descansa sobre el pantano de la transa, la especulación y la impunidad, no es choro. Ejemplifico: Roedores de las arcas públicas han existido siempre, pero ilustres rattus norvegicus, gozan de cabal libertad, si no es cierto, que alguien me explique ¿por qué no han recibido sentencia definitiva ni están tras las rejas distinguidos exgobernadores como Andrés Granier, Mario Marín, José Murat, Ulises Ruíz o Luis Armando Reynoso Femat, ni líderes sindicales como Napoleón Gómez Urrutia o Carlos Romero Deschamps?.

Lo anterior trae como consecuencia la impunidad, y si el poder judicial se lava las manos arguyendo debilidad en la integración de los expedientes o falta de acusaciones, porque los legisladores le sacan a plasmar en la Ley la persecución de oficio contra exgobernantes que cometen peculado; difícilmente habrá justicia para víctimas de indolencia gubernamental, cito los casos ABC de Sonora y el Aeroshow en Chihuahua. Eso sí, a los ministros de la suprema corte de justicia de la nación y a los magistrados electorales les faltan costales para guardar las cantidades industriales de dinero que esquilman al peculio nacional vía pensiones y prestaciones vitalicias.

Con estos antecedentes, el cártel de la oligarquía mexicana todavía pretende extender aún más las extremidades inferiores de Juan Pueblo, para que capibaras internacionales vengan a hacer harta lana con las reservas de petróleo y gas, sin correr riesgos. La experiencia habla por sí misma, si no lo creen, acuérdense de especuladores como los españoles de BBVA que obtienen en México más de mil millones de dólares en ganancias al año, de Iberdrola y de Repsol que son los consentidos de Pemex, o de Citigroup, la empresa neoyorquina que adquirió Banamex sin pagarle al fisco más de 3 mil millones de dólares, durante el sexenio de Vicente Fox.

Como podrán apreciar mis apreciables lectores, no se trata de contar mentiras sino de tener memoria. Por eso, cuando tengan dudas sobre el magro desempeño de la economía mexicana, lean un poquito, busquen en internet porque seguramente encontrarán registros de medios informativos serios y valientes que han retratado las tropelías de nuestros gobernantes. No le echemos la culpa a los demás o a la divina providencia.

P.D. Si todavía hay quienes creen en los embustes de que la economía mexicana no crece por culpa de otros, entonces ¡Viva la selección mexicana!, campeona del mundo Brasil 2014.

MANUEL NARVAEZ NARVAEZ* Manuel Narváez Narváez. Jarocho de nacimiento en el 65, y chihuahuense por adopción desde el 82. Ex alumno de la FCA de la UACH. Ex -Diputado Federal y Local por Chih., ex Delegado de la Reforma Agraria. Múltiples cursos de Marketing Político y de Seguridad Nacional en USA. Analista Político y editorialista de diversos medios de comunicación desde 1988. Director del periódico digital alcontacto.com.mx  Email: mnarvaez2008@hotmail.com  Twitter: manuelnarvaez65